“Me empieza a preocupar que CC se rompa. Si pasa, tendríamos que volver a inventarla”

A sus 81 años, retirado ya de la política activa, pero con pensamientos políticos aún muy activos, Manuel Hermoso es un observador cualificado de la actualidad. Fue uno de los propulsores de la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI) y creador de Coalición Canaria (CC), a quien su compañero Victoriano Ríos define como “el padre del nuevo nacionalismo canario”
Manuel Hermoso Rojas | FOTO: Andrés Gutiérrez
Manuel Hermoso Rojas | FOTO: Andrés Gutiérrez
Manuel Hermoso Rojas | FOTO: Andrés Gutiérrez

A sus 81 años, retirado ya de la política activa, pero con pensamientos políticos aún muy activos, Manuel Hermoso es un observador cualificado de la actualidad. Este ingeniero industrial de padres malagueños fue uno de los propulsores de la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI) y creador de Coalición Canaria (CC) -su compañero Victoriano Ríos lo define como “el padre del nuevo nacionalismo canario”-. Asimismo, fue alcalde de Santa Cruz de Tenerife en los albores de la democracia tras la muerte del dictador Franco, vicepresidente del Gobierno cuando lo presidía el socialista Jerónimo Saavedra y presidente del Ejecutivo. En una amplia entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS, que se publicará en una serie que hoy iniciamos y que tiene un indudable interés periodístico por el momento en el que se produce, cuando CC se encuentra en una difícil encrucijada, a riesgo de perder el Gobierno tras casi un cuarto de siglo en el poder, Manuel Hermoso repasa toda su historia política y hasta vital, pues la una no se entiende desligada de la otra. En esta primera entrega analiza la situación actual del partido, del que fue y es uno de sus máximos referentes, y de su debilitado pacto de gobierno con el PSOE. Confiesa que empieza “a estar preocupado por la posible ruptura de CC” y afirma que, si eso sucede, habrá que “inventarla de nuevo”.

-Sus detractores le consideran a usted un líder insularista, en sentido peyorativo, como un referente del pleito, si bien impulsó una organización nacionalista.
“Sí, pero explico por qué fue: en 1983, la noche de las elecciones, con ATI, yo digo que es la hora de Tenerife. Pero no dije eso solo, sino que también es la hora de La Palma, de El Hierro, etc. Pero solo se quedaron en los titulares con la primera frase. Quedó como mensaje mío en el éxito ‘Es la hora de Tenerife’. Por eso me trataron luego de insularista. Cuando yo lo que entiendo es que este archipiélago son siete islas, y tú no puedes desde una imponer el criterio a las otras. Tienes que mantener un equilibrio territorial y de las personas. Cada isla tiene importancia, aunque tenga poca población. Tan importante es una como otra, y no se puede solo contar la demografía”.

-Ese debate está ahora abierto, el de la reforma del sistema electoral, cambiar la triple paridad, o sea, el reparto de escaños en el Parlamento canario por cuotas insulares a favor de las islas menos pobladas…
“Yo siempre digo lo mismo: si nosotros pudiéramos poner dos cámaras, una territorial y otra de población, sería lo perfecto”.

-Lo propone también Fernando Ríos, exdiputado de CC y comisionado en el Gobierno de Paulino Rivero, que abandonó el partido…
“Es una idea que tiene un coste alto, porque son dos cámaras representativas. Yo pondría una en Tenerife y otra en Gran Canaria, porque hay que ser generosos, y en Tenerife no lo hemos sido siempre con la otra isla capitalina. Pero en Canarias el territorio cuenta y mucho. Nuestro problema es que somos desconocidos: hay un problema de comunicación y de conocimiento entre los canarios. Nosotros hacíamos una cosa que era muy importante: invitar a las asociaciones de vecinos de Santa Cruz a ir a Las Palmas, y recuerdo que yo estaba esperando que llegara el barco para saludar a la gente y me decían: ‘Don Manuel, son igual que nosotros, nos quieren, nos han recibido con cariño, no son maltratadores”.

-Había prejuicios de los habitantes de una isla sobre los de otra, pero eso ya es historia, ¿no?
“No, los hay aún. Porque el coste de pasar de cualquier isla a otra es un disparate y la gente no viaja. Por eso ese condicionante de ser archipiélago y de estar alejado es fundamental para CC. Los canarios no podemos decir que no somos insulares. Reconocerlo no es malo”.

-Pero otra cosa es ser insularista.
“Bueno, yo voy a defender mi isla todo lo posible, pero en equilibrio con las demás islas”.

-¿Qué hitos recuerda de sus años en el Gobierno canario?
“Conseguimos el reconocimiento del estatuto canario como RUP en el Tratado de Ámsterdam. También la transferencia del Gobierno canario a los cabildos. Teníamos para eso la oportunidad de que Adán Martín estaba en el Cabildo de Tenerife, y entre ambos vencimos las dificultades que yo tenía en el propio Gobierno para transferir las competencias que desde el punto de vista territorial tenían que tener los cabildos. Desde el Gobierno perder poder para cederlo, hay quien no quería”.

