TENERIFE

Cruzar del Norte al Sur de Tenerife en 5 minutos

TÚNEL GÜÍMAR LA OROTAVA PROYECTO
El proyecto del túnel para el paso del tren que en 2008 dio a conocer Ricardo Melchior tendría una distancia de 17,5 kilómetros. / DA

Se imaginan ustedes estar en la Villa de La Orotava y en solo cinco minutos después poder estar en la plaza de San Pedro de Güímar. Esto podría haber ocurrido este año si, tal y como anunció Ricardo Melchior en 2008, se hubiera construido un túnel que cruzara la dorsal de la Isla a través de un tren, completando el corredor ferroviario de Tenerife, con la construcción anterior de los trenes del Sur y del Norte, hoy todavía en pañales, a pesar de los intentos del sucesor de Melchior, Carlos Alonso, de ponerlos de nuevo sobre la mesa, al menos el del Sur.

Ese viejo proyecto de un túnel que conectara, a través de un tren, el Norte y el Sur lo ha sacado a la palestra esta semana la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, siempre atenta a cualquier proyecto por muy faraónico o irrealizable que sea. De ese proyecto que uniría los dos grandes valles de la Isla se habla desde los años setenta, como reconocía el que fuera consejero insular, Wolfredo Wildpret, sobre todo a raíz del trágico accidente aéreo de Los Rodeos (marzo de 1977) y la posterior construcción del aeropuerto del Sur. Una idea que hizo suya el alcalde de La Orotava, Isaac Valencia (1983-2013) y que compartió también otro veterano regidor municipal, Domingo Calzadilla en Arafo.

Muchos fueron los comentarios vertidos entonces, mayoritariamente en contra, por el daño medioambiental que se podía hacer en los mayores acuíferos de Tenerife y por la complejidad de la obra, como apuntó en su día el más prestigioso de los geólogos isleños, Telesforo Bravo, tanto que hasta se barajó trasladar esa perforación del tren a los municipios de La Victoria y Arafo, en cotas inferiores a las de Güímar y La Orotava.

Ya en 1976 se habló que la empresa Agroman había comprado dos grandes perforadoras para realizar el túnel. Sin embargo, el proyecto se quedó en alguna gaveta del Cabildo hasta que no hace mucho, ya en este siglo, Ricardo Melchior lo volvió a rescatar en 2008. “La iniciativa surgió hace cinco o seis años, cuando vimos la posibilidad de conectar el Norte y el Sur sin el cierre del anillo insular por autopista. Contacté en la feria de Berlín con la empresa que tiene la mayor experiencia en la construcción de túneles, y amablemente enviaron a los máximos expertos a la Isla para estudiar esta idea. Teníamos estudios del subsuelo en cuanto a los acuíferos y de la actividad geotérmica, pues el ITER analiza constantemente la actividad de un territorio volcánico como el nuestro. Los expertos alemanes y los del Cabildo llegaron a la conclusión de que el proyecto era completamente viable. Eso sí, tendría que ser un túnel ferroviario, pues para coches las medidas de seguridad no serían las adecuadas”, explicó hace nueve años, Ricardo Melchior.

En un principio, se habló de un túnel de 12,5 kilómetros, en línea recta, pero finalmente se acordó que éste tuviese 17,5 kilómetros, porque los 1.700 kilómetros de galerías que existen en la Isla dificultaban la construcción de esta plataforma, pues la ejecución implicaría la utilización de técnicas de congelación y nitrógeno líquido que podrían suponer un riesgo debido a la perforación. Con el fin de evitar que se produjera algún tipo de grietas que podrían perjudicar a los acuíferos se habló de un túnel con subidas y bajadas, lo que supone un incremento de coste, que el presidente del Cabildo cuantificó en unos 500 millones de euros. “Los tinerfeños podrán recorrer la Isla en unos 35 minutos, y se podrá pasar de La Orotava a Güímar y viceversa en un tren sin conductor en unos cinco minutos”, expuso Melchior en rueda de prensa en abril de 2008.

LOS VERDES, SÍ Y NO

¿Y qué pensaban los ecologistas? Siempre presentes en la opinión sobre infraestructuras del territorio, los movimientos ecologistas se mostraron en contra del proyecto, aunque hubo división en el partido entonces llamado Los Verdes- Partido Verde Canario (PVC) . Su portavoz, Jonay Pérez, Jonás Pérez, señaló que el túnel La Orotava- Güímar es “un disparate”. A su juicio, “las condiciones técnicas para efectuar esta infraestructura, atravesando el acuífero y capas subterráneas de la dorsal nordeste sería un verdadero reto técnico ya que el material a esas profundidades es de naturaleza plástica, según mencionó en su día el prestigioso geólogo y geógrafo, Telésforo Bravo”.

Para el PVC, “este comportamiento plástico provocaría que el túnel excavado tendiera a cerrarse, aumentando la presión sobre la estructura del propio túnel, además de reducir el rendimiento de la obra por tener que perforar más debido a las deformaciones y desprendimientos”. Según el PVC, los inconvenientes técnicos “retrasarían más de 10 años los trabajos, disparándose el coste económico de este proyecto que se elevaría por encima de los 500 millones de euros”.

