la entrevista a teresa berástegui (I)

“Dávila y Alonso negociaron conmigo la censura en Granadilla, en nombre de Clavijo”

Foto SERGIO MÉNDEZ
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Concejal de La Laguna, Teresa Berástegui es, además, la delegada de Grupos Institucionales y responsable de Acción Política de Ciudadanos (C’s) en Canarias, por lo que los pactos con otros partidos pasan por sus manos. Fue el caso de la moción de censura presentada por CC y PP contra el PSOE en Granadilla, apoyada por C’s, según sus palabras, ante la negativa de los socialistas imputados a dejar el cargo, pese a que van a ser juzgados. La caída de Granadilla, en septiembre, instigada por los nacionalistas contra el histórico alcalde socialista Jaime González Cejas, llevó al pacto de gobierno regional entre CC y PSOE al borde de la ruptura. El presidente Fernando Clavijo lo atribuyó a una rebeldía de los concejales de su partido en el municipio sureño. En esta entrevista, Berástegui desmiente esa versión y asegura que los siete ediles granadilleros de CC “no cometieron ninguna indisciplina” contra su partido, porque la moción de censura, precisó, no solo tenía el visto bueno de Fernando Clavijo, que además de presidente del Ejecutivo canario es el máximo dirigente de su partido en Tenerife, sino que ella misma la negoció con la número 2 de CC en la Isla, Rosa Dávila, y también mantuvo conversaciones en tal sentido, con Carlos Alonso, presidente del Cabildo (igualmente de CC). “Ella actuaba en representación de Fernando Clavijo”, revela ahora Berástegui. Es más, la dirigente de C’s no alberga duda alguna de que lo ocurrido en Granadilla “es una deslealtad más de Clavijo con el PSOE”.

-Usted indica que Clavijo estuvo en la cocina de esa moción de censura en Granadilla, pero no es lo que él dice…

“Es que es muy fácil tirar la piedra y esconder la mano, y poner cara de franciscano. Es decir: tú negocias, tú intentas conseguir un municipio importante, como Granadilla, que es goloso porque tiene el puerto industrial… y luego… Legítimamente, Clavijo quería conseguir para CC esa alcaldía. Y es que lo que está pasando en el Puerto de la Cruz y en Arico es exactamente lo mismo. Clavijo ha dicho que la adenda al acuerdo regional con el PSOE se va a llevar a término. Pues los alcaldes de esos municipios no están por la labor de renunciar. ¿Va a expulsar CC a dos comités locales enteros, que dimitirían si expulsan a sus ediles?”.

-¿Por qué se prestaron ustedes a la censura contra González Cejas en Granadilla?

“Nosotros estábamos en otra guerra, que era que los imputados del PSOE se fueran. Al que era alcalde se le va a abrir en breve juicio oral y no quería irse. La lucha contra la corrupción es nuestra línea roja, y ahí nos vimos obligados a apoyar la censura, ante la inacción del PSOE. Nos hubiera gustado de otra manera, pero lo que está claro es que Clavijo está quemando a su socio de gobierno, lo lleva haciendo desde hace año y medio, y viendo lo que se les está viniendo abajo, quieren recuperar para CC el máximo poder posible”.

-¿Con quién negoció usted?

“Con Rosa Dávila. También mantuve conversaciones con Carlos Alonso”.

-¿La secretaria de Organización de CC en Tenerife y Alonso la llamaban por su cuenta y riesgo o en nombre de Clavijo para cambiar el Gobierno de Granadilla?

“Nadie actúa por su cuenta y riesgo. Yo cuando actúo lo hago en nombre de mi partido y siguiendo las directrices de sus máximos órganos. Iban en su representación”.

Foto SERGIO MÉNDEZ
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-¿Con qué argumentos llegaron a un acuerdo?

“Nuestro único argumento, que fue el que hablamos con CC y con PP, es que no queríamos sillones, sino que se fueran los imputados. CC no es santo de nuestra devoción, no es la mejor opción, pero es mejor que tres imputados en el Gobierno de Granadilla. De hecho, nos quedamos fuera del Gobierno, pese a que se nos ofreció estar y hasta nos dieron a elegir qué área”.

