Sanidad

“Los fármacos retrasan la entrada en fase sida, pero el VIH sigue estando ahí; erradicarlo es la asignatura pendiente”

Entrevista a Agustín Valenzuela, profesor titular de la unidad de farmacología de la ULL y experto en VIH y sida

Agustín Valenzuela. / FOTO: Sergio Méndez
Agustín Valenzuela. / FOTO: Sergio Méndez

Profesor titular de la Unidad de Farmacología en la Universidad de La Laguna (ULL) y director del grupo de investigación Inmunología Celular y Viral, Agustín Valenzuela es uno de los mayores expertos en Canarias sobre el VIH y el sida. Recientemente, el grupo que lidera, en coordinación con otras entidades de prestigio, ha dado a conocer importantes descubrimientos en esta materia, que podrían abrir la puerta a nuevas vacunas para vencer a este virus. El científico, formado en la Universidad de Barcelona y el Instituto Pasteur, entre otras entidades, ha concedido una entrevista a este medio en la que incide en la importancia de seguir fomentando la investigación.

-¿Cómo inició su investigación sobre VIH y sida?
“Empecé a través de mi tesis doctoral, en 1992. Estaba interesado en el VIH. Estuve buscando grupos y no había uno específico, pero sí existía un equipo en la Universidad de Barcelona que trabajaba sobre el sistema inmune. Este grupo me planteó estudiar mecanismos de entrada e infección. Y así empecé, estudiando si el virus era capaz de interaccionar con un marcador de activación linfoide, para ver así si éramos capaces de entender y neutralizar la infección. En un entorno donde nadie sabía de VIH, acepté y empecé a hacer mi tesis, que fue de las primeras sobre los mecanismos de infección por VIH en el país. Durante ese periodo, se me invitó a pasar un año de estancia en el Instituto Pasteur, donde se descubrió el VIH, y pude estar un año. Tuve la suerte de continuar mi carrera científica en en este centro, estudiando seriamente mecanismos de infección y procesos biológicos implicados en el control de la infección”.

-La ULL ha firmado un acuerdo recientemente con este centro internacional, ¿ha sido a raíz de su mediación?
“Sí, gracias a los años que trabajé en la sede de París y a los científicos que conozco de la red. He podido proponer esta cooperación en proyectos de formación, con la consiguiente firma de un convenio marco con la ULL que permite el intercambio de ideas e información, orientada a la formación de jóvenes científicos en el campo de las enfermedades infecciosas. Ya hemos coorganizado dos cursos internacionales en la ULL con científicos de primer nivel mundial del Instituto Pasteur”.

-La investigación parece que avanza en lo que respecta al VIH y sida. Pero, ¿la prevención es aún la asignatura pendiente?
“Lo que ha avanzado realmente es la terapia con fármacos antivirales. A pesar de que hay mucho conocimiento científico sobre cómo es el virus y cómo infecta, no acabamos de entender por qué el sistema inmune no es capaz de erradicar este virus ni sobre cómo se genera el daño inmunológico. De hecho, los medicamentos no evitan la infección de las células por este virus ni ayudan a eliminar el virus integrado del organismo. Los fármacos reducen la carga viral y ayudan a retrasar la entrada en fase sida, prolongando y mejorando la vida del paciente. Pero el virus sigue estando ahí; esta es la asignatura pendiente, erradicarlo. Se sabe que el virus, aun en presencia de fármacos, daña el sistema inmunológico y que pueden aparecer tumores en órganos vitales, son los llamados eventos no-sida. En cuanto a los fármacos, aunque son muy buenos, no deja de existir toxicidad, por medicarse el paciente durante toda la vida, además de la que el propio virus genera al seguir en el organismo. La asignatura pendiente es desarrollar tratamientos que erradiquen al virus del organismo y que eviten la infección por VIH; además de la de entender por qué el virus genera este daño. Ahí podemos asociar el trabajo que hemos hecho recientemente en cooperación con otras entidades. Hemos descubierto que hay pacientes que controlan de forma natural al VIH, porque el propio virus es defectuoso. Ahí seguro que hay pistas de cómo neutralizar al VIH, de una posible vía para la cura funcional”.