Sin embargo, desde el mismo grupo ecologista Los Verdes de Tenerife, Octavio Hernández veía numerosas ventajas en la construcción del túnel que permitiría unir a los dos municipios en cinco minutos, a unos 180 kilómetros por hora. “Este proyecto supondría mejoras en la calidad de vida, medio ambiente y economía, ya que al ser subterráneo, el impacto sería mucho menor, y además traería consigo un ahorro energético; tampoco puede subestimarse la mejora para la calidad de vida, por la disminución de trayectos, ruidos o accidentes que el túnel evitaría”. También, valoró que el túnel “alteraría y descongestionaría el nudo insostenible del área metropolitana, y aunque en La Orotava podría conducir a una mayor presión para urbanizar El Rincón, ese eje justificaría su conservación como pulmón del área”, y concluyó diciendo que “en Güímar supondría un argumento de fuerza para desterrar la extracción de áridos”.

ISAAC VALENCIA

El que fuera alcalde de La Orotava durante 30 años, Isaac Valencia siempre ha sido un firme defensor del túnel. “La conexión por túnel de los valles de La Orotava y Güímar sería crucial para la Isla por sus ventajas económicas y sociales. Hay soluciones para todos los problemas siempre que haya voluntad de hacer las cosas bien. Ya he planteado este asunto en el seno del Cabildo. Hay opiniones contrapuestas y posturas polémicas. Quienes estamos en la vida pública y observamos las cosas de una forma global y no virtual, estamos en la obligación de proponer ideas y, si no se acepta, la responsabilidad será de otros y no mía”, manifestó en 2003, antes de que Melchior retomara el proyecto que nunca ejecutó.

CASTRO Y PÉREZ

Las diferencias entre la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro y el consejero insular de Política Territorial, Miguel Ángel Pérez, han vuelto a incrementarse con la que este califica de “nueva ocurrencia” de la regidora güimarera.

Luisa Castro expuso la necesidad de retomar el proyecto del túnel como solución para acabar “con los atascos en las autopistas del Norte y del Sur”, en defensa del tren del Sur, que Candelaria rechazó. “Si no lo quieren, la parada que estaba prevista en Candelaria debe ponerse en Güímar”, manifestó.

Pérez, que ya ha tenido varios “encontronazos” con Castro, a cuenta de sus proyectos en los barrancos de Güímar, recordó que “para el Cabildo no hay otro túnel que no sea el de Erjos, porque de ese túnel entre Güímar y La Orotava era inviable, como dijo Telésforo Bravo y nunca hubo proyecto, solo fue una idea que defendió Isaac Valencia y ahora es otra ocurrencia más de la alcaldesa”.

“UNA OBRA CASI IRREALIZABLE” PARA TELÉSFORO BRAVO

El considerado padre de la geología moderna en Canarias, Telesforo Bravo (1913-2002) entendía que el túnel entre Güímar y La Orotava era una “obra irrealizable” y que se de hacerse significaría “un hito histórico” por su enorme complejidad. Escribe Agustín González, que el catedrático portuense “no vio del todo descabellada la idea”, pero reconoció las dificultades “de poder perforar a la misma vez que sellar un subsuelo plástico” por su origen volcánico.

MELCHIOR ANUNCIÓ HACE NUEVE AÑOS QUE EL TÚNEL PODRÍA ABRIRSE EN 2017

“La obra del túnel ferroviario entre La Orotava y Güímar se llevará a cabo y, además, esta infraestructura podría estar lista dentro de nueve años, en 2017”, así lo aseguró en 2008, Ricardo Melchior, entonces presidente del Cabildo de Tenerife, añadiendo que “los estudios que se han realizado indican que el proyecto es viable”.

Melchior dijo entonces que sólo hace falta la financiación, unos 500 millones de euros, y tendrán que ser aportados por el Estado, “aunque si hace falta, el Cabildo adelantará el dinero”. Eso sí, primero tendrán que ejecutarse los proyectos de los trenes del Sur (desde el área metropolitana hasta Fonsalía, en Guía de Isora) y del Norte (desde el área metropolitana hasta Los Realejos), y el anillo ferroviario entre Los Realejos y Fonsalía). Melchior indicó que espera ver en marcha el tren del Sur dentro de unos cinco años; el tren del Norte seis meses después, y el anillo dentro de unos siete años. Y en unos nueve, repitió el presidente del Cabildo, “esperamos contar con el túnel entre La Orotava y Güímar”.

“Los ciudadanos podrán recorrer la Isla en unos 35 minutos, y se podrá pasar de La Orotava a Güímar y viceversa en un tren sin conductor en unos cinco minutos”, señaló el actual presidente de la Autoridad Portuaria. Sin embargo, hoy, desde el Cabildo se insiste que lo prioritario es unir la Isla por carretera y se descarta ese túnel, aunque no los trenes al Sur y al Norte.

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