economía

Objetivo: mejorar la gestión del agua en la Macaronesia

El profesor de la ULL Juan Carlos Santamarta ha sembrado estos días en Cabo Verde la semilla de lo que puede ser un plan estratégico para sacar un mayor rendimiento de los recursos hídricos en los archipiélagos atlánticos

Embalse en el interior de la isla de Santiago. | DA

Formar a universitarios en la prospección, aprovechamiento y gestión de los recursos hídricos, promover proyectos para sacar un mejor rendimiento de las aguas subterráneas, incluyendo nuevos usos como la geotermia o las aguas termales, y conseguir una mayor eficiencia para la agricultura, son los objetivos que promueve Juan Carlos Santamarta, profesor de la Universidad de La Laguna, ingeniero de montes y doctor en ingeniería hidráulica y energética.

Este experto acaba de llegar de Cabo Verde, donde ha sembrado estos días la semilla de lo que puede llegar a ser un plan estratégico para gestionar el futuro de las aguas en los archipiélagos de la Macaronesia (Canarias, Azores, Madeira, Islas Salvajes y Cabo Verde), donde la obtención y gestión de este recurso difieren respecto a los continentes. Una diferencia que se aprecia, por ejemplo, en las aguas subterráneas, que son uno de los activos fundamentales en las islas.

“La región de la Macaronesia tiene problemas comunes como el exceso de flúor, la presencia masiva de nitratos por la actividad agraria y la sobreexplotación de los recursos hídricos para los que podemos buscar soluciones comunes entre todos los territorios”, afirma a este periódico Santamarta, que pronostica un “escenario de incertidumbre” para los habitantes de esta zona atlántica en lo que se refiere a cantidad, calidad y uso del agua.

mayor desalinización

Para hacer frente a la sobreexplotación, el profesor propone como medida complementaria desalinizar más cantidad de agua mediante energías renovables. “Hay que intentarlo por todos los medios, ya que la necesidad de quemar combustible fósil para obtener energía a unos costes que llegan a ser cuatro veces más caros que en la Península hacen que este sistema de producción de agua sea poco sostenible en caso de inestabilidad política mundial”.

Juan Carlos Santamarta recuerda que el mayor consumidor de agua en los archipiélagos atlánticos que forman la región de la Macaronesia es la agricultura, por encima del turismo, por lo que considera imprescindible un uso eficiente en este sector a través de técnicas como el goteo, que optimizan los riegos, lo que, además de reducir el consumo, aminorará la dependencia energética del binomio agua-energía. A su juicio, los retos a los que se enfrenta Cabo Verde son similares a los de Canarias, sobre todo por la previsión de aumento de los períodos de largas sequías, a consecuencia, fundamentalmente, del calentamiento global.

estudio de los recursos subterráneos

Según el profesor de la Universidad de La Laguna, esta circunstancia obliga a cuantificar todos los recursos disponibles, principalmente los subterráneos, aplicando para ello las nuevas técnicas de investigación modernas que existen.
“Hay que determinar cuántos de esos recursos son aprovechables de una manera sostenible y eficiente, de poco nos vale encontrar nuevas fuentes si las agotamos en pocos años porque no se renuevan mediante la recarga del acuífero o las perdemos en las conducciones o riegos no tecnificados u obsoletos”, advierte.

Juan Carlos Santamarta. | DA

“Tenemos que saber de cuánta agua disponemos y qué calidad tiene”

Juan Carlos Santamarta destaca las similitudes en materia de recursos hídricos entre Canarias y Cabo Verde. Además de su dependencia de las aguas subterráneas, subraya la supeditación a los combustibles fósiles para producir energía, la escasez de lluvias o las gavias vinculadas al aprovechamiento del agua en la actividad agrícola. Este experto en ingeniería hidráulica defiende un mayor peso de la planificación hidrológica en las políticas insulares para responder a preguntas como: ¿De cuánta agua disponemos? ¿Qué calidad tiene? ¿Cómo la vamos a usar? ¿Qué infraestructuras vamos a necesitar? y ¿Cómo lo vamos a financiar? “Son preguntas que nos tenemos que hacer cada cierto tiempo y que no tienen fácil contestación”, afirma.