POLÍTICA

Santiago Pérez, portavoz de XTF-NC en La Laguna: “ATI quiso destruir el suelo agrícola lagunero y ahora pretende apropiarse de la figura de Pedro Molina”

Su inmaculada trayectoria como servidor público, la experiencia atesorada durante tales desempeños y su condición de profesor de Derecho Constitucional le convierten en un referente político

Santiago Pérez García. | Foto: Sergio Méndez
Santiago Pérez García. | Foto: Sergio Méndez

Su inmaculada trayectoria como servidor público, la experiencia atesorada durante tales desempeños y su condición de profesor de Derecho Constitucional le convierten en un referente político. No es casualidad que se haya convertido en la pesadilla de los diferentes gestores de Coalición Canaria (CC) en el Ayuntamiento de La Laguna, siempre marcado por los escándalos, dada la prolífica y atinada labor opositora que desarrolla Santiago Pérez García (La Laguna, 1954).

-¿Qué opinión le merecen los recientes homenajes impulsados en torno a la figura de Pedro Molina, dado que mañana domingo se celebra la Romería de San Benito?
“Los actos en homenaje a Pedro Molina son absolutamente merecidos”.

-Sin embargo, usted es crítico con la apropiación de la figura de Molina por parte de Coalición Canaria?
“No solo yo, lo ve todo el mundo. Se trata de una manipulación descarada de ATI para apropiarse de la figura y el legado de Pedro Molina”.

-¿Por qué lo ve así?
“ATI tiene una querencia infinita a apropiarse de los símbolos de todos. De la isla de Tenerife en su momento, de Canarias después, de la bandera de las siete estrellas verdes, y si los dejan, actualmente, hasta de la bandera española…”.

-O de la Virgen de Candelaria, como ahora en el Cabildo.
“De la Virgen de Candelaria, efectivamente. Y en La Laguna, a todas luces están intentando apropiarse de la memoria y del legado de Pedro Molina”.

-Los actos han sido organizados por administraciones, eso sí, gobernadas por CC.
“Da lo mismo, porque no tienen el menor decoro al respecto. Esa manipulación le hace un flaco favor a la memoria y el legado de Pedro Molina, que deberían ser de todos los laguneros, porque apropiándoselos CC se empequeñece su figura, y eso sí que no se lo merecía Pedro”.

-¿Puede citarme algún hecho en concreto?
“Sin ir más lejos, el otro día llegaron al cénit, a la cima, con esta manipulación. Fue en el acto de entrega de la distinción de Pedro Molina como Hijo Predilecto de La Laguna a título póstumo, cuando José Carlos Marrero, presentador del acto, llegó a especular con que a Pedro Molina le habría gustado ser concejal de Agricultura en La Laguna ¡integrando las filas de Coalición Canaria! Me parece, francamente, traspasar del todo lo que se puede tolerar. Es verdad que, en alguna ocasión, Pedro Molina me dijo que le habría encantado ser concejal de Agricultura y Ganadería del Ayuntamiento de La Laguna, pero esa concejalía, en manos de Coalición Canaria, languidece año tras año, porque hablamos de un partido que no cree en la agricultura lagunera”.

-CC, y antes ATI, siempre presume, precisamente de su apego a las tradiciones.
“Ahora estamos celebrando en La Laguna las Fiestas de San Benito, que deberían servir para enlazar nuestro pasado, nuestras tradiciones, con el futuro. Esa conexión solo es posible con la protección del suelo agrícola en el municipio, para que esa romería no acabe siendo un ritual absurdo”.

-¿Como la Fiesta de Magos de Santa Cruz de Tenerife, que era un pueblo de pescadores?
“Así es. Pero ATI, su obsesión inmobiliaria y los intereses a los que representa han sido una gravísima amenaza para el suelo agrícola de La Laguna. No fui yo, sino Pedro Molina, quien en sus alegaciones, en nombre de la asociación de ganaderos, al Plan General de Ordenación que intentó imponernos Fernando Clavijo a los laguneros, denunció que pretendían destruir seis millones de metros cuadrados de suelo rústico de protección agraria”.

-¿En qué zonas?
“La Vega, Los Llanos de La Laguna, Geneto-Los Baldíos y la comarca costera. Por ejemplo, en Geneto-Los Baldíos era suelo protegido por el Cabildo para la preservación de la agricultura tradicional. En la parte costera, igualmente protegido por el Cabildo, pero para la agricultura intensiva”.

-Finalmente, la oposición de Pedro Molina, en nombre de los ganaderos, y de otros muchos, frustró las intenciones de CC.
“Sin duda. Se opuso Pedro Molina, como dice, con la asociación de ganaderos, pero también muchas plataformas ciudadanas (Valle de Guerra, Tejina, Las Mercedes, Guamasa, Los Baldíos)… Desarrollaron un trabajo de estudio realmente formidable, muy cualificado y solvente. Y, también, la oposición municipal lagunera, todo sea dicho”.

-¿Entiende la Ley del Suelo, que es el proyecto estrella de Fernando Clavijo y clave para que accediera a la Presidencia del Gobierno regional, como una amenaza para el suelo agrícola?
“Solo le digo una cosa: con la actual Ley del Suelo, la que nos ha impuesto Clavijo, se habría podido aprobar ese plan general lagunero del que le hablaba antes. Un plan al servicio de la especulación urbanística, que es lo que Clavijo mejor sabe hacer”.

