Entrevista

Vanesa Vallejo: “El feminismo se basa en la victimización, destruye familias y quita derechos a las mujeres”

Sus críticas al movimiento feminista actual colocan a esta joven economista colombiana en el centro de todas las dianas. Es mujer y cree que el feminismo actual destruye familias y quita derechos a las mujeres

Vanessa Vallejo, economista. / F. P.

Vanesa Vallejo no pasa desapercibida. Sus críticas al movimiento feminista actual colocan a esta joven economista colombiana en el centro de todas las dianas. Es mujer y cree que el feminismo actual destruye familias y quita derechos a las mujeres, e incluso las humilla, sobre todo cuando son colocadas en listas electorales o consejos de administración de empresas “simplemente por tener vagina”. Ideas como éstas provocaron que Facebook cancelara su cuenta hace unos meses a petición del lobby feminista. Vallejo estuvo ayer en Tenerife para participar en el Free Market Road Show y hablar de las Trampas del empoderamiento de la mujer. Sin duda un discurso polémico que explica en una entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS.

-¡Madre mía! una charla sobre ’Las trampas del empoderamiento de la mujer’”.
“Es que hay leyes que, supuestamente son conquistas sociales según las feministas, pero que tienen trampa, y la mayor es la Ley de Igualdad salarial. Nos suelen decir que las mujeres, haciendo el mismo trabajo, ganamos menos que los hombres. Nos lo dicen desde pequeñas, y una va creciendo con una especie de trauma creyendo que el mundo entero y los hombres están en contra de nosotras y que cuando nos incorporemos al mercado laboral vamos a ganar menos que los hombres. Y de lo que estamos hablando es de una Ley que obliga al empleador a pagar lo mismo a hombres y mujeres. Además, la premisa sobre la que se basa esta ley es falsa: a igual trabajo, las mujeres no ganan menos que los hombres”.

-¿Tan segura está?
“Si, y le explico. Las mujeres ganan menos en una brecha salarial que es calculada por promedio. Por ejemplo, si yo pongo a un porcentaje de las mujeres de España y saco un promedio de su salario y luego cojo a los mismos hombres y hago el mismo promedio, sale que cobran más los hombres porque el problema está en que las mujeres suelen estudiar carreras que están menos valoradas por el mercado, y por lo tanto, el salario es menor”.

-O sea, que no hay brecha salarial sino que las mujeres estudian carreras que están menos valoradas laboralmente.
“Mire, si usted mete en ese mismo porcentaje a un hombre que, por ejemplo, estudió ingeniería, que no tiene cargas familiares y que trabaja a tiempo completo y a un mujer que es enfermera, madre de dos hijos, y que trabaja a tiempo parcial, obviamente saldrá que el hombre gana más. Así que esa idea de que a igual trabajo, las mujeres cobran menos que los hombres no es cierta. Los hombres ganan más porque, en la mayoría de los casos, estudian carreras que son más valoradas por el mercado laboral, y por consiguiente, mejor remuneradas Y por eso digo que no se puede hacer una media para medir la brecha salarial”.

Vanesa Vallejo, economista. / F. P.

-Y ahí está la trampa de la que usted habla.
“Exacto. La trampa está en que estas leyes, como la de Igualdad, tratando de beneficiar a las mujeres, lo que terminan es perjudicándolas. Hay varios estudios en diferentes países que dicen que cuando tú impones una ley intentando reducir la brecha salarial, lo que se consigue es aumentar el desempleo femenino ¿Por qué? Pues porque si eres un empleador y decides contratar a un trabajador y ves que tienes que pagar lo mismo a un hombre que a una mujer no en función de su valía sino porque lo dice una ley y, encima, la mujer puede que se quede embarazada y la voy a tener que pagar sin venir a trabajar, contratará al hombre sin duda. Por eso digo que este tipo de leyes aumenta el desempleo femenino y son una trampa”.

-Entonces, para usted, todas estas leyes que profundizan en la igualdad, lo que hacen es producir el efecto contrario.
“Si. Y ahí está la trampa”.

