tribuna

La regla de gasto – Por Carmen Tomás

Los reiterados incumplimientos por parte del Ayuntamiento de Madrid de la regla de gasto que contiene la Ley de Estabilidad Presupuestaria ha abierto la caja de los truenos. Después de los numerosos avisos por parte del Ministerio de Hacienda, los responsables de la alcaldía no han tenido más remedio que acatar el cumplimiento de la ley, no sin amenazar con demandar al Ministerio. Es de suponer que lo tienen perdido y que a Carmena no le quedará más remedio que ponerse al día. Cierto que han hablado de la creación de una comisión transversal, eso sí, con la presencia en ella del que dirige las cuentas, Sánchez Mato, por lo que es de suponer que la comisión será una pérdida de tiempo y que más bien se trata de intentar alargar los plazos y hacer creer que tienen razón y que cumplirán tarde y mal. Lo curioso es que tras los incumplimientos y los portazos dados a Montoro por parte de Carmena y Sánchez Mato, otros ayuntamientos gobernados también por Podemos o por coaliciones de izquierda se han unido en su deseo de que se tumbe la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que desde que fue aprobada ha logrado que la mayoría de los 8.100 consistorios y muchas comunidades autónomas hayan logrado cerrar sus cuentas con superávit o por lo menos con menos déficit del que presentaban antes de la norma. El Ministerio ya ha advertido de que ni Madrid, ni ningún otro ayuntamiento, son especiales ni distintos ni tienen ningún privilegio para no acatar la norma y que deberán cumplir con la famosa regla de gasto. Una norma elemental que supone no gastar más de lo que se ingresa y cumplir con los objetivos de déficit o directamente cerrar las cuentas en positivo. Parece evidente que los responsables de Madrid, Valencia o Zaragoza están dispuestos a dar la matraca, tanto como desde el Ministerio de Hacienda se insiste en que hay que cumplir. En todo caso, se ha abierto el debate y no se sabe cómo ni cuándo se cerrará. España tiene unos objetivos europeos que cumplir y no es el momento ahora de volver al déficit excesivo, mecanismo del que estamos a punto de salir. Se abre además este debate cuando está pendiente también abrir otro melón, como es el de la financiación autonómica. El Gobierno, según ha dicho la vicepresidenta, ha ofrecido a Pedro Sánchez sentarse para empezar a discutir sobre este asunto capital. Veremos si empieza y cómo se desarrolla en este momento, en el que la situación de Cataluña es otra incógnita.

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