-Pues ahora con el controvertido proyecto de la Ley del Suelo estamos en ese debate…
“Ahora tenemos unas circunstancias muy similares. Tenemos un presidente del Gobierno, Fernando Clavijo, y un presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, dos personas capaces, y ambos pueden permitir que aquellos defectos de transferencias que se hicieron inadecuadamente se puedan corregir y perfeccionar, y lograr así una administración de Canarias ágil, efectiva y práctica. Otro logro fue revisar el Estatuto de Autonomía, porque lo tenía frenado el PSOE. También se consiguió la actualización del REF. Y me alegro de que Clavijo haya logrado estos días 400 millones más al año al corregir el Estado el REF vigente en la financiación de Canarias. Canarias necesita para ello contar para el Gobierno de España”.

-Pero ahí el apoyo electoral de CC ha caído en picado: de 4 diputados en las Cortes, ahora solo 1.
“Hemos pasado de 250.000 votos a 80.000”.

-¿A qué atribuye esa pérdida?
“Mi reflexión es que a nosotros nos han crecido los enanos. Cuando era presidente, me fui para que hubiera un presidente de Las Palmas y que después fuera Adán Martín presidente porque él, que era una cabecita especial, singular, ya era admirado por la sociedad de Las Palmas y me decían los empresarios y la gente que él fuera el próximo presidente. Pero a mí me pareció necesario nombrar un candidato a presidente del Gobierno que fuera de Las Palmas. Resulta que Adán y yo le habíamos dicho a Lorenzo Olarte, en un viaje que hicimos en Madrid, que él sería nuestro próximo candidato a presidente. Y cuando se aproximan las elecciones CC ya se ha formado, ya no es Lorenzo Olarte o José Carlos Mauricio, sino CC en Gran Canaria, que son fundamentalmente los alcaldes, procedentes casi todos de Asamblea Canaria, todos hombres de izquierda con los que yo me llevaba fenomenalmente, porque todos los meses tenía una cena en Presidencia con todos ellos. Me interesaba porque era gente progresista, con inquietudes sociales y ayudaban mucho a resolver los problemas. Yo les digo a los alcaldes grancanarios que me iba a ir, y que tenía ese compromiso con Olarte, pero que tenían que ser ellos los que propusieran al candidato porque ya éramos una fuerza en Gran Canaria. Y ellos se reunieron y dijeron que Olarte no, y me proponen a Román Rodríguez”.

-¿Pero por qué ha perdido CC tantos votos?
“Por la importancia de Gran Canaria para CC. Todos apoyamos a Román, pero por cuatro años. Él, sin embargo, cuando se da cuenta de que ha llegado a ser presidente de Canarias, quiere repetir. Era un joven médico que aún tenía el ímpetu universitario, y quiso seguir siendo presidente. Entonces Román, al ser sustituido por Adán Martín, como marcaban los planes originales, crea un movimiento similar en Gran Canaria más progresista que CC. Y de ahí viene la división y la separación de Nueva Canarias. Ese es un elemento fundamental para la pérdida de votos. Pero hay otro: cuando Adán es presidente del Gobierno, tuvo cuatro años de gestión magnífica, gloriosa, e hizo ese discurso de la felicidad de los canarios. Y aunque algunos pensábamos que tenía que repetir, ciertamente Adán estaba ya marcado por la enfermedad, y existía ese principio de la alternancia, era lo que correspondía, para mantener el equilibrio. Pero ya en Gran Canaria no teníamos a nadie. Y de pronto surge Paulino, que se autonominó. Y le coge del 2007 al 2011, la época de la crisis brutal, y vuelve a gobernar desde 2011 hasta 2015. Paulino después se enfrenta a José Manuel Soria, que era nada menos que ministro de Industria, Turismo y Energía, tres elementos fundamentales para esta tierra, y ambos se dedican a joderse el uno al otro permanentemente, mientras los problemas seguían sin resolverse en medio de la enorme crisis. Eso lo pagamos en las urnas, evidentemente”.

-¿La sucesión de Paulino en CC se resolvió bien?
“A mí me parece que es pronto para analizarlo. Con Fernando Clavijo hemos resuelto el problema de Tenerife, pero no el de Gran Canaria. Fernando Clavijo tenía como objetivo potenciar en el Gobierno a Gran Canaria. Que se incorporara un hombre que desde nuestro punto de vista era muy interesante, Pedro Ortega. Un hombre preparado, con conocimiento, experto en los temas industriales, de Gran Canaria”.

-¿Cree usted que CC debe intentar cambiar de socio ante la actual crisis del Gobierno canario?
“Yo creo que hay el riesgo de los enanos, y ante ese riesgo, mejor no tocallo, y mantener lo que está, manteniendo el Gobierno porque es lo mejor para Canarias. Y no potenciar a los enanos, nunca mejor dicho: esas aspiraciones que tienen los que han tenido en un momento dado el poder y se han creído que es por ellos y no por un proyecto, se fortalecerían en otra situación. Entonces eso sería lo peor que nos podría ocurrir”.

