LOTERÍA NAVIDAD 2017

“Aquí viene mucha gente con sus manos llenas de callos”

Las vendedoras del receptor de loterías de La Chasnera cuentan que gran parte de su clientela son camareras de piso y obreros de la construcción: “Ojalá les haya tocado a alguno de ellos”

Idiley (der.) y Saira, vendedoras del receptor de loterías de la gasolinera del kilómetro 54 de la TF-1. Sergio Méndez
Idiley (der.) y Saira, vendedoras del receptor de loterías de la gasolinera del kilómetro 54 de la TF-1. Sergio Méndez

Idiley y Saira eran la imagen de la felicidad. Con una sonrisa de oreja a oreja, las jóvenes vendedoras del receptor de loterías de la gasolinera La Chasnera, en el kilómetro 54 de la autopista del Sur, respondían con amabilidad y desparpajo al bombardeo de preguntas de televisiones, radios y periódicos minutos después de conocerse que por primera vez habían vendido un décimo del Gordo de Navidad. Era el trofeo que faltaba en las vitrinas de la laureada estación granadillera.

“Quiero pensar que hemos dado algún premio a personas que lo necesitan. Aquí viene mucha gente con sus manos llenas de callos y con el uniforme puesto que pasan y nos dicen: “Dame un numerito”. Son camareras de piso que van para el Sur, tomateras con sus furgones, obreros de la construcción, trabajadores del Polígono Industrial de Granadilla… todos vienen a desayunar a las seis de la mañana, que es cuando se forman las primeras colas”, explica a DIARIO DE AVISOS Saira González, que transmite en su mirada la misma emoción que imprime a su relato.

Su habilidad para memorizar cifras de cinco dígitos es asombrosa. “Los números se me quedan grabados y cuando los veo, nada más salir, sé si los hemos vendido aquí o no. En cambio, las caras de los clientes no las recuerdo tanto”, afirma. No olvida, sin embargo, las sensaciones que detecta al otro lado del cristal. “Hay mucha gente que viene nerviosa, llegan a veces hasta temblando, sobre todo las personas mayores que las ves cómo se emocionan. Suspiran y hasta suplican: “¡A ver si me toca el Gordo!”. Da hasta sentimiento. Aguantar las colas no es fácil, pero esas cosas te conmueven”.

Su compañera Idiley destaca que para este sorteo han notado “mucha más gente joven” que en años anteriores. “Es verdad que la Lotería de Navidad la compra gente de todas las edades, pero en estas últimas semanas han venido muchos chicos y chicas de veintipocos años. Hasta algún equipo de fútbol que llegaba con peña incluida”, explica la joven vendedora cubana.
Ambas reconocen que cuando un cliente pronuncia la frase “dame el número que quieras”, actúan por intuición. “Hay números bonitos que te llaman en ese momento, aunque las personas que se esmeran en hacernos ver que confían plenamente en nosotras nos ponen un poco nerviosas, porque es una responsabilidad”, señalan.

Preguntadas por el tirón de ventas que tiene La Chasnera, las vendedoras recuerdan que “aquí viene gente de fuera que pasa por la gasolinera para comprar su décimo para Navidad o el Niño. Incluso hace unos días una chica canaria que se fue a ver a unas amigas a Holanda y se olvidó de llevar unos décimos nos llamó para decirnos que le enviáramos como fuera unos numeritos”.

El alcalde de Granadilla de Abona, José Domingo Regalado (CC), que vivió en directo en la gasolinera el momento del primer premio, manifestó que “es una gran alegría que se nombre al municipio para noticias como esta, porque al final hablamos de personas que hoy han visto mejorada un poco su vida y, sobre todo, cuando tenemos tantas dificultades”.

El regidor chasnero recordó que en premios anteriores “se han visto más coches nuevos circulando por nuestras carreteras, algo que los concesionarios han agradecido”. Por último, destacó que el municipio disfrutará el próximo año de su Gordo particular “con la mayor inversión en carreteras”.

El primer teniente de alcalde de Granadilla de Abona, Marcos González (PP), también se presentó en las dependencias de la gasolinera a media mañana. Su llegada coincidió con el último quinto premio de la jornada.