Economía

Un helipuerto se instalará en la zona portuaria de Santa Cruz

Mapa de las tres trayectorias previstas por el helicóptero de salida al mar, así como de las zonas más sensibles al ruido y afectadas por el medio ambiente: Anaga y San Andrés. DA
Mapa de las tres trayectorias previstas por el helicóptero de salida al mar, así como de las zonas más sensibles al ruido y afectadas por el medio ambiente: Anaga y San Andrés. DA

Seis años han pasado desde que en noviembre de 2011 se remitiera al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente el proyecto de apertura al tráfico de un helipuerto elevado para uso público en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife para su informe de impacto ambiental. Ayer, 26 de julio de 2017, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba dicho informe favorable, al concluirse que no producirá impactos adversos significativos. Eso sí, siempre y cuando se tengan en cuenta algunas consideraciones y modificaciones.

Pero pongámonos en antecedentes. Fue en junio de 1995 cuando la empresa Helicanarias, por primera vez, presenta ante la Dirección General de Aviación Civil un estudio de viabilidad para la construcción de un helipuerto para vuelos interinsulares en el puerto de Santa Cruz, solicitando la autorización para la explotación. A partir de ahí se inicia un proceso de trámites y de autorizaciones que paraliza el proyecto. En febrero de 2008, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, dada la inactividad de Helicanarias, pide que se reactive el proyecto y empieza a pedir los permisos necesarios, hasta que en noviembre de 2011 remite al Ministerio de Medio Ambiente que inicie el procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

La concesión de este helipuerto, situado en la cubierta de un edificio en el puerto capitalino, ha sido solicitada formalmente por la compañía Helicópteros Insulares S.L., cuya actividad a desarrollar será la de vuelos turísticos. En las instalaciones no se realizará ningún trabajo relacionado con el manteamiento de helicópteros ni suministro de combustible, ni tampoco se proyecta, según el proyecto, la instalación de depósitos de combustibles, ni talleres o hangar alguno de apoyo. El mantenimiento y hangaraje de las aeronaves las realizará la operadora en su base, ubicada en el aeropuerto de Tenerife Sur. El modelo de la aeronave que se utilizará en el servicio regular de los vuelos turísticos es el AS355N. El número de vuelos previstos es de una media de dos vuelos al día en temporada alta, es decir de octubre a mayo, un vuelo diario en temporada media y un vuelo cada dos días en temporada baja. Según los datos de las previsiones por temporada, se estima un número de 1.140 operaciones anuales.

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La idea inicial del proyecto es que los vuelos se realicen por reservas, permaneciendo el helicóptero en el puerto durante las horas diurnas. Además, la aeronave tendrá como destino y origen el puerto capitalino. Saldrá al puerto de Las Palmas y regresará de nuevo al de Santa Cruz. Se prevé atender a los cruceristas de los buques atracados en el muelle, así como a empresas que quieran ofertar este tipo de excursiones para los turistas, por importe, aún por determinar, que no supere los 60 euros. Una vez finalizado el horario, que será diurno de 07:00 a 19:00 notas), la aeronave volverá al aeropuerto de Tenerife Sur.

Según explica el propio informe, a fin de evitar el sobrevuelo del propio puerto, se proyectan tres posibles trayectorias de despegue y aterrizaje: la trayectoria E (la trayectoria principal) con salida directa al mar; la trayectoria SE con salida directa al mar, evitando el sobrevuelo de la Dársena Deportiva; y la trayectoria NW, proyectada sobre la Dársena de Anaga, al norte del helipuerto.
Las instalaciones, además, no se ubican dentro de ninguna zona con protección animal. Sin embargo, sí que existen en la Isla algunas zonas con restricciones al sobrevuelo que, por diferentes motivos, limitan las operaciones del helipuerto. Y es que la ruta propuesta sobrevuela zonas de especial conservación, de las que siete son terrestres y dos marinas y seis zonas de especial protección para las aves.

Por ello, entre las prescripciones adicionales que el proyecto debe incluir y que están vinculadas al informe favorable medioambiental está la de que se debe evitar el sobrevuelo injustificado de espacios naturales protegidos por la normativa autonómica. En este sentido, se tendrán en cuenta los planes de gestión de los espacios protegidos. Cabe destacar, en este punto, que el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Rural de Anaga, establece que en las zonas de exclusión está prohibido el sobrevuelo a una altitud inferior a 1.000 pies. Además, añade que el proyecto tendrá en cuenta los periodos de nidificación de las especies de la avifauna amenazada o protegidas. También deberá evitar el sobrevuelo prolongado sobre zonas residenciales, escuelas y hospitales. Y se debe volar a alturas sobre el terreno superiores a 500 pies y, siempre que sea posible, a 1.000 pies.

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También se recomienda que se utilice siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan, la trayectoria Este de salida directa al mar y pide que antes de iniciarse la actividad se cuente con un protocolo a seguir en el hipotético caso de que se reciba alguna llamada de algún ente público para hacer uso del helipuerto en caso de emergencia o de fuerza mayor.

Salvados estos escollos, Santa Cruz tendrá, be una vez cumplidos los permisos reglamentarios, un helipuerto para excursiones o traslados a Las Palmas en solo media hora.

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