El charco hondo

Messi se queda

Siempre han sabido que no lograrían la independencia; y, sabiéndolo, ¿por qué han zarandeado a Cataluña? Javier Bordas, directivo del Barça, ha resumido (sin pretenderlo) la estafa que el proceso independentista escondió desde sus inicios. Leo se queda porque no habrá independencia, sentenció Bordas cuando, días atrás, trascendió que en una cláusula del contrato firmado por Messi se estipuló que el jugador abandonaría el club (sin abonar los 700 millones de salida) si Cataluña se independizara y el Barcelona quedara fuera de las grandes ligas. Messi ha desnudado frente al espejo a los separatistas de cartón, y no solo a los que pululan por la entidad. Saben en el Barça, como en ERC y adyacentes, que no habrá independencia. Siempre lo han sabido quienes, en el FC Barcelona, prefirieron quedar bien a hacerlo bien, y se sumaron a la farsa. Siempre lo han sabido quienes, en el ámbito político, han reconocido pública, judicial e íntimamente que Cataluña no está preparada para ir por libre, o aquellos que admitieron que la declaración unilateral de independencia fue algo simbólico (un engaño de destrucción masiva, en definitiva). También lo supo la oligarquía que creyó rascar algo jugando a irse de España, o quienes vieron en el proceso una cortina bajo la que esconder porcentajes, recortes e indolencia. Todos sabían, y saben, que Cataluña no se independizará. Todos han sabido que no irán a ninguna parte porque no tiene dónde ir. El fútbol ha resumido la mentira. Leo se queda porque no habrá independencia. Cataluña se queda porque independizarse expulsaría a su economía de las grandes ligas. Si siempre lo han sabido, ¿por qué han metido a Cataluña en este agujero de desvalorización, destrozo reputacional, pérdida de competitividad, retroceso económico, debilitamiento laboral y envenenamiento social? Sabe Javier Bordas, y como él quienes participan de la farsa, que no habrá independencia. Ciertamente, lo de los independentistas es el hundimiento del Titanic pero con los pasajeros aplaudiendo en la cubierta del barco.

Más noticias
Los zapatos