Santa Cruz

La pobreza en Santa Cruz también alcanza ya a familias con trabajo

La Asociación Kairós hace balance de la atención realizada durante 2017, durante el cual más de 2.500 personas se beneficiaron de la ayuda prestada por la entidad de voluntariado

La Asociación Kairós atendió en 2017 a más de 1.000 familias, lo que se traduce en casi 3.000 personas. / S. M.

En Santa Cruz de Tenerife, una treintena de asociaciones de se ocupa del reparto de alimentos entre las familias más necesitadas y lo hacen de la mano del Banco de Alimentos. Entre esas entidades está la Asociación Kairós, que, un año más, hace balance del trabajo realizado, llegando a una conclusión que, no por conocida, no deja de ser demoledora y es que, aunque los datos macroeconómicos están mejorando, en la práctica, “nos estamos encontrando que la brecha social y salarial es cada vez mayor de forma que, la pobreza afecta cada vez más a las familias que trabajan”, explica el presidente de Kairós, Benjamín Barba.

Así, el perfil de las personas a las que atiende Kairós ha cambiado en estos últimos años. Ha pasado de atender, en los años 2010 al 2014, a personas que estaban en situación de desempleo, sobreviviendo con diferentes ayudas sociales, a atender a personas que a finales de 2014, pero sobre todo a partir de 2015, empiezan a trabajar, pero sus salarios no llegan a cubrir sus necesidades básicas, bien sea porque el trabajo es temporal o por horas; o porque aún trabajando a tiempo completo, el salario está entorno a los 700 euros mensuales.

“Las familias que llegan nos confirman que, aunque consigan trabajo, nos le llega para comer y pagar los recibos. Muchos consiguen empleos de media jornada o por horas y cuando decimos horas son tres a la semana”, explica Barba. A este acuciante problema se añade otro que se repite con demasiada frecuencia y no es otro que la cronificación de la pobreza. “Esta situación, que debería ser temporal, se cronifica tras dos años sin trabajo. Van perdiendo sus habilidades laborales y la perspectiva de mejorar”, detalla el presidente de Kairós. “El siguiente paso -continúa- y que cada vez se produce más, es el del asistencialismo”. Y es que, como constata Barba, estas personas pierden acaban subsistiendo de las ayudas públicas, encadenando prestaciones y ayudas de alimentos.
Una radiografía de la realidad de la pobreza que confirma Barba es compartida con el resto de entidades que trabajan en Santa Cruz y que, como admite el presidente de Kairós, “el informe Arope de Cáritas refleja a la perfección”.

Prestaciones

Kairós intenta compensar con la prestación de otros servicios complementarios. Así, además de la entrega de alimentos, que en 2017 superó las 300 toneladas, también prestan una ayuda integral a las 1.014 familias que en estos momentos atiende Kairós. La fórmula pasa por proyectos como clases de refuerzo escolar, actividades lúdicas o campamentos urbanos para los más pequeños. Esta labor se realiza en cooperación con radio ECCA. También se aborda la formación a personas adultas con cursos, impartidos por personas cualificadas en determinadas especialidades que abarcan la salud y la alimentación, la administración de las finanzas familiares o la reincorporación laboral.

Durante 2017, Kairós atendió a 1.014 familias diferentes lo que se traduce en 2.728 personas. De esta cantidad, 726 son menores de 15 años (26,6%); 159 son mayores de 65 años (5,8%); 1.469 son mujeres (53,8%). En datos acumulados, esta cifra de atención se eleva a 7.089 familias lo que supone 20.043 personas beneficiarias de las ayudas.