CD TENERIFE

El árbitro reprime la euforia blanquiazul

Amath se lamenta tras una de las numerosas ocasiones falladas ayer por los blanquiazules. Andrés Gutiérrez

Hasta la fecha, el factor arbitral no había aparecido en la escena blanquiazul. Ayer hizo acto de presencia por vez primera y perjudicó claramente al CD Tenerife. El colegiado Rubén Eiriz Mata no señaló un clarísimo penalti que sufrió Amath, a pesar de que estaba en una inmejorable posición para verlo y señalarlo. No contento con esto, permitió que el Mirandés perdiera el tiempo y luego no fue justo con la prolongación que decretó.

No obstante, las determinaciones arbitrales no pueden ser el único argumento que explique el empate cosechado ayer por los blanquiazules frente a un rival flojo, como lo demuestra su lugar en la clasificación.

Unas veces la precipitación y otras la falta de puntería también son razones que justifican el marcador final.

El partido no empezó con buenas sensaciones. Dos acciones casi consecutivas tambalearon los planes del entrenador. Especialmente cuando Tyrone tuvo que ser retirado en camilla del terreno de juego. Apenas se habían disputado cinco minutos y lo que parece ser una lesión muscular [otra más] evitó que el jugador siguiera sobre la cancha. Entró en su lugar el canterano Cristo González. Grave traspié este para el jugador grancanario, quien ayer debutaba en el once inicial, ya que Lozano no pudo entrar debido, también, a unos problemas físicos.

Poco después, en el 13, Jorge, que ayer estaba ubicado en el costado diestro de la zaga por la ausencia de Cámara, se llevó la primera cartulina amarilla del partido. Otra mala noticia para una afición entregada y que había logrado el mejor dato de asistencia de la temporada. A todas estas, se había consumido un cuarto de hora y el Tenerife no se había acercado a la meta burgalesa.

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Pero apenas hizo falta un chispazo, que aparecieran en escena Aarón y Amath para que todo volviera a su orden natural. Voló el ilicitano por el costado zurdo para sacar un centro medido a la cabeza del futbolista del Atlético de Madrid, quien marcó a placer el 1-0. La fiesta carnavalera se desató en un Heliodoro que tenía ganas de marcha. El gol tuvo una dedicatoria muy especial, ya que los jugadores corrieron a festejarlo con el delegado del equipo, Víctor Padrón, quien esta semana perdió a un familiar muy cercano.

Pero no se descompuso un Mirandés ayer siempre ordenador y batallador incansable.

En el minuto 20, otro blanquiazul recibió otra amonestación. Camille fue sancionado, por lo que se pierde el partido del próximo fin de semana ante el Getafe.

En los minutos siguientes, los locales tuvieron un par de ocasiones de peligro de las que no supieron sacar tajada. Aarón y Cristo no encontraron los tres palos tras buenas actuaciones.

Empate antes del descanso

Ese tufillo raro que tenía el choque desde sus primeros minutos se hizo más patente cuando Néstor Salinas empató la contienda tras una buena jugada de Pedro Martín.

Eso ocurrió en el minuto 43, al borde del descanso. Pero antes del final de la primera mitad, el Tenerife tuvo otra ocasión para marcar. De hecho llegó a anotar. Nuevamente, Amath perforó la portería de Sergio Pérez, pero en posición de fuera de juego, según el colegiado de la contienda. Con esto se llegó al descanso del partido, tras unos 45 minutos en los que el Mirandés fue levemente superior.

La reanudación dejó un cambio en el Mirandés. Entró Alex Ortiz en lugar de Fran Cruz. Por su parte, y en su afán de buscar soluciones para un partido que estaba ciertamente trabado, Martí volvió a echar mano de Aitor Sanz, quien en el minuto 52 relevó a un Alberto que ayer no tuvo su noche.

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Recuperó entonces el control del partido el CD Tenerife, que apretó a fondo el acelerador para volver a ponerse por delante en el marcador. Las ocasiones comenzaron a sucederse. Como por ejemplo, un centro-chut de Camille en el minuto 60 que se estrelló en el larguero de la meta contraria.

Mucho más clara fue la que tuvo Cristo en el 64. Solo ante el meta rival, desperdició la oportunidad de marcar el 2-1. Un minutos después, otra oportunidad más. Asistencia de Cristo a Amath y despeja el meta del cuadro burgalés.

En el 67, el exblanquiazul Jon Aurtenetxe evitó que su equipo se pusiera por debajo en el marcador al sacar, sobre la línea de gol, otro gol blanquiazul.

Penalti clarísimo

La jugada de la polémica del encuentro llegó en el minuto 74, cuando derriban a Amath en un claro penalti. Los jugadores lo reclamaron, pero el colegiado pasó de sus peticiones, a pesar de estar a escasos metros de la jugada.

En los últimos minutos del partido, el Tenerife perdió algo de fuelle cuando más lo necesitaba. Jugando con más corazón que cabeza, el tiempo pasó sin crear ocasiones claras. Tampoco estuvo acertado José Luis Martí, quien hizo muy tarde el último cambio y el grupo llegó demasiado cansado al final después de una grandísima segunda parte.

Finalmente, el Tenerife empató y queda a expensas de lo que hagan los otros candidatos a colarse en el play-off.

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