La sidra de Tenerife sube al podio de la alta calidad

Los estudiantes de El sauzal se han sumado al proyecto. F.P.

Por Zenaido Hernández

La lluvia horizontal, el regalo impagable que trae el alisio, se deja sentir sobre árboles y paredes. Los agricultores mencionan con frecuencia a esa caricia que encuentran en el aclarar del día como la posma. Saben que alimenta la tierra, pero que hay que tenerla muy en cuenta, “porque es alma que carga sinsabores. Si nos descuidados despierta sigilosamente y deja entrar enfermedades, sobre todo en el viñedo”.

La posma y el manzano conviven desde siempre en las medianías del norte de Tenerife. Nadie se atreve a dar una fecha que marque el origen del cultivo, y mucho menos se aventura a encontrar la razón que llevó a los agricultores a adoptar como variedad preferente a la reineta. Lo cierto es que su adaptación al medio y la aceptación que su fruto encontró entre los consumidores la llevaron a ser reina de la comarca que abarca los municipios de El Rosario, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza y La Victoria.

VARIEDAD LOCAL

El Centro de Conservación de la Biodiversidad Agrícola de Tenerife (Ccbat) ha estudiado y procedido a la conservación de los clones de manzanos existentes en la isla y que corresponden a las variedades que se han consolidado al paso de los años. El manzano, al igual que el resto de los árboles de especies cultivadas, se establecieron en nuestro territorio a lo largo del proceso de colonización. La variedad reineta que se cultiva en Tenerife es hoy una rara avis. La llegada de otras variedades comerciales (Fuji, Kanzi, Golden Delicius, Starking, Granny Smith), con las que se ha ido estandarizando el mercado, la fueron relegando sin que por ello la hicieran abandonar el espacio que con fundado criterio ha ido conquistando. El mercado local ha reiterado una y otra vez su preferencia. Cuando la reineta llega no hay variedad que le iguale. La calidad diferencial de la reineta de Tenerife es igualmente apreciada en el resto de las islas. Desde hace años es frecuente observar el interés que despierta entre los consumidores de Gran Canaria, con el desplazamiento exprofeso de algunos comerciantes a la comarca para adquirir directamente la fruta.

La producción de manzanas en Canarias es escasa. Mercatenerife distribuye anualmente unos ocho millones de kilos de esa fruta, de los que 14,89 tm son de producción local (el 0,19% del total).
Tenerife mantiene el lujo de dar continuidad a la reineta. Cuenta para ello con el respaldo de una entidad que mostró desde un primer momento interés por prestar atención a esa singularidad. Vivero Candamo, en la Vega del Nalón (Asturias), se ha convertido en el mejor aliado de los agricultores tinerfeños productores de reineta. Esta empresa, de carácter familiar, se ha implicado en el proceso, dando muestras de decidido apoyo. La vinculación de sus propietarios llega al punto de optar por fijar en El Hierro una sede para la producción y, al tiempo, para el disfrute de la identidad canaria.
Cada año llegan a Tenerife desde Asturias plantones de reineta, atendiendo a la demanda de los agricultores. En breve se aguarda el arribo de más de 1.200 árboles, que irán a engrosar la superficie plantada, respondiendo al paulatino interés que están demostrando los propietarios de terrenos en la zona. Más del 70% de la superficie dedicada al manzano que existe en Tenerife (unas 200 hectáreas) se concentra en las medianías del Norte a la que hacemos referencia.

APOYO TéCNICO

Desde el Cabildo de Tenerife y de la Mancomunidad del Nordeste se está prestando asesoramiento técnico directo a los agricultores. El pasado mes de octubre se celebraron en la Casa del Vino las Jornadas Técnicas Insulares de la Manzana, que contaron entre otros con la participación del especialista en control integrado de plagas Carlos Lozano, técnico del Gobierno de Aragón. A ello hay que añadir la Muestra de la Castaña y de la Manzana Reineta que se viene celebrando cada año y que en el pasado mes de noviembre tuvo por sede el municipio de La Victoria, encuentro que sitúa ante los consumidores el valor diferencial de esos productos, mostrando los avances que se están experimentando y que en el caso de la manzana ha propiciado una mayor divulgación de la fruta seleccionada y de la sidra Posma.

El proyecto de experimentar para conocer las posibilidades de elaborar una sidra diferencial, que algunos llegaron a considerar aventurado y atrevido, ha deparado en éxitos y hoy son muchos los que se interesan por el cultivo, contemplando la orientación productiva tanto para la venta de la fruta como para la elaboración de la sidra.

