Baloncesto

Las dos caras del Iberostar Tenerife

El equipo de Fotis Katsikaris ofreció su peor versión del curso justo la semana después de haber realizado su mejor partido frente al Herbalife Gran Canaria

Norel machaca en el partido del domingo ante Fran Vázquez. / ACB Photo

Mejor, más ilusionante y también más irregular y desconcertante. Ese es hasta el momento el Iberostar Tenerife de Fotis Katsikaris, el técnico con el que el grupo aurinegro y su entorno recuperó las sensaciones perdidas con Nenad Markovic, pero que no acaba de imprimir un sello de continuidad en el rendimiento de sus jugadores pese a que su balance en el banquillo lagunero es bien positivo.

No cuadra en el aficionado el cambio radical ofrecido de una semana a otra, de la esquisitez del triunfo ante el Herbalife Gran Canaria con Mateusz Ponitka viendo el choque desde la banda, al ridículo de la derrota del domingo ante el Gipuzkoa con el polaco, el jugador más determinante de los aurinegros hasta el momento, ya en la cancha. Eso sí, el alero de Poznan poca culpa tuvo en la debacle del San Sebastián Arena y de que su equipo fuera el que menos puntos metió (70) sólo superado por el Joventut (66) en la jornada de mayor anotación dentro de la Liga ACB desde 2009.

El juego aurinegro no fluyó como en el duelo de rivalidad canaria o en el choque frente al Barcelona en el Palau, las dos obras maestras de Fotis Katsikaris al frente de la entidad aurinegra… hasta el momento. El bochorno del domingo cuando los laguneros, por ejemplo, sumaban 14 de valoración al descanso, sólo ha sido superado este año por el desastre de Andorra (58-48).

“Ha sido el peor partido desde que llegué, el equipo se merece un cero”, dijo Katsikaris tras un partido donde su equipo pasó del 15/29 en triples ante el Gran Canaria (a dos del récord absoluto de la entidad, 17 frente al Andorra en la 2016/2017) al 9/36 del GBC. Y es que, sin ir más lejos, este Iberostar Tenerife es el peor en acierto triple desde su vuelta a la Liga Endesa (30,92% por el 37,81% del curso pasado).

La clasificación copera podría sellarse este fin de semana

El batacazo de San Sebastián bien puede valer una Copa. El Iberostar Tenerife desperdició su privilegiada situación aunque sigue dependiendo de sí mismo para estar en la cita de Gran Canaria. Los laguneros tienen dos vías e incluso por la primera podrían dejar certificada la clasificación esta jornada.

Todo pasaría por vencer a un Baskonia que también pende de un hilo para estar en la Copa y que pierdan los perseguidores (Andorra (juega fuera frente a Estudiantes), Murcia (en casa ante el Gran Canaria) y Obradoiro (juega en casa ante un Gipuzkoa que mantiene remotas opciones). La otra vía, más segura, sería ganar a Baskonia y Estudiantes.