Santa Cruz

Investigan si hay acoso escolar tras el suicidio de una chica de 16 años en Santa Cruz

Imagen de archivo sobre acoso escolar. DA
Imagen de archivo sobre acoso escolar. DA

Miembros de la Policía Nacional investigan si el suicidio de una chica de 16 años de edad, que tuvo lugar el pasado domingo en Santa Cruz de Tenerife, obedece a un supuesto caso de acoso escolar, según la información facilitada a través de vías extraoficiales. Por su parte, el centro santacrucero donde estudiaba la infortunada joven niega que la tragedia sea debida a un caso de bullying y achaca directamente tan terrible tragedia a que su “alumna sufría una enfermedad que le ha llevado a esta situación, además de graves problemas personales”.

Sea como fuere, las fuentes consultadas confirmaron ayer a DIARIO DE AVISOS que, si bien se tienen en cuenta las circunstancias personales de la fallecida, la hipótesis del acoso escolar sigue activa en las pesquisas que ahora se llevan a cabo.

El fatal desenlace se produjo el pasado domingo en la vivienda donde actualmente residía la chica, de quien personas conocedoras del caso confirman que, ya siendo muy pequeña, tuvo que padecer las consecuencias negativas que son propias de unas experiencias vitales especialmente complicadas, y que en lo básico obedecen a una desestructuración de la unidad familiar.

Al parecer, tales circunstancias influyeron notablemente en que la joven hubiera repetido un curso escolar, así como que su perfil personal encajase entre los descritos como más propicios a sufrir una situación de acoso escolar, también conocido como bullying.

Por su parte, un comunicado remitido por el centro escolar a los padres y madres de los alumnos no duda en poner especial acento en recalcar que la chica “ha expresado, en diversas ocasiones, su gratitud hacia el profesorado, el equipo de coordinación y de tutores por la dedicación y el acompañamiento que se le ha procurado”.

Más noticias
Herida grave una mujer tras un atropello en Santa Cruz de Tenerife

Sin embargo, cuando este texto se leyó por la megafonía del centro en la mañana de ayer, algunos alumnos expresaron su disconformidad con el contenido del mismo, siempre en el marco de un ambiente emocionalmente condicionado por la lógica conmoción que causó la noticia del fallecimiento de la menor de edad entre sus jóvenes compañeros.

Desde el mediodía del pasado lunes, más o menos a la hora en que los chicos y chicas salían de clase y encendían sus teléfonos móviles (cuyo uso está prohibido durante el horario lectivo), la noticia sobre la desgracia acaecida corrió como la pólvora entre los adolescentes capitalinos, a tal punto que se convirtió en el tema dominante de las conversaciones durante la mañana de ayer en muchos de los institutos de la capital tinerfeña.

Ello redundó a su vez en una notable propagación de la pésima noticia a través de las redes sociales a medida que avanzaba la tarde. En la gran mayoría de los comentarios de los jóvenes se asociaba esta tragedia a un caso de bullying, pero será la investigación policial en curso la que determine si realmente fue así o no.

El doctor en Psicología Iñaki Piñuel, uno de los expertos españoles más relevantes en esta materia, define el acoso escolar como “un continuado y deliberado maltrato verbal y modal que recibe un niño o una niña por parte de otro u otros, que se comportan con él/ella cruelmente con el objeto de someter, amilanar, arrinconar, excluir, intimidar, amenazar u obtener algo de la víctima mediante chantaje y que atentan contra su dignidad y sus derechos fundamentales.” Detalla Piñuel que el término “bullying (matonismo) se ha generalizado en España como término especial y únicamente referido al acoso en el ámbito escolar y con una acepción muy próxima a su traducción literal del inglés como “matonismo” o “agresión o intimidación física”, pero que a su juicio es la violencia psicológica la que mayor impacto causa, a la larga, a sus víctimas.

Más noticias
El último Ven a Santa Cruz del año abre la campaña navideña
TE PUEDE INTERESAR