-Usted que creó la criatura, ¿tiene miedo a que se rompa Coalición Canaria?
“Me ha empezado a entrar esa preocupación. Es un proyecto tan importante y necesario para esta tierra que creo que no se puede romper y habrá que hacer lo necesario para que no se rompa, y para no romperlo hay que seguir con el actual Gobierno, que es la solución más sencilla, que siga el Gobierno con el PSOE. Lo que sí habría que fortalecerlo en los puntos débiles, y sobre todo y fundamentalmente, hay que consolidar la posición de CC en Madrid. Es la llave fundamental para resolver los problemas, porque cuando pudimos tener presencia en las Cortes, pudimos firmar acuerdos importantes con el Estado”.

Manuel Hermoso Rojas | FOTO: Andrés Gutiérrez
Manuel Hermoso Rojas | FOTO: Andrés Gutiérrez

-¿Si se hunde CC, entonces hay que reflotarla como sea?
“Sí, porque este invento hay que repetirlo. Si somos incapaces de superar esta situación, tendríamos que volver a inventar CC. Pero debemos intentar por todos los medios que subsista, que se rearme y vuelva con energías. Tras estos acuerdos con Montoro, por el que Canarias obtendría 400 millones de euros más en relación con el REF, quiero pensar -porque yo soy optimista- que podemos estar en un momento bueno para resurgir, como cuando en 1996 yo firmé acuerdos con Aznar que resolvieron muchos problemas de Canarias. Me gusta creer que hemos tocado fondo y podemos empezar a salir”.

-Seguimos hablando de la agenda canaria, 20 años después…
“Pero con un diputado nuestro nada más en las Cortes, lo cual es terrible, que la gente no se dé cuenta de lo importante que es que un diputado canario sea fundamental a la hora de gobernar España y que como contrapartida se consigan muchas cosas para mejorar Canarias. Gobierne la izquierda o la derecha en España, Canarias tiene que estar presente y atendida en sus problemas”.

-¿Qué debe hacer CC para salvar los muebles? ¿Debe convertirse en el PNC?
“Yo no creo en los partidos que son de arriba abajo; tiene que ser desde abajo hacia arriba”.

-¿Pero qué hacer para que su criatura no envejezca mal?
“Federarnos o lo que sea, estar más integrados. Yo traduzco el problema a población. ¿Qué es necesario para que los canarios tengamos el sentimiento de canariedad más arraigado? Conocernos mejor, comunicarnos más”.

-¿Cómo ve el riesgo de que Coalición Canaria pierda el Gobierno regional?
“Creo que sería una contradicción respecto a lo que el Gobierno canario está consiguiendo del Gobierno de España. La fuerza política que está consiguiendo resolver los problemas de Canarias desde lo que es el Estado es CC, sería absurdo que perdiera la capacidad de gestionar todo eso”.

-Pero con un PSOE y un PP capaces de dialogar en las Cortes, si eso se traslada a Canarias…
“Sería una ignorancia más de España hacia Canarias. Pensar que lo que es bueno allá hay que extrapolarlo a esta tierra es absurdo, es no conocer nuestros problemas”.

-¿Qué le parece que Román Rodríguez diga que si hay acuerdo PP-PSOE él sería generoso con tal de mandar a CC a la oposición?
“Es lanzar un guante al vacío”.

-¿Y no cree que ha habido tiempo para que CC intentara recuperar a NC y tender puentes?
“Es posible que en algún momento haya faltado generosidad por ambas partes, como decía antes. Aquí se peca de eso. Y es terrible. Incluso, cuando se creó la Universidad de Las Palmas, que fue algo positivo, faltó generosidad por parte de algunos en Tenerife. Bendita Universidad de Las Palmas. Se resolvió el problema. Mi teoría por encima de todo es unir a los nacionalistas y formar otra vez una potencia, con NC”.

-¿ATI debe seguir existiendo en su opinión?
“Es que el concepto de isla no lo podemos perder. Porque tenemos que gobernar este territorio desde su realidad insular y así construir Canarias. Éramos una federación, la Fraic, pero como sonaba a Frepic Awañac, le cambiamos el nombre por AIC”.

-¿Habría que cambiarle el nombre a Coalición Canaria ahora?
“Podría llamarse Nueva Coalición Canaria, integrando a Nueva Canarias. Esa es mi propuesta”.

-¿Qué opinión tiene de Ana Oramas?
“Fue una gran colaboradora, como Marisa Zamora, Maribel Oñate, Lolina Pérez Luz, María del Carmen Saavedra… Sin lugar a dudas, Ani Oramas destacaba, y la puse como viceconsejera de Asuntos Territoriales. Estaba llamada a ser la primera candidata a presidenta del Gobierno, pero no lo fue porque no nos correspondía a Tenerife, pues después de Adán y Paulino, no podíamos pedir que ella fuera la candidata. Aunque hubiera sido una buena presidenta. Con la alternancia Tenerife ha sido egoísta”.

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