Tenerife

Alquilar en el Sur: de 600 euros al mes a 600 a la semana

Ya lo advertía hace unas semanas Óscar Izquierdo, presidente de Fepeco: “Hay puestos de trabajo en el sur de la Isla que no se están cubriendo porque los trabajadores no encuentran hospedaje y el transporte les resulta carísimo”. Se referiría Izquierdo a su sector de la construcción, pero también pasa en el de servicios o en el de las administraciones públicas, cuyos trabajadores, al no poder disponer de un alquiler, tienen que compartir a diario coche desde el norte de la Isla o el área metropolitana para aminorar los gastos que significa trasladarse al que hoy es el motor económico de Tenerife, más concretamente, los municipios de Adeje y Arona, en donde el arrendamiento urbano está siendo sustituido por el alquiler vacacional, en la mayoría de los casos, saltándose el decreto que prohíbe el uso turístico en pisos residenciales.

Así, un piso o un apartamento de dos habitaciones, en los que lo normal era pagar entre 500 y 700 euros al mes, han pasado hoy a costar esa cantidad a la semana. “Prefiero ponerlo en una agencia por semana y ganar 2.000 euros, que tenerlo todo el año alquilado a 600 euros al mes”, comenta un vecino del edificio residencial Valdés Center, en Los Cristianos. Es el ejemplo de lo que está pasando no solo en la costa de Arona, sino también en las medianías, donde a día de hoy resulta casi imposible alquilar una vivienda, como ocurre lo mismo en Adeje, pese a que, curiosamente, este municipio no aparece en las estadísticas como “colmatado”, según Isidro Martín, secretario de Fepeco y gestor inmobiliario, porque “se trata de alquileres de alta gama, muy caros, que básicamente se tramitan en el extranjero y no salen, por tanto, en nuestras estadísticas”.

Pero también ocurre lo mismo en Granadilla, y más concretamente en El Médano, donde si antes era posible alquilar por 600 euros al mes, ahora ya te piden esa cantidad por una semana o 750 por dos semanas. Y no hablamos de verano, como antes era habitual, sino de todo el año.

A esta escasez de alquileres en la zona sur podemos sumar también al municipio de Candelaria, donde todo está colmatado. Alquilar ahora a 450 euros en algunos de los grandes edificios residenciales de la rambla o la Avenida Marítima es una quimera, y tampoco hay disponibles a la venta, porque los propietarios prefieren alquilar, incluso, como ocurre en Los Cristianos, por habitaciones. Tampoco existe disponibilidad, ni de venta ni de alquiler, en el Puertito de Güímar, como se nos informa desde Promotora Punta Larga.
¿Alternativas? Hacer efectivo el decreto 113/2015 y la construcción de viviendas públicas o de alquiler social. Pero nadie quiere ponerle el cascabel al gato, señalan desde Fepeco. El Gobierno de Canarias, en palabras de la consejera Cristina Valido, más que apostar por vivienda nueva, se decanta por “comprar viviendas” a los bancos, que hoy tienen cerradas y que se calcula que suman unas 25.000 en Canarias.

Más noticias
"Me he sentido presionado; en Tenerife se tiene miedo a hablar"

El vicepresidente del Cabildo Aurelio Abreu también apuesta por la compra a los bancos de las viviendas vacías, y por otro lado apunta que “la terminación del anillo insular será decisiva”, porque permitirá una mejor movilidad a los trabajadores.

Isidro Martín, presidente de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios en Canarias (APEI), alerta también que “el overbooking que se está viviendo en las zonas turísticas del Sur ha comenzado a colmatar los alquileres en Santa Cruz e incluso en el Puerto de la Cruz, porque hay italianos y rusos que han regresado y compran bloques completos de viviendas”. Por ello, considera imprescindible construir vivienda nueva, pero también “hay que cumplir la ley del alquiler vacacional”, porque ya no solo “se alquila de la autopista hacia abajo, sino también en las medianías y en lugares como San Isidro”, sobre todo por aquellos que tienen que trabajar en las grandes instalaciones hoteleras de Adeje, Guía de Isora o Arona.

