Gastronomía

Los pescados a la brasa se hacen un hueco en Casa Fito

 

Hay restaurantes cuyo comportamiento es similar al de los buenos vinos. Es decir, mejoran con el paso del tiempo. Este es el caso de Casa Fito, ubicado en Chimiche (Granadilla), que hasta hace poco era ampliamente reconocido por sus carnes a la brasa que Fito Sacramento Lorenzo, servía en su punto. Aunque se mantiene fiel a este producto, desde hace tiempo soñaba con ampliar la carta a los pescados frescos a la parrilla hasta conseguirlo.

Dos visitas este verano a Casa Fito permiten apreciar cambios significativos en este restaurante, ubicado en una antigua empaquetadora de tomates, y del que Fito Sacramento tomó las riendas del negocio familiar en 1998. Cambios que dan un salto cualitativo en cuanto a sala desde la incorporación de Roberto Castro, ex jefe de sala del M.B (Martín Berasategui) en The Ritz Carlton Abama.

Castro, que fue distinguido como Mejor Servicio de Sala en los XXVII Premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS-Dorada Especial, se incorporó hace varios meses en Casa Fito donde ha marcado las directrices para que el cliente se sienta a gusto y recibe el mejor trato.

Además el restaurante ha ampliado la cocina, a la vista del comensal, una mejor distribución de mesas, colores tenues en las paredes convierten la estancia mucho más agradable y una cava acristalada con referencias selectas de vinos.

En cuanto a lo puramente gastronómico Fito Sacramento, que fue elegido Mejor Jefe de Cocina en los XXIX Premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS-Dorada Especial, continúa comprando las carnes al mismo proveedor del País Vasco. Si Fito ha adquirido con el paso del tiempo un dominio del fuego para dejar las carnes en su punto, sorprende, para bien, su control con los pescados.

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La mejor opción para degustarlo es reservar previamente y pedir al restaurante que busque una pieza entera (cherne, medregal, atún o lo que se venda fresco en el mercado) y con un peso en función del número de comensales. El calor de la brasa permite lograr un resultado satisfactorio.

Al contrario que muchos restaurantes que cargan las cartas con una sucesión de platos, que generan desconfianza en el comensal, Casa Fito opta por pocos platos pero certeramente elegidos. Recomendable, entre otros, son el gazpacho de sandía con mejillón en escabeche; ensalada de pulpo con aguacate y alioli de mojo rojo; huevos rotos con chorizo; el rejo de pulpo a la brasa con pisto; el steak tartar o el lomo alto de vaca vieja a la brasa.

Los cambios, indiscutibles, aportan caché, a este restaurante que a veces parece que está alejado de la mano de Dios.

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