SANIDAD

La Candelaria ha implantado más de 1.000 marcapasos vigilados a distancia

OPERACIÓN CIRUGÍA QUIRÓFANO
Durante la intervención quirúrgica se implanta el nuevo dispositivo y al finalizar se explica al paciente y su familia el funcionamiento. SERGIO MÉNDEZ

La ciencia y la tecnología no dejan de avanzar. Este camino permite que, en la mayoría de los casos, no solo se mejore en el bienestar sanitario del enfermo, sino que también se busque con los nuevos descubrimientos incidir en aumentar la calidad del vida y comodidad del paciente. Uno de estos avances que permite más facilidades al enfermo, a la par que le aporta una mayor garantía sobre su estado de salud, es la implantación de marcapasos y desfibriladores controlados de forma remota, como así lo lleva a cabo la Unidad de Cardiología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc).

Este centro sanitario comenzó a aplicar esta tecnología novedosa -que va evolucionando también por momentos- en el año 2014, y hasta la actualidad un total de 1.329 personas cuentan con estos aparatos. De ellos, 1.069 son marcapasos, mientras que el resto son desfibriladores. Así lo explicaron a DIARIO DE AVISOS el jefe del servicio, Julio Hernández, y el cardiólogo Luis Álvarez.
Estos marcapasos y desfibriladores automáticos subcutáneos sin electrodos cardiacos, además de contribuir a mejorar la patología cardíaca, permiten el control y seguimiento más exhaustivo de forma remota, de manera que los especialistas del servicio del centro hospitalario pueden vigilar al paciente mientras permanece en su domicilio, gracias a un aparato que, conectado a la línea de teléfono, recoge todas las variables necesarias para confirmar el correcto estado del implantado.

De hecho, el hospital ha incorporado a una persona que permanentemente está supervisando los datos, de tal manera que si aprecia algún posible problema, es comunicado a los facultativos para contactar con el paciente y proceder, si es necesario, a una revisión.

De este modo, el seguimiento que se efectúa es más preciso, lo que aporta una importante ventaja, sobre todo, en los casos más graves. Así, por ejemplo, el sistema remoto permite detectar una arritmia que el propio paciente no haya podido apreciar.

MARCAPASOS HUC TECNOLOGÍA
Luis Álvarez (izq.) y Julio Hernández detallan cómo funciona el dispositivo. SERGIO MÉNDEZ

CAMBIOS

Desde su incorporación al servicio, todos los marcapasos que se implantan son de este tipo, de forma que también se van renovando los antiguos a medida que es necesario. Esto es posible ya que están indicados para cualquier paciente. Este sistema evita asimismo que el enfermo tenga que desplazarse cada tres o seis meses al centro sanitario para poder descargar la información del sistema; una ventaja que, sobre todo, lo aprecian los enfermos de las zonas más alejadas, como los de las islas menores. “De esta manera, tenemos información personalizada del paciente cada día”, indicó el jefe de Cardiología de La Candelaria. Además, señaló que el aparato incorpora una serie de alertas para detectar episodios cardiacos y atender al enfermo en cuanto sea necesario. Dado que la batería de los dispositivos puede durar entre siete u ocho años, es solo en este momento cuando los pacientes deben acudir al hospital para revisar el aparato, independientemente de las consultas con el cardiólogo. Otra de las ventajas es que este mayor control incide también en la reducción de la tasa de ingreso hospitalario y de mortalidad.

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