tensión en la península de corea

Trump a Kim sobre el botón nuclear: “El mío es más grande”

Corea del Norte ha realizado varios ensayos balísticos -el sexto tuvo lugar el pasado mes de septiembre- lo que supone un desafío a las advertencias y sanciones impuestas por Naciones Unidas

Foto REUTERS

Corea del Norte ha reabierto el miércoles el canal directo de comunicación con Corea del Sur poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya asegurado tener un “botón nuclear” bajo la mesa que “funciona” y es más “grande” y “potente” que el del líder norcoreano, Kim Jong Un, quien insistió durante su tradicional discurso de Año Nuevo en que Washington nunca podrá iniciar una guerra contra Corea del Norte y alardeó de tener “siempre” disponible en su escritorio el “botón nuclear”.

Aunque la hostilidad entre Estados Unidos y Corea del Norte va en aumento, y sobre todo entre sus máximos representantes, parece que se deshiela el ambiente prebélico entre ambas Coreas, fundamentalmente después de que representantes de Pyongyang y de Seúl hayan restablecido el diálogo entre los dos países en la localidad fronteriza de Panmunjom, seguidamente de que el líder norcoreano diera luz verde a restaurar el contacto suspendido hace casi dos años.

Según un funcionario del Ministerio de Unificación surcoreano citado por la agencia oficial Yonghap, “la parte norcoreana hizo una llamada telefónica a la del Sur a las 15.30 horas (hora surcoreana), y comprobó si funcionan sin problemas los teléfonos y fax”.
El restablecimiento del contacto se ha producido tras el anuncio hecho horas antes por el director de la agencia de asuntos intercoreanos de Corea del Norte, Ri Son Gwon, de que se produciría a las 15.00 horas.

“Mantendremos un contacto cercano con Corea del Sur de manera sincera y justa”, había adelantado Ri. “Discutiremos cuestiones de alto nivel en relación con el posible envío de una delegación por nuestra parte”, había añadido.

El martes, Corea del Sur propuso la celebración de un diálogo de alto nivel para discutir la posible participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang y las formas de mejorar las relaciones bilaterales, después de que Kim dijera en su discurso de año nuevo que estaba pensando enviar una delegación al evento deportivo y que estaba abierto a discutir el asunto con Seúl.

Corea del Norte cortó los dos canales de comunicación intercoreana -una línea telefónica directa en la oficina de enlace de Panmunjom y un canal militar- en febrero de 2016, como protesta por el cierre unilateral de Seúl de un complejo industrial conjunto situado en territorio norcoreano.

La Presidencia surcoreana ha destacado en un comunicado la importancia de volver a abrir las comunicaciones y ha resaltado que se trata de un paso hacia el diálogo frecuente y sincero entre los dos países.

“Creo que es una señal de que la situación avanza hacia un entorno donde la comunicación puede ser posible en cualquier momento”, ha asegurado el portavoz de la Presidencia Yoon Young Chan durante una rueda de prensa previa a que se produjera la conversación telefónica.

Durante años, Corea del Norte ha despreciado a su vecino del Sur acusándole de ser lacayo de los estadounidenses. Ahora, la nueva actitud de Pyongyang refleja una reversión absoluta de su enfoque anterior en relación a Seúl.

De hecho, el acercamiento de ambas Coreas podría dañar la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos, donde su presidente Donald Trump ha rechazado totalmente cualquier opción de diálogo con el régimen norcoreano.

A Washington le preocupa que su aliado surcoreano haga demasiadas concesiones al Norte en su intento de restaurar el diálogo.
El diario estadounidense ‘The New York Times’ asegura que varios analistas consideran que Corea del Norte trata de mejorar los lazos con Corea del Sur para crear, entre otras cosas, una brecha con Estados Unidos, que pretende endurecer las sanciones y emprender la máxima presión contra el régimen de Kim Jong Un para asfixiarle económicamente.

Aunque el telón de fondo para restablecer el contacto entre ambas Coreas es el de los Juegos de Invierno, Kim dijo el lunes que Corea del Sur debería finalizar sus ejercicios conjuntos con Estados Unidos.

Los insultos y burlas entre Trump y Kim Jong Un llevan siendo una constante desde hace meses. Si uno llama a su adversario “hombre cohete”, el otro le responde llamando al magnate “viejo chocho”.
El último de estos intercambios dialécticos se ha producido el miércoles cuando Trump se ha burlado del líder norcoreano diciéndole que su botón nuclear “es más grande”.

“Kim Jong Un ha dicho que tiene siempre un botón nuclear en su escritorio. ¿Podría alguien de su hambriento y mermado régimen decirle que también tengo un botón, pero que el mío es más grande, potente y que funciona?”, ha aseverado el magnate estadounidense a través de su cuenta de Twitter.

Por otra parte, Kim ha hecho hincapié en que Pyongyang posee ahora la capacidad para alcanzar todo el territorio continental estadounidense con sus armas nucleares, motivo por el cual Washington querría evitar un conflicto armado a toda costa.

Corea del Norte ha realizado varios ensayos balísticos –el sexto tuvo lugar el pasado mes de septiembre– lo que supone un desafío a las advertencias y sanciones impuestas por Naciones Unidas. La comunidad internacional, que ha alertado de la creciente tensión en la zona, teme la situación desemboque en un nuevo conflicto en la península de Corea.