-¿Está particularmente dolido con lo que entiende manipulación de la memoria de Pedro Molina por parte de CC?
“Yo me considero amigo de Pedro Molina, con quien compartí muchos afanes en esta vida. Aquí estamos ante una cuestión de decoro, y está claro que hay gente en política que pierde todo el decoro y cualquier sentido del pudor. A la hora de manipular, lo que tranquen por delante, siempre que crean que les pueda hacer ganar un voto”.

-¿Militó Pedro Molina en ATI, en CC o en cualquier otro partido político?
“El único en el que militó Pedro Molina en su vida fue en el Partido de Unificación Comunista de Canarias (PUCC). Eso fue lo que provocó que tuviéramos amistades comunes desde hace mucho tiempo, aunque no conocí personalmente a Pedro hasta 1983. Esas amistades comunes habían sido anteriormente mis compañeros de armas en la resistencia antifranquista con Oposición de Izquierda (OPI). Y en todos los hitos que han habido en defensa del suelo agrícola de La Laguna estuvimos juntos, no solo Pedro Molina y yo, sino muchos laguneros que aman realmente La Laguna y quieren preservar nuestra identidad, no solo de cara a la galería y por intenciones electorales”.

Pedro Molina.
Pedro Molina, fallecido el pasado enero a los 58 años, un referente lagunero en la defensa del sector primario.

-Ahora que cita las elecciones, permítame cambiar de tercio. ¿Ya ha hablado con Por Tenerife (XTF) para ser candidato a la Alcaldía dentro de un año?
“No he hablado con Por Tenerife porque yo no milito en ningún partido. Mi candidatura en las pasadas elecciones se decidió a última hora, y fue a petición de las plataformas que finalmente no se integraron en Unid@s se puede, que nació con la intención de ser una candidatura de unidad popular y acabó siendo una candidatura esencialmente de coalición de partidos. Me gustaría recordar algo de entonces: ni una sola vez dije que me presentaba porque quería ser alcalde, sino para contribuir al cambio, y en esa posición me mantengo”.

-¿Cree que ese cambio será posible en La Laguna a partir de 2019?
“Cuando uno percibe por las encuestas, incluso las que promueve y financia Coalición Canaria, que en el sentir de los laguneros salgo reflejado de forma destacada, me siento comprometido a continuar trabajando por ese cambio. ¡Es que soy muy lagunero! (Sonríe abiertamente)”.

-O sea, si se presenta, ¿es con la misma idea de hace cuatro años?
“Desde luego que sí”.

-¿Será con las mismas siglas o preferiría una aglutinación mayor de las fuerzas que buscan un cambio progresista para el Ayuntamiento de La Laguna?
“La fórmula electoral es lo de menos, porque los partidos son instrumentales. Lo que no es negociable son las ideas y los valores en los que uno cree”.

-¿Por qué entiende que es tan necesario un cambio en el Ayuntamiento de La Laguna?
“Porque la perpetuación en el poder de Coalición Canaria durante 30 años consecutivos, y su forma de hacer las cosas, manteniéndose en el poder a toda costa, ganen o pierdan las elecciones, han llevado al Ayuntamiento de La Laguna a un nivel de degradación inimaginable. La calidad democrática en el Ayuntamiento, los modos de gestionar los recursos de los contribuyentes, están en un nivel de degradación tras el cual ya no hay nada. La degradación es absoluta”.

-¿Le llama la atención que CC de La Laguna proclame como candidato al actual alcalde, José Alberto Díaz, a pesar de que está imputado por el llamado caso Grúas y denunciado por el caso Prórrogas?
“El alcalde de La Laguna está multiimputado porque lo está en relación a varios delitos, y lo estará por más, porque la contratación pública, durante las etapas de Fernando Clavijo y José Alberto Díaz, se ha instalado en la más absoluta ilegalidad. Lo he definido como un paraíso de la prevaricación. Con todo lo que puede haber detrás de ello, porque cuando en la contratación se instala totalmente la ilegalidad, detrás puede haber cualquier cosa. Desde luego, puede haber enchufes y, por tanto, clientelas electorales, pero también puede haber comisiones (o sea, sobornos), puede haber financiación electoral de tapadillo…”.

-Es muy serio de lo que habla, por mucho que utilice el condicional…
“Puede haber de todo eso, porque la experiencia enseña a uno lo que suele ocurrir cuando se instala la ilegalidad en la contratación administrativa. En los últimos años, y así lo denuncié al juzgado, hay 46 millones de euros de dinero público dispuestos por Clavijo y Díaz al margen de la legalidad, como se refleja en los constantes informes de la Intervención Municipal. Se les avisó de que era ilegal y no hicieron caso en un total de 118 ocasiones”.

-¿Es una manera de operar, dada la repetición en dejar extinguir las concesiones para luego renovarlas sin concurso?
“Mire, llevo enfrentándome a ATI en las elecciones varias décadas. Representando las mismas ideas, ya fuera bajo la bandera del PSOE o lejos de ella. Porque hay personas socialistas que, en la actualidad, no podemos estar en el PSOE. Y los partidos, por venerables que sean, no dejan de ser instrumentos. Y durante esos 30 años siempre [hace énfasis en la palabra] he tenido la sensación de que en las elecciones, sobre todo en las municipales, ATI, y después Coalición Canaria, maneja una financiación inagotable, un saco sin fondo. Y esa percepción, la de que te están haciendo trampas en la cara, puede producir dos reacciones: la desmoralización o la rebeldía. ¡Es obvio de que en mí se ha impuesto la rebeldía!”.