-¿Usted, qué siente entonces al leer cómo Clavijo ha negado que él estuviera detrás de esa censura?

“La palabra de Clavijo -lo dijo Nicolás Jorge, uno de los concejales censurados en Granadilla- “vale menos que un clavijo”. Es una traición más contra el PSOE en la mochila de Clavijo”.

-¿Pero qué papel tuvieron otros líderes de CC?

“Antes de la campaña electoral de junio, en un mitin en Granadilla, Carlos Alonso dijo que iban a recuperar ese ayuntamiento. El problema es que Alonso no tenía un cargo en el partido, y nosotros siempre hemos dicho que solo hablábamos con quien tuviera cargos y potestades orgánicas”.

-¿Y qué le llegó a decir Carlos Alonso sobre este tema?

“Bueno, que ellos iban a tener el congreso regional, que no se sabe a quién iban a elegir… Y a mi no me extrañaría nada que Carlos Alonso se postulara para dirigir CC y desplazara a Clavijo”.

-Entonces, ¿comprobó usted el interés de Alonso por Granadilla?

“Sí. Además, hay unas declaraciones de la pasada semana en las que el alcalde lagunero, José Alberto Díaz, que está sintiendo que no está todo lo arropado que le gustaría, ha dicho que no cree que Clavijo tenga que ser necesariamente el próximo presidente del partido porque tiene demasiadas cosas encima. Puede que al final reculen algunos que apoyan a Clavijo, pues pueden pensar que dentro de poco no es presidente del Gobierno”.

-¿Por qué piensa eso?

“Porque una persona que lleva año y medio defendiendo a capa y espada a Clavijo, que de repente salga de un día para otro diciendo eso, es que algo hay. Para mí es la noticia del mes el que el alcalde de La Laguna empiece poco a poco a darle la espalda a Clavijo”.

-¿Cuánto le da de vida al Gobierno canario?

“Caerá pronto. Tanto los miembros del Gobierno como de la oposición se despiertan cada día a ver si van a conservar su cargo. Se va a repetir la misma historia que con Jerónimo Saavedra”.

-¿Pero ve otras mayorías posibles?

“CC está tratando de pactar con el PP, pero el PP tampoco es tonto y sabe que, igual que la experiencia le dice que ya lo han traicionado otras veces, sabe, asimismo, que en este momento necesita al PSOE en el Congreso de los Diputados, y no le puede clavar el puñal en una autonomía como Canarias”.

-¿Entonces, cree que, por primera vez, CC lo tiene difícil si se rompe el pacto actual?

“CC está en descomposición, y solo le queda encomendarse a los santos, y sálvese quién pueda. Intentarán reconducir alcaldía y sobrevivir por ahí”.

-Volviendo al centro del huracán, Granadilla, la dirección regional de CC ha acordado expulsar a sus siete concejales en este municipio por indisciplina en la censura. Y usted nos está destapando que no fue así…

“Es que no veo indisciplina, porque en ningún momento me senté a negociar con los concejales de CC en Granadilla. Nuestro concejal en ese municipio tenía la autorización de nuestro partido a nivel nacional a instancias de los órganos regionales de C’s”.

-Es decir, ustedes no negociaron con los ediles de CC en Granadilla, sino con altos dirigentes…

“Cuando hablamos y negociamos algo con alguien, lo hacemos con órganos del partido similares a los nuestros, y el edil de C’s tenía autorización de los órganos regionales y nacionales. El secretario de Organización de C’s no se sienta a negociar sino con el secretario de Organización de otro partido”.

-Hoy se cumple el plazo que se dieron CC y PSOE para que los nacionalistas le faciliten gobernar a los socialistas en el Puerto de la Cruz y Arico. ¿Cómo ve usted este canje de alcaldías?

“Me parece vergonzoso ese intercambio de sillones que siempre hemos denunciado. En CC es normal, la conocemos, pero el problema es que el PSOE haya entrado en ese juego. Legítimamente, el PP se está quejando de que CC los pretenda traicionar en el Puerto. En Granadilla, los miembros del equipo de gobierno, de CC, me dijeron que ellos no se van a ir a ningún lado, y que si lo echa CC ya sabrían lo que harían”.

