Las cosas de la vida

¿Por qué se entera el maldito Carmelo de todo lo que hago entre semana? Ni idea. Lo cierto es que esta vez averiguó que me dirigía a Buenos Aires, sabía quién me había convocado y para qué iba

El extraño viaje a Nueva Zelanda

Gran amigo Carmelo Rivero. Lo han invitado, desde la selección peruana, con gastos pagos, como decía mi padre, a viajar con la selección peruana de fútbol a Nueva Zelanda,

Mi fracaso como militar

Mi buen amigo Carmelo, a la sazón director de este periódico, se halla empeñado en que yo revele una parte muy oculta de mi biografía

Pasión secreta por el Girona

Con insistencia sospechosa mi amigo Carmelo Rivero, a la sazón director de este diario, me pidió esta semana que viera el match Girona-Real Madrid, de La Liga española de fútbol.

Las banderas de Portugal

Carmelo Rivero supo que venía a Portugal y entonces me pidió que fuera a Tenerife, a la entrega de los premios Taburiente, que da su periódico a través de la

Cuéntame de qué va ese revuelo

El revuelo catalán propiamente dicho, me cuenta Carmelo desde esa mesa de redacción en la que ya no le cabe ni un ejemplar retrasado (se diría que se alimenta de

La Banca Catalana rescata a España

Me preguntó Carmelo por Mensaje Directo, donde aloja las conversaciones que tiene conmigo: -Muchacho, ¿qué crees que está pasando en Cataluña?

Si vas a Caracas manda bolívares

Me dice el director que indague. Siempre me dice que indague. Para tenerme ocupado. Él no quiere publicar nada de sustancia, ya para eso tiene sus redactores, sus agencias. El mundo entero está a golpe de clic, de su clic, y a mi me quiere, tan solo, para que indague

¿Qué queremos decir cuando decimos censura?

Carmelo, el director, me ha pedido un favor a larga distancia. Debe estar mudándose de casa, de Duggi a Duggi, imagino, porque estos santacruceros no se van del lugar materno jamás, porque me pide que busque en mis diccionarios a ver qué demonios estamos diciendo cuando decimos censura

El de la esquina de la foto, con Leopoldo López

Me pidió Carmelo Rivero, el director de este periódico, que le enviara alguna foto reciente, para ilustrar estas crónicas; su mensaje me llegó de madrugada, yendo de Miami a Caracas, en pos del deber