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“Me he sentido presionado; en Tenerife se tiene miedo a hablar”

Óscar Izquierdo. | ANDRÉS GUTIÉRREZ

Últimamente no se calla. Admite que por ello siente presiones, pero advierte de que seguirá poniendo el dedo en la llaga en lo que respecta al problema de las carreteras en Tenerife, porque los “ciudadanos están hartos” de soportar décadas y décadas de colas. El presidente de la patronal de la construcción (Fepeco) asegura que el problema de las vías en la Isla solo se soluciona con “valentía política”, algo de lo que carece, “especialmente, el Cabildo Insular” a la hora de ejecutar obras, y admite que los tinerfeños se tienen ganado “el premio a la paciencia”.

-¿Se ha llegado al límite? ¿Cuál es el problema de las carreteras en Tenerife?

“¡Pregúntele a los ciudadanos que tienen que venir todos los días a Santa Cruz desde el Norte o ir al Sur, a ver qué le dicen! Es insostenible. Tenerife está colapsada viariamente y uno no lo dice para fastidiar, sino porque está diariamente fastidiado, que es distinto. Desde luego, los tinerfeños nos hemos ganado el premio a la paciencia. Por eso creo que es hora de exigirle a los políticos que busquen una solución, y si no, que se vayan. En todas partes se hacen carreteras imposibles y en Tenerife no se hacen ni siquiera las posibles. El hecho de que a día de hoy, después de décadas de colas, aún estemos hablando de lo que se tiene que hacer, demuestra que en la Isla no hay planificación, porque vivimos en la eterna improvisación, soñando con proyectos de película, mientras las carreteras siguen colapsadas”.

-¿A qué se refiere cuando habla de proyectos de película?

“A todos esos proyectos que se presentan en rueda de prensa a bombo y platillo, pero que, a la larga, dudo mucho de que solucionen a corto y medio plazo los problemas del tráfico. Y le pongo un ejemplo: el tren del Sur, un macroproyecto que no va a solucionar el problema de movilidad que tiene la Isla”.

-José Carlos Francisco, el presidente de la CEOE de Tenerife, opina igual. El pasado domingo, en una entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS, aseguró que era un proyecto caro e insostenible medioambientalmente.

“Estoy de acuerdo. Los problemas del tráfico del Sur no se solucionan con el tren. No podemos empeñarnos en seguir soñando con grandes proyectos que, a corto plazo, no solucionan el problema”.

-¿Cree que este proyecto es un empeño personal del Cabildo y concretamente de su presidente, Carlos Alonso?

“No sé si es un empeño personal o no, lo que sí sé es que no va a solucionar el problema del tráfico en el Sur y tendrá un efecto sobre el territorio inmediato. Además, de aquí a que se realice el proyecto pasarán muchos años y, mientras tanto, los ciudadanos aguantando las colas, con las repercusiones que ello conlleva, no solo económicas, sino también personales. De hecho, en Fepeco hemos anulado las reuniones a primera hora, porque los empresarios del Norte y del Sur nunca llegaban a tiempo. Ha faltado planificación”.

-Si en este proyecto no cree nadie, ¿entonces quién apoya el tren?

“Bueno, pues lo que demuestra esto es que los políticos viven en un mundo imaginario, al margen totalmente de los ciudadanos, porque, sinceramente, no veo un clamor y apoyo social al tren, porque, entre otras cosas, la gente entiende que no es una prioridad. No sé por qué se tiene que gastar energía y dinero en algo que no es prioritario en estos momentos”.

-Después hablaremos del Norte, pero ¿cuál es, entonces, la solución al tráfico en el Sur?

“El problema de la autopista del Sur se centra, sobre todo, en la zona de Las Chafiras y Arona, porque es utilizada por los ciudadanos para trasladarse entre los diferentes núcleos urbanos de la zona. Con un tercer carril y unas vías de servicio mejores, que conecten todos los núcleos poblacionales de la zona, se aliviaría el tráfico. Una solución a corto plazo y, desde luego, más barata”.

-¿Y la solución a los atascos de la TF-5 es la circunvalación, el carril bus-vao, abrir la Universidad por las tardes…?