-¿Hay estabilidad en el Ayuntamiento lagunero, al que usted pertenece?

“Con el PP ahora suman 14. CC tiene 7, el PSOE 3 y 4 PP. Llevan seis meses estables, se quitaron de en medio a Javier Abreu y Yeray Rodríguez, porque les molestaban, y desde entonces, todo sobre ruedas y rodillo”.

-¿Cómo están las cosas en esa institución?

“Clavijo se echó las manos a la cabeza por un agujero económico en la sanidad canaria, pero en el Ayuntamiento de La Laguna él y Ana Oramas dejaron un agujero de escándalo, con más de 100 millones de deuda, y ahora va por 70 u 80; deuda sacada de los cajones con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, facturas que no se han pagado y reconocimientos extrajudiciales. El Ayuntamiento está intervenido por el Ministerio de Hacienda. José Alberto Díaz está sacando esas facturas de Clavijo de la gaveta”.

-¿Y cobran todos los proveedores en el Ayuntamiento lagunero?

“No todos; las empresas más cercanas al equipo de gobierno. Ha habido votaciones en el salón de plenos, de reconocimientos extrajudiciales a empresas vinculadas a concejales que estaban votando levantar reparos, y eso no se puede hacer, porque se podría estar prevaricando. Ya en el último pleno estamos analizando esas vinculaciones familiares, y si es así, lo denunciaríamos”.

-¿Qué esperan de la comisión municipal de investigación sobre el servicio de grúas en el Ayuntamiento de Aguere?

“La pedimos a principio de mandato, pero es un tema que viene de cuando Clavijo estaba de concejal de Seguridad, y luego, como alcalde. Ahí por un lado, los que tenían la concesión del servicio denunciaron presiones del entonces alcalde para que vendieran la empresa a unos trabajadores, que luego resultaba que el alcalde era padrino del hijo de uno de ellos y que otro hacía deporte con él; luego, usuarios que decían que les llevaban sus coches sin estar mal aparcados, y que luego faltaban piezas cuando los iban a recoger al depósito; y el actual concejal de Seguridad dijo el año pasado que muchos de estos coches a los que les faltaban piezas iban a ser destruidos, cuando pueden ser la prueba de un posible delito. Este caso está en Fiscalía, está abierto y en este mandato la Guardia Civil ha ido varias veces al Ayuntamiento lagunero a recoger documentación”.

-¿Qué impresión tienen ustedes de ese asunto?

“Creo que quien nada debe nada teme, y la realidad es que se ha ido dilatando esta comisión, y cuando al fin se ha constituido, se le ha dado la presidencia al señor Alarcó, que es público y notorio que está apoyando al Gobierno, pues desde que mejoró su relación con CC no ha habido ni una sola votación en el Ayuntamiento de La Laguna en la que haya votado diferente al grupo de gobierno. Esperamos que se pueda citar a los funcionarios, a los empleados despedidos, a los que tenían la concesión… Vamos a pedir que comparezca también el presidente del Gobierno canario, pero probablemente no vaya, porque cada vez que tiene que hablar de algún tema un poco peliagudo no aparece. Si vemos que hay algún presunto delito, lo llevaríamos a la Fiscalía, igual que el resto de grupos”.

-A pesar de estar fuera del Parlamento canario (C’s se quedó a las puertas con 54.000 votos), ustedes no dejan de presentar iniciativas en la cámara autonómica. ¿Con qué acogida?

“Les está costando muchísimo recibirnos; desde el principio de legislatura pedimos reunirnos con el señor Clavijo y no nos ha querido recibir”.

-¿Qué cuestiones le quieren plantear?

“La reforma del sistema electora, la sanidad, los presupuestos, la reforma del Estatuto de Autonomía… Lo último que nos llamó Clavijo es que somos un partido de frikis”.

-¿Por qué dijo eso?

“Lo desconozco, pero los frikis tenemos 32 diputados y una voz muy fuerte en las Cortes. En varios círculos ha hecho ese comentario. No tenemos ningún tipo de relación con él, ni él ha tenido lealtad institucional. Eso no ha pasado en otras comunidades autónomas”.

-¿Entonces, a qué atribuyen esa actitud?

