La GAFA que está matando el periodismo

Es curioso: allí teníamos un cine, que no se llamaba Cinema Paradiso, como la famosa película de Tornatore, y ni me acuerdo de su nombre tantos años después

El periódico en la pizzería

España se siente europea, pero conserva tantas tradiciones propias que parece aún el país de los Reyes Católicos. Por eso, entre otras cosas, se conservan tradiciones tan anquilosadas, pero por

“Lo que de veras quiero es el Capitán Trueno”

Carmelo Rivero, vecino un tiempo, compañero durante algunos meses y desde hace unos años compatriota peruano (no sé si él tiene la nacionalidad, pero yo la disfruto por razones que ahora no voy a explicar), sabe (casi) todo de mi vida

Cortázar era grande como una palmera

Me preguntan mis amigos argentinos cómo era Julio Cortázar, a quien conocí en Nicaragua, tan violentamente dulce, como él la llamó en un libro que salió cuando estaba a punto de morir, en 1984 y en París

Isleños en Manhattan

Carmelo me llama siempre con una obsesión: -¿Tú qué tanto viajas nunca te encuentras con canarios de Tenerife?

Memorias de Eliseo Alberto

Me ha llegado a Miami una carta de una antigua amiga de una de las personas que mejor conoció a Eliseo Alberto

Las cosas de la vida

¿Por qué se entera el maldito Carmelo de todo lo que hago entre semana? Ni idea. Lo cierto es que esta vez averiguó que me dirigía a Buenos Aires, sabía quién me había convocado y para qué iba

El extraño viaje a Nueva Zelanda

Gran amigo Carmelo Rivero. Lo han invitado, desde la selección peruana, con gastos pagos, como decía mi padre, a viajar con la selección peruana de fútbol a Nueva Zelanda,

Mi fracaso como militar

Mi buen amigo Carmelo, a la sazón director de este periódico, se halla empeñado en que yo revele una parte muy oculta de mi biografía