Increíble pero real. Poco más de dos meses después, otra boa constrictor de cola roja, conocida popularmente como tragavenado en los países de la cuenca amazónica, apareció ayer en la misma escalera situada junto a la piscina del mismo hotel del Puerto de la Cruz -Edén- que entonces, tal y como confirmó anoche a este periódico el presidente y coordinador de investigación de la Fundación Neotrópico, Jaime de Urioste, que se hizo cargo del animal.

De Urioste confirmó igualmente que la serpiente es de la misma raza y edad que la encontrada en el mismo lugar el pasado 6 de enero, aunque la de ayer “estaba más tranquila y algo más delgada”. Todo apunta a la existencia en la zona de un criador que liberó a estas serpientes o bien se le escaparon. Efectivos de la Policía Local participaron en el servicio.





