medio ambiente

“Que la Fundación se haya quedado sin director y al mando de una política no es una circunstancia inocente”

Después de 10 años al frente del Observatorio Ambiental Granadilla (OAG), cesó ayer en el cargo porque así lo establecen los estatutos de esta fundación pública que nació bajo la dirección de este doctor en Biología y ecólogo como un modo de compensación por las obras del puerto industrial del Sur

Antonio Machado
Antonio Machado / Sergio Méndez

Después de 10 años al frente del Observatorio Ambiental Granadilla (OAG), cesó ayer en el cargo porque así lo establecen los estatutos de esta fundación pública que nació bajo la dirección de este doctor en Biología y ecólogo -uno de los más valorados del país- como un modo de compensación por las obras del puerto industrial del Sur. Entre sus cometidos, el seguimiento de la biodiversidad marina y la detección de amenazas para la conservación. Antonio Machado Carrillo (65 años) se va “satisfecho a medias” con el trabajo realizado, pero “profundamente apenado” con la presidenta del patronato, la viceconsejera de Medio Ambiente, Blanca Pérez. De hecho, le ha dirigido este fin de semana una carta a la consejera de Política Territorial, pidiéndole su sustitución. “Es el último acto que le debo a la Fundación”, afirma.

-¿Y ahora, sin director y sin sustituto, qué escenario se abre para el Observatorio?
“La Fundación entra en un periodo de gran incertidumbre y me da mucha pena. Me voy con tristeza por lo que ha pasado en los últimos días. Son 10 años al frente en los que hemos demostrado lealtad institucional, y me temo que por intereses posiblemente políticos el organismo pierda su independencia”.

Antonio Machado
Antonio Machado / Sergio Méndez

-¿Por qué señala a la presidenta de la Fundación, Blanca Pérez, como responsable de esta situación de bloqueo y de vacío de poder?
“Desde hace tiempo ni me contestaba a las cartas para convocar al patronato y preparar el relevo. La Autoridad Portuaria propuso un candidato, un perfil muy válido, y cuando logramos reunir al patronato, convocado por la consejera Nieves Lady Barreto porque la viceconsejera no lo hacía, nos encontramos con que la presidenta nos dice que quería una convocatoria pública, a partir de un cambio de los estatutos, lo cual debe pasar por el Consejo de Ministros y ser comunicado a Europa. Se le explicó que esto no es una plaza sino un puesto de libre designación para cinco años en una fundación particular que cuenta con unos criterios muy definidos por Europa y que finalmente elige un órgano colegiado. Le he pedido reunirnos por activa y por pasiva y no ha sido posible. Me he llegado a plantar en su despacho a primera hora para fijar una fecha y me han dicho que no me podía recibir en todo el día”.

-¿Ve intencionalidad política detrás de su propuesta?
“La presidenta no está trabajando por la institución, que tiene unos fines fundacionales muy claros, y lo que ha hecho es ir en contra. Me preocupa que se desbarate algo sin necesidad. Creo que el hecho de que la Fundación se haya quedado sin su director y al mando de una política no es una circunstancia inocente. Esto se ha buscado. Este fin de semana le enviaré una carta a la consejera proponiéndole que la sustituya, porque detecto que es un mal. Es el último acto que le debo a la Fundación”.

Antonio Machado
Antonio Machado / Sergio Méndez

-¿La Fundación corre riesgo?
“Ahora mismo sí. Europa va a exigir que siga porque es el compromiso que hay: la creación de una fundación independiente y permanente. Ese es nuestro pacto con Europa. Si no se cumple puede reclamar los 74 millones que ha puesto en el puerto, así que estamos hablando de cosas muy importantes”.

-¿Se marcha satisfecho con el eco institucional que han encontrado las indicaciones planteadas desde el Observatorio?
“Todas las recomendaciones planteadas a la Autoridad Portuaria y a la Comisión Europea se han cumplido. Quien único no ha seguido nuestras recomendaciones ha sido la Viceconsejería de Medio Ambiente”.

-¿En qué aspectos?
“Por ejemplo, en la revisión del estatus de una especie que no está en peligro, pero así consta, lo que ha obligado a crear una zona protegida dentro del polígono de Granadilla, recortando un tercio del puerto en tierra, cuando en realidad, la planta en cuestión contaba con más de 200.000 ejemplares en Gran Canaria y en otras islas, pero la Viceconsejería, que disponía de esos datos, se resistía a revisarlos”.

