SUCESOS

Aparece Yeray, el militar tinerfeño desaparecido en Berlín

Tras perderse su pista en Berlín, donde disfrutaba de un permiso con un amigo, el joven de 29 años de edad se puso ayer en contacto con sus familiares y asegura estar en buen estado de salud

Francisco Yeray Chávez Jorge

Un tinerfeño de 29 años de edad, militar de profesión, ha traído en jaque durante varios días a las autoridades, a sus familiares y a sus amigos tras perderse su pista el pasado domingo en Berlín, ciudad donde pasaba unos días de permiso en compañía de un amigo. Felizmente, ayer se puso en contacto con sus familiares, asegurando encontrarse en perfecto estado de salud, sin que hayan trascendido los motivos por los que se produjo tan prolongada ausencia.

Kiko es el apelativo cariñoso con el que conoce a Francisco Yeray Chávez Jorge quien, como se ha dicho, tiene 29 años de edad y es natural de Tacoronte.

El joven tinerfeño alterna su residencia entre la Isla y la Península, donde ejerce su profesión de militar en la localidad riojana de Logroño, concretamente en el Batallón de Helicóptero de Maniobra III (Bhelma-III), cuya base se encuentra dentro del acuartelamiento Héroes del Revellín, situado a unos 10 kilómetros al este de la capital riojana.

Por los datos recopilados a través de distintas fuentes, Kiko había viajado a la capital alemana porque estaba disfrutando de unos días de permiso. Concretamente, voló a Berlín en compañía de un amigo, también de nacionalidad española, y ya en la ciudad germana solían quedar con otro amigo residente en la capital alemana, aunque se desconoce su nacionalidad.

Al parecer, los jóvenes salieron el pasado sábado, pero en un momento determinado se separaron. Aquella noche, el tacorontero no volvió al lugar donde estaban residiendo y, con el paso de las horas, la inquietud de sus conocidos fue en aumento hasta que optaron por alertar a las autoridades, sobre todo al comprobar que de Kiko no llegaba noticia alguna bien avanzado el domingo.

Si en el cartel de SOS Desaparecidos figura como fecha de la desaparición la del pasado martes día 11, se debe a que fue en esa fecha cuando la familia se puso en contacto con esta asociación.

Aunque ahora resulta obvio que la desaparición de este militar fue por voluntad propia, se especulaba con la posibilidad de que hubiera volado de regreso a Logroño o a cualquier otra ciudad española, como al parecer finalmente ha ocurrido. La familia ha declinado las distintas solicitudes de este periódico para conocer los pormenores del caso, tanto durante la desaparición como después de la buena nueva.

Entre los posibles destinos también se citaba a Barcelona y Valencia, y no se descartaba incluso que hubiera volado hasta Tenerife.

La ausente tras volar con su hija a Madrid asegura que están bien

La madre a la que se le perdió el rastro tras volar desde Fuerteventura a Madrid con su pequeña hija se ha puesto en contacto a través de las redes sociales con su familia para comunicarles que se encuentran en buen estado, en información captada en fuentes conocedoras de este caso.

Sin embargo, tales noticias no han sido suficientes como para que la familia considere necesario desactivar la alerta por la desaparición de ambas.

Fue el pasado día 5 de los corrientes cuando se echó de menos tras, supuestamente, aterrizar en un vuelo procedente de Canarias. a Ana María Linares Romero, de 43 años, y a su hija Alba, de tan solo tres años. Desde entonces hasta el mensaje digital aludido, nada se había sabido de ellas.

Ambas son vecinas de la localidad de Palma del Río, (Córdoba), pero residen en Fuerteventura. Fue en el municipio cordobés donde el hermano de Ana María interpuso la denuncia ante la Guardia Civil, tras intentar contactar con ella y no conseguirlo.

Al parecer, el supuesto viaje a Madrid correspondía a una entrevista de trabajo para la madre.