guía de isora

Guía pide la desaladora al máximo rendimiento para combatir la sequía

El Ayuntamiento isorano considera clave que la planta de Fonsalía funcione al cien por cien de su capacidad para facilitar una solución a los agricultores de medianías y zonas altas de la comarca

La falta de agua amenaza la supervivencia de las cosechas en municipios como Vilaflor, en la imagen. DA

El Ayuntamiento de Guía de Isora considera una prioridad que la desaladora de Fonsalía, inaugurada en diciembre, funcione a pleno rendimiento para poder dar respuesta a los problemas de sequía en las medianías y zonas altas de la comarca. Fuentes municipales consultadas ayer por este periódico aseguraron que desde el Consistorio se comparte la voluntad de garantizar el suministro de agua para cubrir las necesidades no solo del Sur, sino del resto de la Isla.

Además de la actividad de la desaladora isorana al 100%, que permitiría que entre más agua al mercado, de lo que se beneficiaría la agricultura, desde el Ayuntamiento se apuesta también por avanzar en los proyectos de depuración que permitan sacar más rendimiento a un recurso que escasea en la Isla. En ese sentido, las fuentes consultadas destacaron el trabajo que desarrolla el consejero insular de Aguas, Manuel Martínez. El pronunciamiento de Guía de Isora se produce 24 horas después de que Asaga, el Cabildo y los ayuntamientos de San Miguel y Vilaflor pidieran a los municipios turísticos del Sur (Adeje, Arona, Guía de Isora y Santiago del Teide) un mayor consumo de agua desalada de la estación de Fonsalía, como una de las medidas claves para hacer frente al grave problema de sequía en esta zona de Tenerife. De manera especial, en los dos municipios citados, pues la falta de agua amenaza con arruinar las cosechas ante la imposibilidad de sembrar actualmente y la dificultad de disponer de agua de riego para el periodo estival.

El doctor en Geografía, y experto en esta materia, Wladimiro Rodríguez Brito, ya anunció hace dos semanas en este periódico que el uso de agua desalada en toda la franja costera donde se asienta el turismo permitiría disponer de agua de alta calidad y en cantidad suficiente para atender a la población en medianías y zonas altas, como también liberar agua de pozos y galerías para destinarla al sector agrario.

Otra de las medidas que se barajan es aumentar la capacidad de conducción desde el depósito de Las Charquetas hasta el embalse de Lomo del Balo, en Guía de Isora, desde los 2.200 metros cúbicos actuales hasta los 9.000 al día. Se calcula que de esta cantidad, más de la mitad se podrá destinar al campo. Respecto a Vilaflor, además del agua que llega desde la galería de Tágara, se incorporarán caudales de Niágara y La Canal. También se procurará que los agricultores utilicen la desalación a cambio de liberar agua de la galería de Niágara, para que quede disponible este recurso en las zonas altas.