
A estas alturas, pocos dudan de que la calidad de los vinos canarios está por encima de la media, y si este sector no se ha convertido ya en un factor clave para la economía isleña es porque no contamos con el territorio suficiente como para una producción masiva de nuestros caldos.
Pero no por ello no dejamos de celebrar que, en ciudades como Boston, se diferencie el producto canario del nacional, como refleja esta foto que sacamos del Facebook de los amigos de las Bodegas Monje. Clarito sí que está, sí.





