lucha canaria

“Nací en una familia de lucha, y en Valle de Guerra, lo raro es que no hubiera sido luchador”

Javier Ledesma Gutiérrez (Valle de Guerra, 1980), nuevo director técnico de la Federación de Lucha de Tenerife, hace un respaso a su larga trayectoria deportiva en nuestro deporte vernáculo y comenta los retos a lo que se enfrentará en su nuevo cometido

Javier Ledesma, director técnico de la Federación de Lucha Canaria de Tenerife. | Andrés Gutiérrez

Tras abandonar definitivamente la práctica de la lucha canaria tras más de 31 años en activo, Javier Ledesma Gutiérrez (Valle de Guerra, 1980), aceptó el ofrecimiento de la Federación de Lucha de Tenerife para ocupar el puesto de director técnico. Lleva la lucha en la sangre, no en vano es uno de los miembros de una de las estirpes más importantes, pero continuará vinculado a nuestro deporte tras una dilatada y laureada trayectoria.

-Aunque ya le tocó vivir la lucha desde la grada en 2014. ¿Como lleva estos meses de retirada de la lucha canaria activa?
“Todavía estoy como el primer día, con ganas de volver a luchar, pero ya la cabeza está en otros lados, y estoy recuperando otras facetas y aficiones de la vida, atendiendo mi trabajo y mi empresa. Ahora me centraré en la colaboración con la Federación y el trabajo con los pibes”.

-¿Hubo contactos con algún equipo para seguir vinculado a la lucha?¿Cómo llegó la oferta de la Federación tinerfeña?
“Hubo unos contactos con el Rosario que al final no fructificaron. En este punto pensaba tomarme un año sabático y disfrutar de la lucha desde la grada. La llamada de la Federación de Tenerife fue una sorpresa y la decisión no fue rápida de tomar, hubo varias reuniones previas”.

-¿Que tareas deberá afrontar en su nuevo cometido vinculado a la Federación tinerfeña?

“Mi intención es hacerlo lo mejor posible. Además de las labores de director deportivo, el seguimiento de los luchadores y las convocatorias de selecciones, ayudaré a coordinar los diferentes torneos de Liga y Copa, y colaborar y servir de enlace entre los clubs y la Federación. Nuestra intención es volver a realizar cursos que sean beneficiosos para la lucha”.

-Ha dirigido a los cadetes y juveniles del Rosario y con el Ravelo senior logró en la 2013-2014 los títulos de Liga y Copa y el subcampeonato Regional. ¿Cómo es como entrenador?
“Soy un mandador dialogante y que me gusta corregir. Las exigencias las dejo fuera de la arena. Es cierto que me gusta ganar y hacerlo limpiamente, pero también que los chicos aprendan en cada luchada o entrenamiento. No soy partidario de que salgan a eliminarse o hagan trampas. Vengo a transmitirles y enseñarles lo que sé”.

-¿Pero en el puesto de seleccionador se le valorará por los resultados que logre?
“Cierto, y yo trabajaré para conseguir títulos. En la primera convocatoria para la selección cadete ha sido difícil elegir los 10 que participen en el próximo torneo regional, pues todavía no controlo los nombres y es muy difícil poder elegir una selección. Las prisas no me ha permitido tener más tiempo para conocerlos y tomar una decisión más acertada. Alguno podrá marcar diferencia, pero para mí todos tienen el mismo valor y los mimaré por igual”.

-¿Qué entrenador le ha marcado más en su trayectoria?
“De todos se aprenden cosas y sacas conocimientos, pero el que de verdad me marcó fue mi padre, tanto en mi etapa en Valle de Guerra como en Tegueste. Él no solo me marcó las pautas en el terrero, sino como persona”.

-Cuando se reúne la familia Ledesma, además de lucha ¿De qué hablan habitualmente?
“Indudablemente muchas veces se habla de lucha, pero también de cualquier otro deporte (son seguidores del CD Tenerife y del Iberostar Tenerife), de política y de cualquier otra conversación como en cualquier familia canaria”.

-Si hubiera nacido en otra familia, ¿Habría sido luchador?
“(Ríe). No sé, he nacido en el seno de una gran familia luchística, y en Valle de Guerra, lo raro es que no lo hubiera sido. (Ríe)”.

-¿Quién cree que es mejor de sus primos, Marcos o Eusebio?
“Los dos tienen una gran calidad y son muy buenos luchadores. No te podría decir quien es mejor. Al ser mayor, Marcos ha marcado una época, pero Eusebio la está marcando ahora”.

Javier Ledesma Gutiérrez. | Andrés Gutiérrez

-Vinculado casi toda su vida a las filas del Rosario. ¿Qué pasa a la cuna vallera que exprime a sus puntales hasta lesionarlos?.
“La exigencia nos la ponemos los mismos luchadores. Los hombres de cabeza del Rosario han tenido mala suerte con lesiones graves, pero no es porque sea Valle Guerra. Creo que han sido casualidades de la vida. Cualquier equipo le exige a sus luchadores y las circunstancias no han sido favorables al Rosario en las últimas temporadas”.

-Despuntó desde cadete y coincidió con grandes rivales. ¿Cuál fue el más enconado?
“Tuve la suerte de coincidir con hombres como Melquiades, Antonio Loreto IV, Pedro Cano, Francis Pérez el Pollito, Marcos Galván, Valen Torres, Romén Luis Catire IV, Juan Ramírez, José Ángel Méndez… En juveniles y mi primer año senior hice un buen tándem con José Ángel Méndez y dimos muchas noches de gloria al Rosario. Después al separarnos yo al Tegueste y él en el Rosario, fuimos encontrados. Pero quizás con el que más me enfrenté fue con Romén, con el que coincidí desde cadetes hasta que ambos fuimos puntales”.

-Si tuvieras que destacar alguna ¿Cuál fue tu mejor temporada deportiva?
“No podía destacar un año por encima del resto. Recuerdo con cariño mi etapa de juvenil en el Rosario, la del primer año senior en el Valle, algún año en Tegueste, mi segunda etapa en el Rosario, la tercera vez que regresé al Rosario cuando coincidí con mis primos Marcos y Eusebio… Hay muchas etapas que han marcado mi trayectoria deportiva, y la que más cariño tengo es quizás mi etapa de juveniles por la forma de luchar, fue muy bonita para mí”. Recuerdo que el primer puntal que tumbé fue todavía en edad cadete cuando tiré a Amado Domínguez, que estaba en el Santa Cruz de Melquiades, y en mi primer año juvenil pude con el grancanario Gustavo Hernández Araña, que en aquel tiempo tenía mucho renombre”.

La norma del peso “Ha mejorado la salud y la calidad de vida de los luchadores”

Cuestionado por la normativa del peso, Javier Ledesma fue claro: “El luchador tiene que adaptarse a los rivales con los que tiene que enfrentarse. No es lo mismo que ahora luchen dos rivales con unos 10 o 15 kilos de diferencia, que antes que me enfrentaba a rivales que me sacaban 50 kilos o más. Se ha mejorado notablemente la salud de los luchadores, su rendimiento y el espectáculo. No es una tontería, rebajar el peso ha sido una medida que ha repercutido en la mejora de la calidad de vida de los luchadores”.