-¿Hace falta más ayuda económica en la investigación?
“Sin duda alguna. Esta es otra asignatura pendiente para asegurar un mejor país y futuro para nuestros hijos y nietos. Y volviendo a este campo, si queremos erradicar este virus del organismo y del planeta, es obligatorio. Un paciente no tiene solo un virus. Cuando el VIH infecta, el virus se integra, se expande y muta. Va generando una población diversa del primer virus, y en constante expansión y mutación. Casi todos los virus producidos son capaces de infectar y generar daño. La importancia de entrar en terapia retroviral es evitar que el virus se expanda y dañe al sistema inmune rápidamente. Los fármacos no erradican el VIH ni evitan que exista uno o varios reservorios donde el virus sigue replicando. Por lo que, si se deja de tomar la terapia, estos virus que son resistentes a los fármacos volverán a expandirse por todo el organismo. En esta complejidad, necesitamos los mejores fármacos, la mejor política de seguimiento del paciente, concienciar a la población de que el virus es peligroso, y a la investigación para entender qué ocurre y cómo erradicar a este virus, la cual necesita mucha inversión”.

-¿Considera que en los últimos años nos hemos olvidado un poco del sida?
“Sí, como colectivo de un país rico, como sociedad. De hecho, ya no hay miedo al VIH porque no hay miedo al sida. Por ejemplo, si te infectas de ébola o de gripe puedes morir por ello. Pero, en el caso del VIH hemos interiorizado socialmente que mueres de sida, no de VIH. Como los fármacos que controlan esa carga viral ralentizan o evitan que entres en fase sida, parece que nos hemos quitado el miedo a este virus; e incluso ya no nos protegemos. No hay que olvidar que el preservativo previene no solo de VIH, sino de otras enfermedades venéreas que han vuelto a emerger porque se ha perdido ese miedo. No es porque el personal médico o los grupos no estén preocupados por el tema, todo lo contrario; sino porque la población ha bajado la guardia. Hay que saber que no hay ningún fármaco que erradique este virus, que sigue estando ahí y es un problema de salud pública mundial. El futuro de muchos países en desarrollo está comprometido por este virus”.

-¿A qué se debe que Canarias sea la región de España donde más casos nuevos se detectan?
“Creo que es una combinación de factores. La pérdida del miedo al VIH, la sensación de que ya uno no se muere por sida, el desconocimiento del virus y otras enfermedades venéreas, el desconocimiento de medidas preventivas que te ayudan a no infectarte… Principalmente, la falta de educación y concienciación al respecto, sobre todo por parte de los jóvenes, y que hay una pérdida del miedo”.

-Ya no hay tantas muertes por sida, ¿pero sí por otras enfermedades causadas por eventos no-sida?
“A nivel mundial se sigue muriendo por sida. En España también, pero en porcentajes pequeños. Pero no es un problema de España, es un problema mundial. Y sí, se muere por tumores en órganos vitales debido a que el sistema inmune pierde su función por el VIH, aun en presencia de fármacos. Son parte de los eventos no-sida”.

-¿En Canarias hay muchos casos en los que se detecta el virus en estadios avanzados?
“Sobre el 40%. En 2106 se detectaron 306 nuevos casos. Mientras más tiempo lleves infectado, se tiene una carga viral más importante y habrá más facilidad de transmitir el virus y más facilidad de desarrollar resistencias a los fármacos”.

-¿Es la comunidad autónoma que peores datos registra?
“En nuevos casos, sí. En España se contabilizaron 3.000 nuevos casos en 2016. Canarias aporta 306. Estamos por encima de ciudades como Barcelona o Madrid. Es preocupante y no entendemos el porqué. Creemos que es porque ya no hay miedo al VIH. La persona infectada tiene que saberlo para tomar medidas de prevención. Urge que si sospechas que has tenido una relación sexual de riesgo, rápidamente vayas a que te confirmen si tienes el virus”.

-Además del VIH, ¿en qué otros proyectos está inmerso?
“Con el conocimiento que tenemos del VIH queremos identificar factores en las células que sean capaz de defenderse, que nos permitan controlar virus que son infectivos. A nivel mundial hay virus emergentes, como el dengue, el zika o la fiebre amarilla, que impactan y emergen porque hay un defecto inmunológico grupal en la sociedad por la acción del propio VIH. En países pobres, les cuesta más defenderse. Nos interesaba trasladar lo que hemos aprendido en el estudio de VIH al virus zika, para intentar entender cómo afecta y desarrollar estrategias para neutralizarlo e intentar desarrollar tecnología para diagnóstico eficaz y específico, para identificarlo entre otros flavivirus similares. Estamos cooperando con empresas para desarrollar nuevas estrategias para diagnóstico zika, así como herramientas moleculares que permitan investigar la infección por zika. De hecho, a día de hoy, no hay muchos grupos que lo hagan en la misma línea que proponemos. Estamos en una región, la Macaronesia y frente a la costa oeste africana, donde los virus emergentes son propios de la zona, y por ello hemos abierto esta línea de investigación sobre zika”.