Prospecciones de Marruecos

Podemos quiere que el Congreso inste al Gobierno a frenar las prospecciones marroquíes frente a Canarias

El Grupo Confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea quiere que el Gobierno español se movilice y movilice también a la UE contra "este tipo de actividades altamente contaminantes"

Unidos Podemos quiere que el pleno del Congreso de los Diputados exija este martes al Gobierno que emprenda “vías diplomáticas” para “instar a Marruecos” a “desistir” de las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a Canarias.

Así consta en una moción que debatirá este martes el Pleno y que, si sale adelante, supondrá que las Cortes expresarán formalmente su rechazo a las prospecciones petrolíferas autorizadas recientemente por Marruecos a la petrolera italiana ENI en la cuenca de Tarfaya, frente a Lanzarote y Fuerteventura –cerca de donde la española Repsol hizo sondeos en 2014–. El PSOE y Ciudadanos no han decidido aún el sentido de su voto, según fuentes de ambos grupos consultadas por Europa Press.

El Grupo Confederal Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea quiere que el Gobierno español se movilice, y movilice también a la UE contra “este tipo de actividades altamente contaminantes”, a pesar de que, la semana pasada, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, alegó que Marruecos estaba actuando en el marco de su soberanía: “Tiene derecho a gestionar su territorio y sus recursos en la forma que considere oportuno y no cabe objeción posible”, dijo al ser interpelado en el Pleno.

Podemos, en cambio, cree que la decisión de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas (ONHYM) marroquí puede ser objeto de acciones judiciales internacionales por considerar que la zona afectada –entre Sidi Ifni y Tan-Tan, justo al norte del Sáhara Occidental– corresponde a la plataforma continental del Sáhara Occidental.

El grupo ‘morado’ avisa de las consecuencias que puede tener una actividad petrolera para el turismo y, además, del riesgo de este tipo operaciones en el mar. Por eso, además de expresar su rechazo a las operaciones y reclamar medidas diplomáticas para frenarlas, pide “información veraz y transparente” sobre la situación generada por la concesión, especialmente a la población canaria.

Es más, pide que la información y consulta previa a las instituciones canarias sea “requisito ineludible” en el proceso de tramitación de cualquier actividad de investigación en el entorno de las islas.

También propone crear un grupo de trabajo con la Comisión Europea y las naciones limítrofes para “paralizar las actividades mineras en el canal Canarias-Africa” y plantear alternativas energéticas limpias.

A su modo de ver, el Gobierno debe “anteponer la suprema defensa de los intereses del archipiélago canario y, por ende, del Estado en su conjunto, ante cualquier actividad que se produzca en sus fronteras” y que ponga en riesgo el desarrollo económico y la conservación del medio. Para ello, pide medidas como planes de impacto ambiental y de contingencia y garantías de suficientes indemnizaciones en caso de derrames.

Además, quiere que el Congreso inste al Gobierno a promover la ampliación a las aguas que separan Canarias de Marruecos del acuerdo ACCOBAMS, para crear allí un área de protección especial de cetáceos, y cooperar con Marruecos en el desarrollo de energías renovables. También incorporar zonas propuestas por los científicos, hasta la costa africana, al Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del proyecto LIFE 07, que derivó en la designación del “Espacio Marino del Oriente y Sur de Lanzarote-Fuerteventura”.

La semana pasada, el ministro Dastis respondió a una interpelación de la diputada ‘morada’ Meri Pita y alegó que las prospecciones autorizadas están en aguas marroquíes, de manera que el país vecino tiene derecho a gestionar sus recursos a promover su propio desarrollo.

En todo caso, también dijo que el Gobierno español “estará siempre vigilante en la protección de su medio ambiente” y desveló que ha hablado de este asunto con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en dos ocasiones el pasado enero. Su interlocutor, dijo, le trasladó que Marruecos quiere “seguir dialogando sobre esto con espíritu de respeto y confianza mutua”.