VENEZUELA

La tinerfeña Andrea González, presa política en Venezuela, Premio Sájarov

La hermana de la canaria encarcelada en Caracas hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que contribuya al cambio en el país, al igual que los mandatarios de la oposición venezolana

Alejandra González recibió el premio en nombre de su hermana. | CONCHITA PORTERO

En la minúscula y oscura celda que comparte la tinerfeña Andrea González con otras dos reclusas en el Helicoide, sede en Caracas del Servicio Bolivariano de Inteligencia, donde lleva encerrada dos años y casi cuatro meses, la rutina carcelaria debió ser ayer la misma, a pesar de que en el corazón de Europa, su nombre se proclamaba junto al de otros presos políticos y dirigentes de la oposición democrática venezolana en la entrega del premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2017. Una distinción que pone de manifiesto el rechazo de la Unión Europea a la degradación democrática, la restricción del estado de derecho y del orden constitucional que sufre Venezuela bajo el Gobierno de Nicolás Maduro.

Hasta la Eurocámara en Estrasburgo se desplazó su hermana, Alejandra González, que desde que fue encarcelada Andrea y su novio, Dani, no ha parado de dar la batalla para conseguir su liberación desde San Juan de la Rambla, municipio en el que reside, contando con el respaldo de entre otras personas, del eurodiputado de Canarias, Gabriel Mato, que la acompañó en el pleno donde se celebró este reconocimiento.

Andrea González, junto a Yon Goicoechea, son los dos ciudadanos españoles que están reconocidos como presos políticos por el Foro Penal Venezolano, que suma ya a más de 600 personas en esta situación. Además de ellos dos, fueron distinguidos con el premio Sájarov los dirigentes políticos Leopoldo López, Premio Taburiente de DIARIO DE AVISOS; Antonio Ledezma (que logró escapar del país y pudo recibir el premio en mano); los exalcaldes Daniel Ceballos y Alfredo Ramos, y la activista Lorent Saleh.

El calvario de Andrea González comenzó el verano de 2015, cuando fue detenida junto a su pareja, Dani Abreu, como miembros de una presunta trama para asesinar a la hija de Diosdado Cabello. Un auténtico esperpento de caso, sobre el que nunca se aportó una sola prueba, pero que parece que no tiene un fin próximo dado que ni siquiera se ha fijado aún la fecha de juicio, tras varios aplazamientos.

Su hermana asegura que Andrea está sumida en una depresión, además de sufrir una enfermedad respiratoria que arrastra desde hace mucho tiempo. “Nosotros intentamos inyectarle fuerza y le pedimos que resista, pero es difícil. Lleva más de tres meses sin ver el sol, porque la celda no tiene ventanas”, comenta.

Sobre el premio Sájarov, Alejandra González señala que es “el reconocimiento a mi hermana, a una chica que es inocente y no tiene que estar presa”. Confía que sea también un impulso desde el exterior para que haya un cambio en el país. “La situación tiene que cambiar porque están matando a los venezolanos”.

Confiesa que le “hierve la sangre” cuando ve que “mientras mi hermana está encerrada en Venezuela, aquí, en Europa, está la hija de Diosdado Cabello, las hijas de Chávez o el hijo de Maduro, que estuvo en Tenerife alojándose en el Abama hace relativamente poco”. “El mundo no puede estar impasible ante el sufrimiento de los venezolanos”, concluyó.

RESCATE DEMOCRÁTICO

En esta línea fueron las palabras que pronunciaron en el acto de entrega del Premio, el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Julio Borges, y el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, que reclamaron a la comunidad internacional y en particular a la Unión Europea que contribuyan al “rescate democrático” en Venezuela.

“El Parlamento Europeo reconoce la valiente e incansable lucha de la oposición, del pueblo venezolano por recuperar la democracia en Venezuela”, subrayó Borges durante la ceremonia de entrega del Sájarov de manos del presidente del presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani.

Borges agradeció la “mano tendida” de Europa al concederles el premio “sin duda en las horas más oscuras” de la historia de Venezuela, pero avisó de que la situación requiere “concretar un cambio político hacia la democracia para enfrentar esta terrible crisis humanitaria creada por el régimen”. La ceremonia arrancó con la emisión de un vídeo de las cargas policiales contra las manifestaciones en favor de la libertad e imágenes de la miseria, con personas buscando alimentos en las basuras, según detalla Europa Press.

Los eurodiputados de Izquierda Unida no participaron en la ceremonia tras acusar a la Unión Europea de instrumentalizar el premio y rechazar que se otorga a la oposición democrática en Venezuela.