Quintero exige al Estado que refuerce la vigilancia en el puerto para evitar más plagas

Narvay Quintero, el consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias, no quiso dejar pasar la visita de la Ministra de Agricultura, Sostenibilidad y Medio Ambiente a La Palma para recordarle la necesidad de que su gabinete cumpla con los controles a la entrada de las mercancías, tanto al puerto como al aeropuerto, que en el caso de La Palma siguen siendo realizados – pese a las reiteradas quejas de empresarios y Consejería de Agricultura-  por técnicos que se desplazan periodicamente a la Isla.

Quintero, consciente de que la plaza de inspector fitosanitario para la Isla sigue sin estar cubierta después de cinco años y pese a la  instalación en la Isla del Punto de Inspección Fronterizo, pidió a la ministra García Tejerina financiación para potenciar al máximo este frente, cuyas competencias son estatales y vitales, dijo “para impedir la entrada de plagas en La Palma y en el Archipiélago” que definió como “una amenaza para las rentas de los agricultores”.

El responsable de Agricultura en el Gobierno de Canarias recordó que en los últimos años han llegado a entrar en el Archipiélago más decenas de plagas a través de puertos y aeropuertos, lo que ha supuesto millones de euros de inversión en productos fitosanitarios y que han recaido en el bolsillo de los agricultores y de las arcas regionales e insulares.

García Tejerina y Narvay Quintero en un momento del recorrido por algunas de las obras hidráulicas de La Palma. | DA

El Parlamento de Canarias ha solicitado de forma unánime, en varias ocasiones, que se tomen medidas urgentes por parte de la Administración del Estado para impedir la entrada de nuevas plagas y de plantas o especies invasoras que pongan en riesgo la biodiversidad. Quintero subrayó que “es necesario que el Gobierno de España comprenda la singularidad de Canarias en esta materia, dado el carácter sensible de nuestro territorio”.

Plagas como el picudo rojo, la mosca blanca e incluso la varroa en las abejas, siguen poniendo en riesgo productos agrarios y ganaderos locales, pero también suponen un problema muy grave las plantas invasoras. La afección de la plaga del conocido popularmente como rabo de gato sobre las explotaciones agrarias de medianía y su efecto negativo sobre las especies vegetales autóctonass, ya llevó a la Asociación de Vecinos de Las Manchas, una de las más activas del territoiro insular, a presentar el pasado año ante el Cabildo palmero y los ayuntamientos de Los Llanos de Aridane y El Paso, además de en la dirección insular de la Administración General del Estado, una petición formal solicitando una intervención urgente para evitar una mayor propagación.

Los vecinos de Las Manchas, núcleo que se encuentra entre los municipios de Los Llanos de Aridane y El Paso, han advertido ya de las nefastas consecuencias que para el ecosistema del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente podría tener la introducción de esa plaga en la zona protegida.

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