El charco hondo

Burlándose del sur

Desarmando a incrédulos, gordos, conductores, agnósticos, altos, escépticos, flacos, desconfiados, empresarios, bajos, alcaldes, opositores, periodistas, organizaciones no gubernamentales, extranjeros, rubios, polifacéticos, asociaciones sin ánimo de lucro, concejales, ambidiestros, morenos, locales, consejeros del cabildo e incluso a vecinos, en las páginas de este diario hemos podido leer que sí, esta vez sí, que sale a concurso el tercer carril de la TF-1, concretamente en lo que se refiere al tramo entre San Isidro y Las Américas. Según se indica en la información, el plazo de ejecución establecido es de veinte meses; y, por no dejar cabos sueltos, la Consejería de Infraestructuras, Transportes y Vivienda del Gobierno ha anunciado en el BOC, sí, en el BOC, que se abre el calendario para la contratación y redacción del proyecto de construcción de dicha ampliación. Hay más. Dejando sin argumentos a quienes van diciendo por ahí que el tercer carril tampoco saldrá esta vez (ya lo verás, siempre lo mismo, solo palabras), y siempre según se ha recogido en la referencia publicada por este mismo diario, las empresas que estén interesadas en redactar el proyecto tienen como fecha límite para su presentación el 2 de enero de 2006, cómo, qué, pero, el dos de enero de qué, 2006, no puede ser, ah, pues sí, 2006, no, no hay error con la fecha, qué va, es así, tal cual, cuesta creerlo pero sí, éste y otros periódicos informaron, hace ahora doce años -doce, ni uno menos- que el Gobierno de Canarias sacaba a concurso el tercer carril de la TF-1. Doce años comprometiéndose a una ampliación que no se ha hecho, y que tiene pinta de volver a irse por el desagüe de esta legislatura. Doce años después, el consejero de la cosa -a la par que vicepresidente- dice que sí, que no, que caiga un chaparrón de aquí a final de 2018, o puede que no. Después de doce años burlándose del Sur es normal que palabras, anuncios y compromisos no tengan ya valor alguno a oídos de empresarios, vecinos y trabajadores de los municipios que nos mantienen en pie.

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