El espíritu de Zuckerberg

Si algo tenemos claro es que nada ya es evidente. Acaso el signo del nuevo tiempo -sin ponernos demasiado teóricos- es que todo lo que dábamos por sentado en realidad está patas arriba

Todo el peso del Estado sobre los hombros de Quevedo

Con el regreso de Sánchez se esclarecen los hechos y nada escapa al viejo maniqueísmo político de todo hemiciclo. A un lado la izquierda y al otro la derecha. En cuestión de horas, el domingo, separó la paja del trigo

Orson Welles, Fausto y Dios

Ante la necesidad de buscar una explicación a la guerra de los mundos -que es la continua matraquilla de todas las épocas- habíamos deslizado aquí la semana pasada la posibilidad de que nos sorprendiera cualquier día un gran apagón en Internet.

Macron, el relojero de Europa

Si Francia hubiera tenido hoy de presidenta a Marine Le Pen, el juicio que haría todo el mundo -y aquí significa todo el mundo- tendría más que ver con el inconsciente colectivo de un psiquiátrico que con el de lo que conocemos como opinión pública -que nadie sabe lo que es, pues las opiniones son privadas-. Hace tiempo que los pensadores se tomaron unas vacaciones

El gran apagón del wasap

Las postales han quedado relegadas a fetiches de coleccionistas; conservan su fama de pausa en el tiempo, congelan instantes, paisajes y recuerdos que quedaron plasmados en su reverso

La corona de acebuche

Entre los ciudadanos habita comúnmente un prototipo de ser creativo o despreocupado, que se levanta todas las mañanas, bien con la idea activa de hacer cosas, incluso, completamente nuevas, o de tumbarse a la bartola y vegetar como buenamente pueda pasando desapercibido

La amenaza y el porvenir

En estos setenta años de paz en Europa que hemos interiorizado sin darle importancia, porque era un hecho habitual, ha habido guerras comerciales, incluso bloques antagónicos y conflictos aislados, sin que la sangre llegara al río entre grandes naciones