“El carril bus-vao no soluciona nada y culpar a la Universidad de los atascos no tiene sentido, porque entonces también habría que culpar al Hospital, a la Residencia e incluso al propio Cabildo. Mire, la única solución es la vía de circunvalación. Planificarla bien y de tal manera que afecte lo menos posible al territorio”.

-¿Y por qué cree que hay tanta resistencia?

“Pues no lo sé, pero es que cuando se habla de defender el suelo agrícola de La Laguna parece que hay una doble vara de medir, porque no se ha visto esa defensa en Valle de Guerra o Tejina. Además, sería interesante que se hiciera un estudio de las explotaciones ganaderas en funcionamiento que hay en la zona y las hectáreas en uso, así como lo que producen y el empleo que generan, para comprobar si es viable descongestionar la autopista o no. ¿Sabe usted que La Laguna es de las pocas ciudades de España que, con igual población, no tiene una vía de circunvalación?”.

-No, no lo sabía.

“Pues sí. Y le digo más, ahora que se va a celebrar por todo lo alto el aniversario por ser ciudad Patrimonio de la Humanidad, resulta que es la única que está atravesada por una autopista. Hay que entender que se trata de un problema que afecta a toda el área metropolitana, no solo a La Laguna. Mire, hace más de 10 años que llevamos reclamando las tres grandes obras que solucionarían los problemas de circulación en esta área: la vía cornisa, la circunvalación y la vía litoral. ¡10 años, que se dice pronto!”.

-¿Cree que para apostar por la vía de circunvalación hay que pagar un precio político demasiado alto?

“Son los propios políticos los que han convertido este problema en un problema político. La verdad es que en Tenerife no hay valentía política para hacer obras. Esa es la verdad. Guste o no guste. En otras Islas sí, pero en esta, no”.

-¿Cree que hay más valentía política en Las Palmas?

“No lo sé, pero desde luego, allí se hacen más carreteras que aquí. ¿Por qué en Las Palmas se está terminando la cuarta fase de la vía de circunvalación y en Tenerife todavía estamos discutiendo si se hace o no? Esta es la pregunta que tenemos que plantearnos. Cuando uno está en el poder tiene que tomar decisiones que no siempre gustan, y pueden provocar el rechazo de parte de la sociedad, pero eso va en el puesto”.

Óscar Izquierdo. | ANDRÉS GUTIÉRREZ

-¿Son estas las grandes obras que quedan para que Tenerife pueda solventar su problema de infraestructuras?

“No, no, no. Quedan más, por ejemplo, la de Ofra-El Chorrillo. Esta es una obra que ha tenido multitud de problemas, y lo último que se nos dijo es que a finales de este año se terminaba. La obra sigue parada. El cierre del anillo insular es otra actuación pendiente y la segunda pista del aeropuerto Reina Sofía”.

-El argumento es que no hay dinero.

“En absoluto. Durante la crisis, las administraciones no sacaron a licitación obra pública porque no tenían financiación. Pero ahora el problema es al contrario. Es decir, ahora tienen mucha financiación, pero no saben gestionar ese dinero. Las administraciones de Tenerife no saben trabajar con dinero”.

-¿A qué administraciones públicas se refiere?

“Al Gobierno de Canarias, al Cabildo de Tenerife y a algunos ayuntamientos. Así que ahora no pueden decir que no hay dinero. Lo que no hay es eficacia administrativa. La excusa que está de moda es que la administración canaria es un elefante, pero lo que no le puedes decir a alguien que lleva décadas en colas para ir a trabajar es que la administración es lenta, porque, mire usted, lo que no puede ser es que cualquier proyecto en la administración canaria tarde una media de 10 años en salir adelante. Esto en la sociedad del 2.0 no se puede admitir y hay que plantearse muy seriamente el problema del funcionamiento de las administraciones en Tenerife, que es lo que está impidiendo nuestro desarrollo económico”.

-Pero estará conmigo en que el problema no está en la administración pública, que es un ente jurídico, sino en las personas que gestionan esa administración.