-No cree tampoco en las cuotas en los consejos de administración para favorecer la entrada de la mujer en puestos de alta responsabilidad, mayoritariamente ocupados por hombres, ni en las listas cremalleras.
“Éste es un problema ético. En Colombia me invitan a muchos debates para discutir con feministas (porque supongo que como soy mujer puedo discutir de este tema mejor) y la mayoría de estas mujeres, como están metidas en política, reconocen abiertamente que si no es por las cuotas no estarían en política, y yo me asombro porque en realidad no les de vergüenza admitir que están en el lugar que están simplemente porque tienen vagina, no por sus cualidades o habilidades profesionales. Para mí esto es una humillación, porque nos están regalando el puesto sin demostrar nuestra preparación y no se imagina el perjuicio social que esto provoca porque terminas dando un puesto de alta responsabilidad a alguien que, a lo mejor, no tiene las cualidades profesionales para estar ahí, pero se lo tienes que dar por ley”.

-¿Perjuicio social?
“Si, porque, se viola toda igualdad ante la ley porque le estás dando privilegios a una mujer sin saber si se merece el puesto o no”.

-¿Es igual de ‘tramposa’ la ley de violencia de género? ¿Qué opina de esta lacra?
“En Latinoamérica y en Europa muchos partidos políticos, para hacerle ojitos al feminismo, han sacado una ley para que se juzgue por feminicidio, es decir, que un hombre mata a una mujer por el hecho de ser mujer, y esto no es cierto. Cuando hay un caso de asesinato de un hombre a una mujer normalmente es por un problema de pareja y de celos, no porque el hombre odie a todas las mujeres. Y con esta ley en la mano se está lanzando un mensaje equivocado porque se está diciendo que la vida del hombre vale menos que la de la mujer, y éste es un mensaje que me parece muy dañino porque estamos haciendo creer a las mujeres que el hombre es el enemigo y el culpable de todos nuestros males, y esto no es así. Mire, si usted va a las manifestaciones de las feministas se lanza un mensaje de lesbianízate. Hazte lesbiana porque el hombre es el enemigo. Es verdad que son una minoría, pero he escuchado a líderes feministas decir que si una mujer se queda embaraza y es un niño que aborte, así que ¡imagínese! Pero es que voy más allá. Existe una especie de cultura de la violación que está muy de moda en Estados Unidos, según la cual todos los hombres quieren violar a las mujeres. Estos pensamientos lo que hacen es destruir familias, porque llega un momento en el que los hombres no se fían de las mujeres. Yo tengo amigos que están como locos por ser padres y formar una familia, pero tienen miedo porque si el matrimonio finalmente sale mal se quedarán pagando la casa donde vive su ex mujer y, con suerte, podrán ver a su hijo una vez a la semana”.

-No todas.
“No, pero estos mensajes al final destruyen familias porque por un lado le dicen a a la mujer que el hombre es lo peor y que se tiene que lesbianizar, y por otro se crean unas leyes y unos incentivos perversos para que las mujeres vivan de los hombres. Las feministas más radicales lo que quieren es instaurar una dictadura del terror donde los hombres son lo peor”.

-Se gana las críticas a pulso.
“Entiendo que me juzgan por esto, pero es que son casos que conozco en primera persona y sé de mujeres que se han quedado embarazadas para que el hombre las mantenga de por vida porque, además, la ley se lo permite”.
-Usted entiende muy bien lo que provocan sus palabras. Su facebook fue censurado por declaraciones como ésta y, por lo veo, lejos de venirse abajo, sigue yendo a contracorriente.
“Fue cerrado porque el lobby feminista lo pidió. Lo que quiero es que la gente se dé cuenta de que este feminismo de ahora no es tal. Y le digo más, no creo que sean tantas, lo que pasa es que son más ruidosas y están mejor organizadas”.

