Japón

Alerta en Japón: “Devuelva el pescado, podría matarle”

Un supermercado vende varios peces globo sin haber sido correctamente eviscerados y desata la alarma sanitaria

Informativos advierten de la venta de fugu sin eviscerar. / EE
Informativos advierten de la venta de fugu sin eviscerar. / EE

Dicen de él  que es el bocado más exquisito que se puede comer en este mundo, que emperadores y reyes se han jugado la vida, literalmente, para degustarlo. Es el fugu o pez globo, un manjar típico de Japón, muy caro y exclusivo, que, además, puede matar a quien lo ingiere.

El pez globo tiene una tetrodotoxina muy venenosa en algunas partes de su cuerpo. Para poder comer fugu es imprescindible que el corte de este pescado sea practicado por especialistas, personas que deben superar unas durísimas pruebas de acceso para lograr el título que les acredita como cortadores de fugu. Es necesario tanto rigor ya que, si se corta mal al pez, la toxina envenenará toda la comida y causará la muerte de quien lo ingiera en pocos minutos. Es tal su peligrosidad que incluso los cuchillos deben desinfectarse luego, y las vísceras sobrantes, depositadas en contenedores estancos para su correcta eliminación.

A pesar del peligro, el fugu es uno de los platos estrella de Japón incluso para los turistas, que no quieren irse sin probar el manjar más exquisito del mundo.

Sin embargo, las medidas de seguridad y los controles sobre la crianza, distribución, comercialización y corte del pez no han evitado que ocurra lo impensable: se han vendido cinco ejemplares de pez globo con los hígados dentro, que es la víscera más peligrosa. Ha ocurrido en un supermercado de la ciudad de Gamagori, en Japón, y rápidamente se emitió una advertencia a los ciudadanos para localizar las partidas vendidas.

Enseguida saltaron todas las alarmas y las autoridades acudieron al supermercado, cuyo encargado del departamento de pescadería dijo desconocer los peligros del consumo de este pez. El hombre se defendió aludiendo que la especie que ellos comercializaban nunca había causado víctimas.

Sin embargo, se hizo un llamamiento a la población a través de los servicios de emergencia inalámbricos de la ciudad. Dicho llamamiento alertaba sobre los peligros de los peces que se acababan de vender en el supermercado Tatsuya y solicitaba a los compradores que no se los comieran y los devolvieran al establecimiento.

Así se consiguió que cuatro de los cinco compradores corrieran asustados a devolver su compra antes de cocinarla, pero fue demasiado tarde para el quinto, que ya había cocinado y comido su pez globo.

Por suerte, el encargado de la pescadería tenía razón y esta especie no causó ningún daño a la salud del consumidor. De hecho, se conoce que no todos los peces globo son igualmente peligrosos, ya que la concentración de toxinas en su interior depende de factores como la especie o la época del año en la que se pesque.

El supermercado ha pedido disculpas públicamente y ha asegurado que no volverán a vender este tipo de peces, a pesar de que se trate de una exquisitez.