Antonio Machado
Antonio Machado / Sergio Méndez

-¿Qué nota se pone después de 10 años al frente del Observatorio?
“Que me la pongan otros. Yo estoy muy satisfecho. Creemos que se ha actuado con profesionalidad, se ha formado un equipo de trabajo, se ha generado una nueva cultura institucional y se ha apostado por la máxima transparencia. Entregamos un organismo con un lazo, en perfecto estado de revista y con algún nivel de excelencia. Me preocupa la gente que queda aquí, en cierto modo huérfana”.

-¿El mayor obstáculo ha sido la “asfixiante burocracia” como la califica en la memoria?
“Sí, en dos ocasiones casi me aburren y en una de ellas estuve a punto de irme”.

-Pero habrá tenido grandes recuerdos también al frente de la institución. ¿De qué se siente más orgulloso?
“Mi legado al mar de Canarias es Redmic (Repositorio de Datos Marinos Integrados de Canarias) y espero que no se pierda. La gente me dice que debo estar orgulloso por lo que hemos conseguido en el Observatorio, pero yo sé lo que se quedó en el tintero. Globalmente creo que hemos cumplido con lo que se nos encomendó, con la creación de una institución sólida. Y estoy muy orgulloso del equipo que hemos formado”.

Antonio Machado
Antonio Machado / Sergio Méndez

-¿La pimelia, los sebadales, la piña de mar y la tortuga boba fueron frenos justificados en la construcción del puerto de Granadilla?
“No. La pimelia no lo era en el momento en que se estuvo tramitando el puerto, la tortuga fue el modo de involucrar a la comisión, ya que es una especie de interés comunitario y nació de un escrito de la Universidad de La Laguna en el que se indicaba que los sebadales eran fundamentales para la tortuga boba y que el puerto iba a afectar al sebadal de Montaña Roja. La piña de mar alguien se dio cuenta de que estaba protegida, pero había muchas más especies catalogadas en peligro de extinción sin ser así. Se usó claramente como un arma arrojadiza para intentar parar el puerto”.

-Se exageraron, por tanto, las consecuencias de la construcción de esta infraestructura.
“Este puerto ha tenido muchos detractores, aunque también ha habido gente frívola que decía que aquí no ocurría nada. Yo no entro en la parte económica, pero en la ambiental se exageró torticeramente por parte de algunos. Otros, de buena fe, se lo creyeron. No ha habido ningún estropicio, pero no quiere decir que pueda haberlo”.

-Una vez abierto el puerto, ¿cuál debe ser la principal preocupación medioambiental?
“Los mayores peligros son la invasión de especies exóticas. Ya se ha introducido un coral que se ha asentado. Es un riesgo cierto que afecta a todos los puertos, además de los accidentes propios de un recinto de estas características, pero lo peor son las invasiones biológicas. La Autoridad Portuaria ha impedido, a petición nuestra, la entrada de un barco que quería limpiar los cascos en Granadilla y traía otros corales”.

Antonio Machado
Antonio Machado / Sergio Méndez

-El OAG realiza un seguimiento permanente del comportamiento de los fondos marinos y siguen de cerca aspectos como los movimientos de arena en la zona. ¿Hay algún factor que les haya llamado la atención?
“Entre el puerto y El Médano se genera una gran cantidad de arena de origen orgánico, aunque aún no la tenemos cuantificada. Estamos midiendo. La foto fija no existe en la naturaleza, sólo en el hombre y en las cámaras. A los alumnos que vienen a estudiar Ecología les digo que se pasen media hora mirando las nubes. Esa es la primera lección”.

-La niña de sus ojos es Redmic, su proyecto innovador de catastro de datos marinos, que ha costado casi un millón de euros, y que es el gran legado que aporta OAG al mundo marino.
“El proyecto se ha convertido en un portaviones porque se está estructurando con las técnicas actuales y ahora Redmic se puede tragar el Atlántico entero. Le planteé al patronato que los beneficiarios de esta fundación son las instituciones que investigan o gestionan el mar y los usuarios del medio marino. A ellos nos debemos. Antes de que se pierda, hoy mismo (viernes pasado) lo lanzaremos a Internet con todos los códigos abiertos, para que cualquier institución pueda acceder a ellos, usarlos e incluso seguirlos desarrollando”.

-¿Le parece una medida positiva?
“Sería mejor que pudiéramos seguirlo desarrollando aquí, pero hay que ser realistas. El pago de la nube donde está colocado se realiza con tarjeta de crédito y yo la destruiré hoy. Antes de que se pierda lo hemos puesto en un repositorio público, abierto y gratis. México y la Armada de Estados Unidos se han interesado por el proyecto”.