Iberostar Tenerife

El Iberostar gana al Gaziantep (72-53) en la Champions, pero pierde a Richotti

Los aurinegros ganan al Gaziantep, pero Nico Richotti sufre la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha

Nico Richotti lanza a canasta en el día de ayer, donde volvió a sufrir una grave lesión en su carrera. Sergio Méndez
Nico Richotti lanza a canasta en el día de ayer, donde volvió a sufrir una grave lesión en su carrera. Sergio Méndez

Un triunfo muy amargo. El Iberostar Tenerife se impuso ayer al Gaziantep (72-53) logrando mantener el liderato del grupo B de la Basketball Champions League de la FIBA, pero perdió por lesión a su capitán, Nico Richotti. En una nueva acción desgraciada, el escolta canarista sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lo que le hará perderse casi con total seguridad lo que resta de temporada. Es una nueva prueba para el argentino, desgraciadamente curtido en estas lides, en las que se ha visto ya con anterioridad, y que desde hoy comienza con una nueva recuperación. Ánimos y apoyos no le faltarán. Seguro.

El de la tarde de ayer era un compromiso importante para el Canarias antes de afrontar dos duros choques en los que se jugará su clasificación para la Copa del Rey. Los de Katsikaris necesitaban volver sentir lo que es ganar, verse superiores a un rival, y lo lograron. No con la brillantez de otras ocasiones, pero lo consiguieron.

La triste lesión de Nico Richotti se produjo en el tercer cuarto de un encuentro en el que el Gaziantep se presentó como un equipo duro, muy duro. Sus jugadores no eludían en ningún momento el contacto físico, especialmente los estadounidenses, y en ataque pisaban muy poco la pintura, buscando una y otra vez el tiro exterior con muy poco acierto.

Al Iberostar Tenerife pareció pesarle ese juego,aún atenazados por la mala imagen del partido frente a Gipuzkoa, cerrando con 15-13 un primer parcial marcado por los errores de los dos equipos.
El segundo cuarto sería mejor aún para el Gaziantep, capaz de llegar a empatar el encuentro a 34 justo cuando se llegaba al descanso. En medio, la misma agresividad, pero demasiado individualismo. Una vez más el tiro exterior no funcionaba en el lado local, firmando un pobre 20% de acierto, lo que obliga a los insulares a buscar soluciones en el interior. La mayor disciplina del Iberostar Tenerife le permitiría, eso sí, no perder nunca de vista a su oponente.

El cambio llegaría tras el descanso. Un parcial de 13-0 para el 47-34 dejaría sin respuesta alguna a los turcos. El Canarias no jugaba de manera brillante, era complicado ante un rival así, tan físico, tan anárquico y al que no le importaba jugar al límite, pero le bastaba para ganar con cierta tranquilidad.

La lesión de Nico Richotti heló al público del Santiago Martín, especialmente porque desde un primer momento el argentino se dio cuenta de lo que le había ocurrido, pidiendo la entrada de los servicios médicos canaristas en la pista.

El escandaloso parcial llegaría a ser de 17-2 sentenciando el duelo y dejando al Gaziantep pendiente de Víctor Rudd. El estadounidense asumió, más que responsabilidades, todo el individualismo posible, intentando una y otra vez maquillar sus estadísticas.

Lo logró, porque le sobra calidad, pero la victoria se quedó en un Santiago Martín que no pudo vivir un día feliz debido a la lesión de uno de sus grandes ídolos y gran capitán.