“Exacto. Totalmente de acuerdo. Entonces habrá que poner a gente que sepa gestionar y que sepa gestionar bien la cosa pública. Y para que vea que no soy solo critico: hay administraciones que tienen un envidiable nivel de eficacia. Y le pongo varios ejemplos: Adeje, el Cabildo de La Gomera o el Cabildo de El Hierro. Mire, el problema de Tenerife es el que le he dicho antes. Se debate mucho sobre lo que se va a hacer, mientras que otras islas lo hacen. Perdemos mucho el tiempo. Nos hace falta gestión y eficacia. Estamos hartos de ver en ruedas de prensa e infografías los proyectos. Lo que queremos es inaugurar obras. Es incomprensible que el Cabildo diga ahora que aplaza cinco años el debate de la vía de circunvalación hasta comprobar si la medida del carril bus-vao funciona, porque mientras tanto la gente sigue en cola. Cuando se den cuenta de que no funciona, se proyecta la circunvalación y se tardará otros 10 años. Es lo que pasó con el puerto de Granadilla. Esta semana se entregó la obra, una obra que se ha retrasado más de 12 años y que es la tercera parte de la que se proyectó, gracias a los noístas. ¿Y quién ha perdido? Pues Tenerife, que se ha quedado con un puerto más pequeño y menos competitivo de lo que podía haber sido. Y puedo seguir: la segunda pista del Reina Sofía…”.

-Pero parece que la prioridad ahora es la terminal, no la segunda pista. AENA no está por la labor. Bueno, ni por una ni por otra…

“El aeropuerto del Sur está entre los tres más rentables del país. Pero es que lo más curioso es que los propios datos de AENA avalan que se construya una segunda pista, porque un aeropuerto que recibe en un mes casi un millón de pasajeros… pues ya me dirá. Llevamos más de 22 años insistiendo en la segunda pista, porque, si se hace esta obra, a AENA no le queda más remedio que hacer una terminal acorde a un aeropuerto con dos pistas. Además, ¿dónde se van los beneficios que saca AENA del aeropuerto? ¿A financiar aeropuertos deficitarios de la Península? Si contamos los pasajeros del Sur y de Los Rodeos, se supera a Gando [Las Palmas de Gran Canaria], por lo que está clara la necesidad. Tenemos que exigir al Estado estas dos obras, no solo la terminal, y que los beneficios que AENA saque de Tenerife Sur los reinvierta en el propio aeropuerto”.

-Estamos terminando ya y usted ha dicho en esta entrevista lo que ha querido. No se ha andado con medias tintas. ¿Se ha sentido presionado últimamente por decir lo que está diciendo?

“Sí, muchas veces he sentido presiones, pero no me voy a callar, porque creo que estoy defendiendo lo que es justo, y si molesta es porque lo que estoy diciendo es verdad. Lo que sí he notado es que estamos en una sociedad que tiene miedo a hablar. Yo, que hablo en nombre de Fepeco, digo lo que nos transmite la sociedad y lo que creemos que se está haciendo mal. Creo que es una crítica constructiva. A lo mejor me equivoco, pero debo defender el sector. Si estoy errado, pues que me rebatan con hechos, no con palabras. También felicito a los que hacen las cosas bien. Por ejemplo, no me cuesta nada felicitar al alcalde de Santa Cruz, que se comprometió con la patronal a rebajar el impuesto de construcciones y obras en el municipio, y así ha sido. Pero también hay que decir las cosas cuando se hacen mal o no se hacen. Tenerife no se merece esto”.

-¿Se siente solo en esta lucha?

“Bueno, le tengo que reconocer que algo solo sí me he sentido. Me gustaría más acompañamiento de agentes sociales, que me llaman y me lo dicen en privado…”.

-¿Hay tanto miedo a hablar?

“Ya le digo que en Tenerife hay miedo a hablar. Mire, aquí todos tenemos que hacer los deberes. Nosotros y el Gobierno. Y le explico, el presidente nos pide que subamos los salarios. Yo estoy de acuerdo, pero no se nos puede exigir a unos que subamos los sueldos, y después adjudicar las obras a empresas nacionales. El porcentaje de obras que adjudica el Cabildo de Tenerife y el Gobierno a empresas nacionales es elevadísimo. Por tanto, más de uno tendría que guardar su nacionalismo en la gaveta. ¡Claro que estamos dispuestos a subir los sueldos!, pero si el Gobierno y el Cabildo cumplen y adjudican las obras a empresas regionales, como se hace en otras comunidades, y no me refiero a Cataluña o País Vasco. Los empresarios canarios no nos sentimos valorados por la administración canaria. Proponemos revivir el pacto por el progreso de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, ¡a ver quién se une!”.

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