-¿Qué es para usted el feminismo?
“En este momento el feminismo es una tiranía. La base del feminismo es la victimización. Un conjunto de mujeres le dice a otras continuamente que ganan menos que los hombres, que están maltratadas psicológicamente por los hombres…Hace años, el feminismo de primera ola que reclamaba igualdad en derechos, en votos, en propiedad (antes la mujer no podía tener cuenta bancaria) estaba más que justificado. En el mundo musulmán tiene mucho que hacer el feminismo, pero ahora yo pregunto a cualquier feminista qué cosa no puede hacer igual que un hombre, teniendo en cuenta la diferencia biológica, que es inevitable, y no sabe que decirme porque podemos hacerlo todo. Se está buscando la igualdad mediante la ley”.

-La conciliación familiar.
“Si, esto se dice mucho, pero nos tocó biológicamente tener la opción de tener hijos. Para mí es algo maravilloso, pero habrá mujeres que no opinan así, pues entonces que no tengan hijos. Nadie obliga a una mujer a quedarse embarazada, pero si decide tener un hijo, el tema de la conciliación es una cuestión privada entre la pareja con quien se tendrá que llegar a acuerdos, no por imposición legal. Y se está haciendo obligando al empleador a conciliar, cuando es la mujer la que voluntariamente ha decidido tener hijos”.

-Usted dijo que las mujeres deberíamos aprender de los hombres.Por comentarios como éste, le cerraron el facebook. ¿Qué es exactamente lo que debemos aprender de los hombres?
“Las mujeres estamos siempre con esa victimización de que la culpa de todos nuestros males las tiene el hombre. Las feministas quieren que las jugueterías fabriquen barbies gordas porque, dicen, las mujeres estamos presionadas por los estereotipos de belleza. Y yo me pregunto: ¿y los hombres? No veo a ningún súper héroe gordo ni a ningún hombre presionado por los estereotipos de belleza masculinos. Mire, los hombres y las mujeres somos diferentes y reconozco que las mujeres tenemos ciertas desventajas que vienen dadas por nuestra propia naturaleza, pero me niego a pensar que este mundo es terrible para la mujer y maravilloso para los hombres. Ellos realizan los trabajos más peligrosos: basureros, limpiacristales, peones… El 99% de las muertes laborales son hombres y, en la mayoría de los casos, la mujer se queda con la custodia de los hijos, sin valorar si es o no buena madre, consideración que si se tiene con los hombres. Mire, yo creo que la situación ha llegado a tal límite que, dentro de unos años, un hombre para mantener una relación sexual con una mujer tendrá que hacer un contrato donde se diga que ella efectivamente consiente el acto sexual. Yo estoy convencida de que detrás todo esto hay una intención política, de izquierdas, para instaurar el socialismo”.

-¿Detrás del feminismo?
“Si, pero es que lo dicen ellas mismas que están en contra del capitalismo y del patriarcado. Pero no es nuevo ya Engels en su libro sobre la propiedad y la familia dice que el capitalismo oprime a la mujer y que ésta solo será libre cuando se instaure el socialismo. Está de moda ser feminista y soy consciente de que estoy sola, pero gracias a Dios puedo decir lo que pienso y enfrentarme a las feministas porque soy mujer. Un hombre si dice lo que digo yo estaría preso.

-¿Cómo cree usted que se frena esta corriente feminista?
“Pues diciendo lo que yo digo. No creo que la mayoría de las mujeres quieran esto. Las feministas juegan con la carta moral y me dicen que cuando hablo así perjudico a las mujeres y que soy una mala persona, pero no es así. Espero que poco a poco salgan más mujeres que piensan como yo, que insisto son la mayoría, porque sino llegaremos a una sociedad donde tus hijos hablarán como Nicolás Maduro, de nosotros y nosotras. Mire, el problema es que tenemos una derecha vergonzante, es decir, la gente se avergüenza de decir que es de derechas, que son católicos y que los niños tienen pene y las niñas vagina. No tenemos que sentir verguenza, porque sino mañana vamos a tener un mundo donde no podrás elegir cómo educar a tus hijos. Dice Gómez Dávila, que es un reaccionario colombiano, que el mundo moderno no va a ser castigado, el mundo moderno es el castigo”.

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