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El proceso de elaboración es laborioso, pues sigue el método champenoise. F.P. Luis Ravina ha entregado esfuerzos y conocimientos al inicial proyecto, experimentando y         avanzando tras superar cada reto. Fran Pallero Los agricultores reciben el apoyo incondicional de un grupo de expertos. F.P. De burbuja fija, color amarillo pajizo, sabor y aroma inigualables. F.P.
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Luis Ravina ha entregado esfuerzos y conocimientos al inicial proyecto, experimentando y avanzando tras superar cada reto. Fran Pallero

PREMIOS EN GIJÓN

Luis Ravina Pisaca, enólogo y técnico agrícola de la Mancomunidad del Noreste tiene mucho que ver en el proceso que se ha seguido. Su apoyo constante y la directa sintonía que mantiene con los agricultores le han granjeado el mayor aprecio y reconocimiento. En Ravelo, en las dependencias que el Ayuntamiento de El Sauzal ha puesto a disposición de la Asociación de Productores de Manzana Reineta de Tenerife, se procesa la fruta y se elabora la sidra.

En 2011, se atrevieron a llevar a Gijón una muestra y participaron en el Salón Internacional de Sidra de Gala -Sisga-. Obtuvieron el primer premio en Sidras Espumosas Brut y el pasado año volvieron a quedar en la élite, alcanzando el tercer premio; competían con sidras de 14 países y solo se vieron superados por las de Italia y Polonia.

La calidad de la sidra tinerfeña ha sorprendido por igual a los impulsores de esa iniciativa. Luis Ravina llegó a ese proyecto con el amplio bagaje cosechado en el mundo del vino. “Se habían hecho unos trabajos muy interesantes, que apuntaban las posibilidades que luego hemos ido conociendo en la práctica, pero ciertamente no nos imaginábamos que podríamos llegar tan alto. El procedimiento que aplicamos es similar al que se sigue en la elaboración del champan, el método champenoise. La sidra lleva una segunda fermentación, que se hace en la propia botella y eso requiere un cuidado muy especial. Hemos ido experimentado y aprendiendo a cada paso. Tenemos una materia prima sorprendente. Lo apreciamos desde que se elabora el jugo, que hay que decir es delicioso, con sabor y aroma muy sutil”.

Las notas de cata que distinguen a la sidra Posma señala sus principales atractivos que merecen contar con la debida atención por parte de los consumidores: ”En fase visual se distingue por su color amarillo pajizo y por una burbuja fina y persistente, que en su ascenso por la copa forma rosarios regulares y en la superficie ligeros encajes y corona. En fase olfativa, recuerda a manzana madura; y en boca, resulta equilibrada, amplia y con buena persistencia, recordando por vía retronasal los aromas de una delicada manzana reineta”.

Luis Ravina destaca, igualmente, la colaboración que han prestado todas las administraciones para que el proyecto avance y el interés que la idea inicial ha ido calando entre los agricultores. “Empezaron solo unos pocos y hoy el interés comienza a ser más visible. Como en todo proyecto que discurre en una fase de innovación, muchos están a la espera de ver los resultados. Sucede por igual entre los consumidores. Me consta que para muchos esta singularidad de sidra la siguen viendo con una cierta distancia. Yo les invitaría a conocerla, a prestarle atención, y estoy seguro de que no les va a defraudar. Es un producto singular, que va a sorprender por su frescura. No es una sidra al uso, de las que podemos encontrar habitualmente y con las que se suelen cerrar las celebraciones tradicionales. Se trata de un producto de exquisitez, que sale al mercado con un precio módico, a 5 euros, con lo que solo se cubren los gastos de elaboración”.

Gilberto Expósito preside la Asociación de Cultivadores de Manzana Reineta. Comenzó desde muy pequeño a trasegar en el mundo del vino. , y es consciente de que “apenas se ha iniciado el camino, y que hay que seguir trabajando, pues no basta con tener un producto excelente como es este si el consumidor no lo encuentra”.

En la visita que hacemos a la pequeña industria, a la planta en la que se elabora la sidra, el “cuartel general” de los avanzados agricultores, coincidimos con el urólogo Pedro Rodríguez, que se ha sumado decididamente a esta iniciativa, aportando mucho más que entusiasmo, al compartir con otros amigos y vecinos la “atractiva e ilusionante fórmula que puede servir para que al menos una parte del agro de la isla encuentre su proyección comercial.”

