tacoronte

Marichal no se considera un tránsfuga y tampoco se arrepiente de su decisión

El joven concejal se define como un vecino honrado y un activista que siempre ha defendido la bandera de Tacoronte. DA

Transfuguismo fue la palabra que más se escuchó en el Ayuntamiento de Tacoronte ayer, un día después de la sorpresa que suscitó la incorporación de Honorio Marichal, uno de los tres concejales de Sí se puede, al grupo de gobierno de Álvaro Dávila (CC).

Sin embargo, el edil, que todavía es miembro de la formación ecosocialista, en la que lleva menos de un año, no se considera un tránsfuga. Por el contrario, se definió como “un vecino honrado, un activista que siempre ha defendido la bandera del municipio donde ha ido”. Lo mismo hace con el trabajo de 10 de Sí se puede, “contrariamente a los que le van a entregar un cheque en blanco a Carlos Medina (PSOE) para que haga lo que quiera”, declaró a DIARIO DE AVISOS. Marichal se incorporó el lunes al grupo de gobierno asumiendo la sexta tenencia de alcadía y la Concejalía de Innovación, sin asignación económica. Tampoco se arrepiente de la decisión que tomó. “No estamos para jugar con los vecinos ni tampoco es una cuestión de pataletas. He tomado una decisión en firme y actúo en consecuencia. No me tengo por qué arrepentir, porque he previsto lo que podía ocurrir y la de Sí se puede podía ser una de las respuestas”, manifestó.

En concreto, se refirió a las manifestaciones de su partido respecto a que era la primera vez en 10 años desde su fundación que tenía entre las filas de sus grupos políticos municipales la presencia de una persona “que se presta a estas prácticas corruptas, en las que priman más sus propios intereses que los de la población a la que le pidió su confianza en los comicios pasados”. También criticó que se tache su decisión como “un caso paradigmático de transfuguismo político”, razón por la que la Coordinadora insular decidió abrirle un expediente de expulsión y exigirle que entregue el acta de concejal, una petición a la que dejó claro que no accederá.

Marichal subrayó que se “limitará a seguir trabajando y defendiendo a los vecinos ante un pleno fragmentado, pero en el que se pueden cambiar cosas, ya que el problema que tiene Tacoronte, que lleva paralizado seis años, no se va a resolver en los medios de comunicación”.

El edil confesó que Álvaro Dávila lo convenció porque fue autocrítico. “Nos sentamos y hablamos de lo que falta mejorar y el trabajo que hay que hacer en Tacoronte, y entendí que lo más viable y natural era un pacto CC, Nueva Canarias y Sí se puede, y por eso quise lanzar un guante a mis compañeros, pero me equivoqué porque ellos no lo ven así. Solo el tiempo lo dirá, vamos a respetarlo”.

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‘Muerta’ antes de nacer

Tras el pase de Marichal al Gobierno nacionalista, son muchas las voces que dan por muerta la moción de censura impulsada por el PSOE, partido mayoritario de la oposición, liderado por Carlos Medina. La actual ley electoral exige para presentar una moción de censura 11 concejales (la mitad más uno), un número que se conseguía con la unión de la cuatro fuerzas de izquierdas: PSOE, con cinco concejales; Sí se puede con tres; Nueva Canarias con dos, y Por Tenerife, con uno. El PP dejó claro desde el inicio del mandato que se iba a quedar en la oposición, y que desde la responsabilidad iba a apoyar los proyectos que considerara importantes para la ciudad.
Ayer, el portavoz de Nueva Canarias, José Daniel Díaz, aseguró que su formación política había optado por la misma opción. “Nos vamos a dedicar a hacer oposición. Esa es la función que nos va a tocar, solo que desde ahora hay 14 miembros en lugar de 15”, sostuvo.

TRES mociones fallidas

Si se cuenta este último intento, Tacoronte tiene tres mociones de censura fallidas. La primera, contra Hermógenes Pérez, fue presentada en 1996 por el PSOE con una concejal tránsfuga de ATI, pero fracasó en la votación porque el PP le retiró su apoyo. La segunda, en octubre de 2013, fue impulsada por concejales no adscritos expulsados del PSOE, uno de ellos Rodolfo León, junto con el PP, contra Álvaro Dávila, pero la justicia la anuló un mes y diez días después por considerarla ilegal y el actual regidor volvió a sentarse en el sillón de la Alcaldía.

El tercer intento fue el de las fuerzas de izquierdas, gestado por Carlos Medina, aunque finalmente no llegó a presentarse y hasta los más optimistas ya dan por hecho que no se hará, salvo que el PP reconsidere su postura en el nuevo escenario. No obstante, Dávila afirmó ayer que seguirá buscando una mayoría, tal y como lo hizo desde que comenzó el mandato, con varias fuerzas de la oposición, entre ellas Sí se puede y Nueva Canarias, dado que el PSOE ha incumplido el acuerdo de gobernabilidad firmado en mayo de 2015, y rubricado por su actual portavoz, Carlos Medina.

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Contravenir una decisión asamblearia, como hizo Marichal, es una falta grave para Sí se puede

La portavoz de la Coordinadora insular de Sí se puede, Asun Frías, subraya que la toma de decisiones asamblearias es muy importante en organización, y eso es lo que contravino su compañero Honorio Marichal al no apoyar un frente de izquierdas para presentar una moción de censura contra Álvaro Dávila.
Este hecho está considerado muy grave en los estatutos, y por eso se le ha incoado un expediente de expulsión y ha convocado de forma inmediata a la Comisión de Garantías.
El cauce ordinario sería darle 10 días de audiencia a efectos de que Marichal pueda responder, pero al ser un caso urgente, no se descarta que en breve se pueda proceder a la suspensión cautelar.

Sin embargo, la versión del concejal de Innovación es bastante diferente, dado que aseguró que su opinión, respecto a los motivos por los cuales no había que apoyar el darle un cheque en blanco a Carlos Medina, “no se tuvo en cuenta”.

Un joven de 27 años, del barrio de Agua García, que se mueve entre islas

Honorio Marichal es natural de Tacoronte, del barrio de Agua García. Tiene 27 años, estudió en la Escuela Superior de Estudios Técnicos de Canarias, es realizador de televisión y trabajó en emisoras del Archipiélago, tanto de televisión como de radio. Desde los ocho años colaboró con la emisora local de radio, “que curiosamente cerró Carlos Medina”, subraya. Actualmente, está finalizando en Gran Canaria la especialización en edición en tres dimensiones, que compatibiliza con el Ayuntamiento, dado que viaja constantemente entre islas. Su militancia en Sí se puede data de mayo de 2015, año en que fue el número 4 en la lista a las elecciones municipales. La renuncia de su compañera Alicia Acosta por motivos personales en junio de 2016 motivó su entrada en la Corporación municipal.

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