El decreto

Desde el 29 de mayo de 2015, la regulación legal de las viviendas vacacionales en Canarias permite alquilarlas a turistas. Sin embargo, las prohibiciones y exclusiones son tantas que lo que se ha producido es, en realidad, una prohibición de este tipo de alquileres. Esta regulación prohíbe el alquiler de habitaciones individuales. Asimismo, los propietarios tienen que encargarse de entregar la documentación de sus inquilinos a la policía. A la hora de tramitar la inscripción, se debe acudir al Ayuntamiento, algo que rara vez se hace. El punto 2 del artículo 3 recoge que en suelo turístico o mixto no se permite esta práctica. Sin embargo, en abril de este año, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) anuló cuatro preceptos del decreto del Gobierno de Canarias, entre ellos el que prohíbe ofrecer servicios alojativos con fines turísticos en viviendas situadas en zonas turísticas o suelos de uso mixto. Se trata de una sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que estimó en parte los recursos presentados por la Federación Española de Viviendas de Uso Turístico y Apartamentos y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMP) al decreto 113/2015, aprobado por el anterior Gobierno autónomo que presidió Paulino Rivero y que tuvo gran contestación, sobre todo, en la provincia de Las Palmas.

Más noticias
Alonso carga contra el Gobierno canario por el retraso en obras contra los atascos

Un fenómeno nacional

Hablamos del sur de Tenerife, pero también de un fenómeno en toda la Isla y hasta a nivel nacional, cuando se trata de grandes urbes (Barcelona, sobre todo) o parajes turísticos como las costas del Mediterráneo y Baleares. La buena marcha del turismo trae como consecuencia que vivir en alquiler es realmente caro. Solo en Canarias, en el último año, el precio del alquiler ha aumentado más del 10% de media y el 30% en zonas turísticas de Gran Canaria, Lanzarote y Tenerife, al trasladarse la oferta del conocido arrendamiento urbano al alquiler vacacional, superando ya más del 35% de los inmuebles en alquiler que tienen ese destino, un fenómeno que no deja de crecer.
El informe inmobiliario de Canarias en 2017, presentado la semana pasada, recoge que Tenerife concentra casi el 40% de la oferta total de alquiler, seguido por Lanzarote (24%), Gran Canaria (19%), Fuerteventura (12%), La Palma (4%), La Gomera (1%) y El Hierro (0,55%).

14o euros a la semana por una habitación

Es tal la demanda y la escasez de oferta que, por ejemplo, en Los Cristianos se puede ver en farolas o escaparates la oferta del alquiler de una habitación al precio de 140 euros semanales, casi 500 euros al mes, el coste de un piso en situación de normaliidad en el mercado.

Isidro Martín: “Se alquila por 1.000 y se realquila por 2.000”

Isidro Martín denuncia que “hay mucha economía sumergida en los alquileres vacacionales y es urgente regular el decreto 113/2015, más flexible, pero con control”, poniendo como ejemplo que “hay quienes alquilan una vivienda por 1.000 euros y sacan 2.000 realquilandola por habitaciones, sin que se declare el arrendamiento”. En un hipotético ranking de alquileres vacacionales, sitúa a Arona en primer lugar, seguida de Adeje, Candelaria, Santa Cruz, La Laguna y el Puerto de la Cruz. Y pone el énfasis en que “el 40% del comprador de vivienda es extranjero, y mayoritariamente estas se destinan al alquiler vacacional”.

Desde Fepeco, como patronal de la industria de la construcción, se insiste en que es necesario acabar con la economía sumergida que existe alrededor de las operaciones inmobiliarias, y para eso ya ha solicitado al Gobierno regional la puesta en marcha de un Registro Oficial de Agentes Inmobiliarios, legales y que cumplan con toda la normativa.

TE PUEDE INTERESAR