CD Tenerife

El 0-3 del Tenerife que agitó los cimientos del Bernabéu

Jorge Valdano y Benito Floro eran los inquilinos de los banquillos cuando el CD Tenerife apeó en cuartos de final de la Copa del Rey al Real Madrid. DA

Han tenido que pasar 23 años para que el CD Tenerife se volviera a imponer por un rotundo 0-3 en Copa del Rey lejos del Heliodoro Rodríguez López. Un resultado que ya se produjo en la misma ciudad pero contra un equipo y un estadio con más repercusión mediática: el Real Madrid y en el Santiago Bernabéu.

Por aquel entonces, 1 de febrero de 1994, los blanquiazules disputaban el choque de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey. En la ida, los de Jorge Valdano se impusieron a los merengues 2-1 pero nada hacía pensar que en el definitivo choque los tinerfeños hicieran la proeza de lograr el resultado más abultado de la historia blanquiazul en el coliseo madridista. Además, el CD Tenerife alcanzaba por primera vez las semifinales de la competición copera. El Celta de Vigo se encargaría que el sueño acabara ahí.

En el Real Madrid por aquellos tiempos le tenían muchas ganas al CD Tenerife, las ligas perdidas en la isla maldita, en los cursos 90-91 y 91-92, dejaron huella e hicieron mella en el club presidido por Ramón Mendoza.

Fue un partido muy duro, bronco, con entradas brutales que rayaban la violencia por parte del conjunto de Benito Floro, que acabó con ocho, tras las expulsiones de Luis Milla y Manolo Sanchís por doble amarilla, y de Iván Zamorano que fue expulsado con roja directa tras propinar un codazo en el rostro de César Gómez.

La impotencia, el juego duro y las malas artes empleadas por los jugadores locales fue jalonada por los aficionados madridistas que despidieron, en el descanso y al final del partido, al colegiado internacional andaluz Antonio Martín Navarrete con lluvia de almohadillas y protegido por la policía entre abucheos, que lo culpaban del desastre de su equipo.

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El CD Tenerife alineó aquel día el siguiente once: Manolo, Aguilera, Antonio Mata, César Gómez, Paqui, Chano, Del Solar, Llorente, Felipe Miñambres, Ezequiel Castillo, Dertycia y Diego Latorre. También jugaron Toño Hernández y Julio Llorente.

Uno de los principales baluartes de este choque fue el defensa madrileño César Gómez que recuerda como fue aquel partido y todo lo que rodeó al mismo.

“Fue un partido caliente. Era una época en la que al Real Madrid le costaba ganarnos, había pasado lo de las ligas de Tenerife, y estaba en su máximo apogeo la poca amistad “deportiva” entre el Real Madrid y el CD Tenerife. Habíamos ganado 2-1 en la isla y se presentaba un partido muy propicio para que el Real Madrid se vengara y nos eliminara. Recuerdo que cuando llegamos al estadio, los aledaños de la calle Padre Damián estaban aborrotados de gente que nos recibieron con golpes en la guagua. Habían muchas ganas de venganza por parte de sus aficionados. Fue un partido que, tras el recibimiento que tuvimos, nos envalentonó mucho más. Éramos un equipo con mucho descaro, que ese tipo de situaciones producía en nosotros desafíos que nos picaba en el orgullo. En esas situaciones era cuando sacábamos lo mejor de cada uno. Ese tipo de eliminatorias que en casa no se habían resuelto, como pasó en muchas en la Copa de la UEFA, el CD Tenerife con la épica se movía como pez en el agua. Ellos acabaron desesperados, en un partido que se fue endureciendo y que acabaron con tres expulsados. Fuimos tan superiores, que al final levantamos un poco el pie del acelerador para no hacer más sangre. El Real Madrid se encontró con un equipo picado, descarado y que no tenía miedo a este tipo de partidos”.

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El exjugador blanquiazul afirma que el partido que hizo el argentino Diego Latorre, “fue el mejor que jugó en el CD Tenerife. Marcó dos goles y volvió loca a la defensa del Real Madrid”.

El actual Tenerife

Como hombre de fútbol y aficionado al CD Tenerife, César Gómez valoró las expectativas que tiene el club para este curso.

“Tenemos una plantilla ilusionante, con un buen cuerpo técnico. Estoy muy contento, más allá de si se consigue el reto del ascenso, porque el club ha asumido el papel de que el CD Tenerife es un equipo que tiene que luchar por el ascenso. Eso genera una ilusión que en la isla siempre es positiva, ya que cuando la gente en Tenerife cree en su equipo, el ambiente que se genera en el estadio es difícil de superar para los equipos contrarios. Todos estos últimos años venimos de una travesía por el desierto en cuanto a ilusionar a la gente. Ya el año pasado con la boca chica dijimos “queremos vivirlo” pero hasta el final no asumimos que “queríamos vivirlo”. Este año, por fin, hemos asumido un papel protagonista. Luego nos irá bien o mal, pero si no lo asumes es muy complicado que lo tengas”.

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