Se difunden noticias de que Pablo Iglesias e Íñigo Errejón se pelean a escondidas por el control de Podemos, una circunstancia que se añade a las tensiones territoriales dentro del partido morado. Desde Canarias, Meri Pita separa con cuidado los cables de colores de la bomba de relojería. “Somos una organización jovencita y es lógico que chirriemos por muchos sitios”, razona la secretaria general en Canarias. “Cuando se debate, lo raro sería que no surgieran discrepancias”. Lo que pasa es que el foco mediático está sobre nosotros”. Ella atribuye el ruido a las “maniobras de distracción” ante las dificultades para configurar mayorías estables.
-¿Cómo se sale del atasco este de la investidura?
“En Podemos tenemos claro que pretendemos llegar al Gobierno para cambiar y revertir la situación. Entrar a cualquier precio no es el objetivo. Eso quiere decir que el acuerdo que sea tendrá una base programática. El escollo principal son las políticas económicas. Más ahora, que parece que estamos en puertas de otra recesión. Van a insistir en aplicar lo mismo que en estos años: que la mayoría de la población pague con derechos sociales y económicos una crisis que no viene generada por ella, porque es de carácter financiero. Nosotros no creemos que el austericidio y la precariedad sean la receta para salir de la crisis. Estamos creando empleo de trabajadores pobres. Si tú no eres capaz de consumir lo que produces, la economía se colapsa. Al contrario, debe subirse el salario base, diferirse el pago de la deuda… Eso es lo queremos. Si no es ahora, porque no hay fuerza suficiente, esperaremos a otro momento”.
-¿Qué posibilidades hay de evitar la repetición de las elecciones?
“Todas. Lo que ocurre es que asistimos a una sobreactuación. Es verdad que la política tiene algo de teatralidad, pero esto es desmedido. Hace solo ocho semanas atrás veíamos el enfrentamiento en la campaña del Partido Socialista con Ciudadanos, al que se referían como las nuevas generaciones del PP, y ahora intentan vender que son el centro. Desgraciadamente, no mandan las bases del PSOE, sino que existe una cúpula que se postula por mantener unas tesis económicas neoliberales. Aunque lo oculten, cada día se les ven más las vergüenzas”.
-¿Por dónde se empieza?
“Evidentemente, por el abandono de las tesis neoliberales. De poco vale que jueguen con la mano izquierda si meten la derecha en la cartera. ¡Ya está bien! No permitiremos que nos sigan robando derechos, privatizando servicios y que nos vengan con el cuento de que el Estado del bienestar no se sustenta. No lo vamos a admitir, por muchas artes y maniobras que hagan para hacer parecer en el imaginario de la gente que es Podemos el que tiene la culpa. La responsabilidad es de quienes, disfrazados con unas siglas, van a consentir que la derecha económica siga mandando en este país”.
-¿La dirección de Podemos en Canarias comparte la estrategia de Pablo Iglesias?
“Creo que la estrategia la compartimos en todas partes. Lo que pasa es que somos una organización muy jovencita y, lógicamente, chirriamos por muchos sitios. Esa unidad cuesta hacerse. Somos un bebé desde el punto de vista organizativo. Y claro que cometemos errores, que vamos a intentando subsanar. No escondemos nada. Somos un partido absolutamente transparente. También digo que se nos focaliza mucho, se nos pone el foco y nos miran con lupa. Somos una herramienta ciudadana. Por tanto, la ciudadanía están en su derecho a saber qué sucede aquí dentro. Desde luego, cohesión absoluta en torno a las políticas que vamos a defender. No hemos venido para constituirnos como un partido político más, sino para cambiar las cosas. Y eso cuesta muchísimo. Esta historia la escribirán unos y otros aparecerán en el lado oscuro. Vamos a ver si esas bases del Partido Socialista permiten que una organización histórica como el PSOE acabe en el lado oscuro de la historia posicionándose con unas políticas que se han demostrado discriminatorias y que han arrastrado a la pobreza a millones de personas”.
-¿Han engrasado ya la maquinaria electoral, por si acaso?
“Nosotros ya no distinguimos una etapa de la otra. Siempre estamos en contacto con la ciudadanía y nuestras asambleas son permanentes. Hemos celebrado muchísimas desde el 20 de diciembre y vamos a continuar. Nuestra campaña es diferente. En las últimas no llegamos en Canarias a los 27.000 euros. La nuestra es de oído a oído, de persona a persona y de juntar esas sensibilidades del basta ya, ese grito de rabia en la calle, para canalizar ese malestar en ilusión. No deseamos ir a otro proceso electoral, más que nada por no gastar más dinero, porque estos partidos se gastan millones en campaña. Si hay que ir se va, tampoco creemos que votar sea malo. Estamos en una democracia y votaremos las veces que sean necesarias, pero no sería lo correcto. La gente votó que hay que parlamentar, que se terminara el bipartidismo. Lo sensato sería escuchar ese mensaje y actuar en coherencia con lo que se transmitió durante la campaña. Hago un llamamiento al PSOE a que recuerde todo aquello”.





