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Habrá Copa del Rey en Gran Canaria al desconvocarse la huelga de jugadores

Tres horas de reunión bastan para alcanzar un acuerdo en el que la postura de la ACB respecto al Fondo Social se mantiene; la figura de Lete sale reforzada

José Ramón Lete, presidente del Consejo Superior de Deportes, atiende a los medios de comunicación tras la reunión de ayer. ACB Media
José Ramón Lete, presidente del Consejo Superior de Deportes, atiende a los medios de comunicación tras la reunión de ayer. ACB Media

Era, para muchos, la crónica de un acuerdo anunciado que ayer se confirmó. Solo tres horas de reunión necesitaron la ACB y la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) para lograr desconvocar la huelga a la que quería ir el sindicato de jugadores. Ganó la ACB, o al menos eso es lo que podría parecer en lo referente al Fondo Social, el punto que realmente enquistó la situación.

La ACB le había propuesto al sindicato pagar 315.000 euros este año, misma cantidad que el segundo, para pasar en el tercero a 280.000, quedando en 270.000 el cuarto año. Una vez transcurrido ese tiempo la ABP tendrá que sufragarse con las cuotas de sus asociados, aunque, también es cierto, que las negociaciones continuarán próximamente, aunque no con la tensión actual. En el horizonte, como gran triunfador de esta crisis, aparece José Ramón Lete, presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), que ya tuvo que interceder cuando la propia ACB se negaba a permitir ascensos desde la LEB. Lete, muy bien considerado por clubes y jugadores, era el único interlocutor válido para las partes, que se han cruzado acusaciones en los últimos tiempos que llegaba a rayar incluso en lo personal. La ACB presentó a Alfonso Reyes, presidente de la ABP, como cabecilla de una revuelta en la que estaban implicados algunos jugadores nacionales, que casi presionaban a sus compañeros para secundar la huelga, mientras que el sindicato trató de convencer a la opinión pública de que la asociación de clubes menospreciaba a los protagonistas de este negocio. Al final, ni una cosa ni la otra.

En medio de la guerra, José Ramón Lete fue el más astuto. “Felicito y agradezco a la ABP y la ACB por el acuerdo alcanzado. Han demostrado generosidad y altura de miras. Con este acuerdo, jugadores, clubes y competición quedan protegidos y, por tanto, sale ganando el baloncesto”, indicó el que fuera jugador del Real Club Náutico de Tenerife con tono sereno una vez acabada la reunión.

Dicen que su carrera como deportista profesional y jugador de baloncesto le ha facilitado la labor a la hora de negociar con los siempre complicados estamentos deportivos. Parecen tener razón ya que, cada vez que la situación se ha enquistado con la ACB, ha logrado solucinarla con grandes dosis de diálogo y siempre respaldado por el Gobierno estatal. La mejor prueba de ello es que el propio Mariano Rajoy felicitó en redes sociales que la huelga fuera desconvocada.

Consecuencias

Como suele suceder en situaciones de este tipo en las que la sombra de una huelga sobrevuela el ambiente, este suele quedar enrarecido. Es cierto que muchos clubes se han sorprendido al ver las posturas radicales de algunos de sus jugadores, del mismo modo que los planteamientos de algunas entidades, en los que no se ha respetado el derecho a huelga de sus trabajadores, ha generado recelos dentro de la ABP.

Al final, lo verdaderamente importante es que todos aquellos aficionados que habían contratado desplazamientos a Gran Canaria, estancias en la Isla y abonos y entradas para la Copa podrán disfrutar de la mejor competición de clubes de baloncesto de toda Europa. Esa que hasta el fútbol español se plantea copiar en un futuro próximo.