Las cantinas del campo de fútbol y el terrero de lucha deben cerrar sus puertas antes del 7 de abril por estar supuestamente ‘ilegales’. El alcalde, Juan Acosta, comunicó de forma verbal esta obligación a los regentes de ambos establecimientos, tras la denuncia presentada en enero por la encargada del local de El Farrobillo, Mercedes Salas, debido a que el grupo de gobierno (AISU-ADS) “la echaba a la calle sin motivos”.
Salas regenta el local, que es propiedad del Ayuntamiento, desde hace tres años, y en enero se le avisó por parte de la Policía Local que debía dejarlo porque no está habilitado para la cocina aunque ella asegura que “nunca ha cocinado allí”. Pero hasta el momento, insiste, “nadie le ha comunicado nada por escrito” y por eso no entrega las llaves.
Juan Acosta aclara que tuvo que actuar obligado por la denuncia en la que se hace referencia “a la cantina del terrero insular de lucha canaria, que es explotada por un particular en su propio beneficio así como el resto de explotaciones en instalaciones municipales, que para tener licencia deberían contar con el requisito de licitación pública que exige la ley para su adjudicación” y advirtiendo que en caso de no actuar “se incurriría en una infracción”.
Por eso, en primer lugar se informó de la situación en la que están las cantinas y los pasos a seguir para regularizalas, seguiendo las indicaciones de los abogados ya que además hay que contestar el escrito antes del 8 de abril.
“La intención del Gobierno era legalizar la situación al terminar la temporada, pero no ha sido posible y así se los comuniqué a la directiva de los clubes, que tienen conocimiento de este hecho desde el primer momento”, subraya el alcalde.