“Hombre, un partido que está en descomposición nos acusa de que le robamos muchísimos votos… CC ha ido amoldando su ideario según le ha convenido, del nacionalismo de las siete estrellas verdes al centrismo de Carlos Alonso, que defiende la nacionalidad, pero no la independencia. Alonso me dijo en una conversación que en el congreso de CC se iba a reformular su ideario hacia un partido de centro”.

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-¿Cree usted que se solapan los electorados de CC y C’s?

“Sí. CC ve que cada vez tiene peores resultados electorales. Por eso están resentidos con C’s”.

-Coalición Canaria les llegó a acusar a ustedes de que querían eliminar el REF y los cabildos…

“Sí. Pero la realidad es que fuimos el único partido nacional que tenía en su programa un anexo de Canarias, la agenda canaria. CC tiene una guerra interna, es público y notorio que están por bandos: por un lado, Clavijo y el alcalde de La Laguna, y por otro, Carlos Alonso y José Manuel Bermúdez. Clavijo fue el alumno aventajado de Oramas y ahora ha dejado un poco de lado a su maestra y se intenta erigir como próximo presidente de CC”.

-¿Entonces cree usted que Clavijo ya no forma parte del mismo núcleo que Oramas?

“No, él ya la traicionó. De hecho, ya es vox populi en CC que si Oramas se queda fuera en el próximo congreso, políticamente está muerta en el partido. Clavijo se está quitando de en medio a la señora Oramas, que es la que, como diputada en Cortes, debería reunirse con los ministros, y hablar con el Gobierno estatal de presupuestos, pero cada vez que hay una reunión a ese nivel ella no aparece. Creo que a Clavijo, Oramas le sirvió para llegar adonde está, pero a día de hoy se la quiere quitar de encima. No sé si la culpan de los malos resultados. Barragán llegó a desautorizar declaraciones de Oramas”.

-O sea, ¿que según usted CC se subdivide en varias ramas?

“Sí. De hecho, yo les dije una vez algo que les molestó bastante: que ellos eran un partido que habían nacido de la traición y que se habían consolidado en la traición como forma de superviviencia. Ellos nacieron traicionando a Jerónimo Saavedra, luego al PP varias veces en el Gobierno canario, y ahora al PSOE… Clavijo tiene la mochila llena de traiciones. Ahora quieren traicionar a sus socios de gobierno en Arico y Puerto de la Cruz. Es su método de supervivencia y su forma de vida”.

-¿Qué le dice Albert Rivera de Coalición Canaria?

“El está curado de espanto porque le recuerda bastante a lo que ocurre en Cataluña, con un nacionalismo al que se recurre a veces para tapar una mala gestión”.

Experta empresarial y casi abogada

Teresa Berástegui comenta que entró en política porque le atraía el mensaje renovador de Ciudadanos (C’s) y acudió a una asamblea de este partido en Barcelona, donde estudiaba Derecho (carrera que espera terminar este mismo año). “Yo no tenía ninguna aspiración política; trabajaba en el área de administración de una empresa, y me propusieron ser candidata en La Laguna. “Les costó convencerme”, confiesa la hoy dirigente regional de C’s, que actualmente ocupa el cargo orgánico de delegada de Grupos Institucionales y responsable de Acción Política en Canarias. Su implicación en el partido fue en aumento, aupada por sus conocimientos profesionales: Dirección de Empresas, con un máster en finanzas. “Me gusta mucho la economía y el empleo, y de ahí que me hayan invitado al Congreso de los Diputados para hablar de la Ley de Autónomos que ha presentado C’s y que se va a debatir próximamente”, explica la concejal lagunera. Una iniciativa legislativa que, según adelanta Berástegui, C’s va a llevar a todos los parlamentos autonómicos para que hagan “una adaptación” de las normativas regionales a esta futura ley. En La Laguna, como concejal, ha protagonizado ya algunas polémicas con el alcalde de CC, José Alberto Díaz. Berástegui muestra -durante la entrevista en el DIARIO, de la que hoy ofrecemos la primera parte- la energía de un partido emergente. Admite que el estilo de C’s, capaz de dialogar con todas las formaciones, es lo que ahora necesita España, y que su línea roja tiene como fin limpiar de corrupción las instituciones.

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