Esas muestras de apoyo sirven de acicate a los agricultores. Gilberto Expósito agradece la colaboración que reciben y sabe que tienen ante sí un importante reto. “Nuestra producción es muy escasa, apenas 5.000 botellas en los años mejores, y hemos tenido campañas como la de 2015, en la que solo pudimos sacar unas 500. Aun así el mercado no está lo receptivo que entendemos debiera. Sabemos que nos queda mucho por llegar al paladar del consumidor. No tenemos costumbre en Canarias de consumir sidras de este tipo. Nuestro paladar está hecho para la sidra dulce, la típica botella con la que tradicionalmente hemos cerrado las celebraciones familiares y que la vinculamos por lo general a las fiestas de Navidad. Esta es otra sidra, que valoran mucho en algunos países. Para nosotros fue sorprendente que en Asturias, que son en gran medida una potencia mundial de ese producto, nos otorgaran el primer premio. Las críticas que nos han dedicado a los expertos van cargadas de elogios”

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EN EL MERCADO LOCAL

“Nuestro reto está en llegar al consumidor de las Islas”, añade sin el menor titubeo Gilberto Expósito. “Sabemos que no es fácil, pero los muchos pasos que hemos dado nos animan a seguir. Está claro que una cosa es producir y otra saber vender. Tenemos una excelente materia prima, y con ella estamos elaborando un manjar. Nos falta ahora colocarle la guinda al pastel, y estoy seguro de que lo vamos a logar. Sé que para alcanzarlo todos deben sumar esfuerzos y no escatimar la entrega aportando iguales iniciativas.”

Luis Ravina comenta que si han llegado hasta este punto de avance pueden llegar mucho más lejos. “Hemos ido aprendiendo y nos queda mucho por conocer y desarrollar. Esta alternativa para el cultivo del manzano, complementaria a la comercialización de la fruta, con marca diferencial como venimos haciendo en las últimas campañas, representa un recurso que da solidez y garantiza la continuidad del cultivo”.

Junto a la manzana reineta los productores barajan nuevas alternativas. Su trabajo ha despertado interés en otras zonas de la isla, como La Orotava. Un agricultor de la zona alta del Valle se ha interesado por elaborar sidra, partiendo de otra variedad tradicional, la pajarita, que ofrece características diferentes y con la que se están realizando ensayos que por el momento apuntan hacia un nuevo éxito, contemplando en su caso la creación de otra marca.

“Queremos consolidar la marca Posma, que es nuestra tarjeta de presentación. Está avalada por el éxito alcanzado en el principal foro internacional. A partir de ahí vamos contemplando otras posibilidades; no nos cerramos a nuevas líneas de trabajo, como la elaboración de otras sidas o los jugos que pueden tener una directa aplicación en el mercado de productos de salud y entre la población infantil y juvenil. El futuro ya ha comenzado”, remarca.

Todos se sienten orgullosos del producto que llevan al mercado y esperan alcanzar el reconocimiento popular. FRAN PALLERO

El sueño de unos pocos ha dado vida al cultivo del manzano en Tenerife

Esteban de Armas

Las medianías del Norte de Tenerife albergan una gran bolsa de tierras aptas para el cultivo que está a la espera de contar con medidas eficaces que les permita dejar atrás el prolongado abandono en que se encuentra.

Los frutales de pepita, peral y manzano, han prosperado en la comarca de Tacoronte- Acentejo y en el Valle de La Orotava. En Icod y Daute han despertado mayor interés los frutales de hueso: melocotón, albaricoque, ciruelo… No existe una vara mágica con capacidad para despertar las tierras del sueño. Desde hace años se barajan programas de actuación orientados a dotar a la zona de una red de regadíos que ofrezca además garantías para que los agricultores acojan alternativas productivas viables, ofreciéndoles una vía para la comercialización de su oferta.

El despertar es paulatino y por ello merece especial atención la decisión que ha adoptado un puñado de agricultores en El Sauzal. Todo comenzó en 2005 con un taller promovido por el Cabildo y el Ayuntamiento. Se buscaban alternativas partiendo de los recursos singulares que atesora la zona.

Entre los proyectos destacó el que se centró en el manzano, con la singularidad varietal de la reineta, que ha pervivido dado el interés preferente que por ella muestran los consumidores. Alguien pensó en lo que parecía imposible, utilizar parte de la cosecha para producir sidra y en sólo tres años la han situado en el podio de la mejor calidad europea.

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