Sociedad

María Rozman, periodista ganadora de 3 Premios Emmy: “Es un sueño incorporarme a Plató del Atlántico y trabajar en DIARIO DE AVISOS”

Es la periodista canaria más laureada de la historia gracias a sus tres premios Emmy, obtenidos durante su trayectoria en la televisión en los Estados Unidos, a donde llegó como una inmigrante más

María Rozman, periodista y presentadora. | Fran Pallero

Es la periodista canaria más laureada de la historia gracias a sus tres premios Emmy, obtenidos durante su trayectoria en la televisión en los Estados Unidos, a donde llegó como una inmigrante más. Nacida y formada en la Isla, no abandonó Tenerife hasta después de su paso por la Universidad de La Laguna. Fue en Estados Unidos donde ha desarrollado una espectacular carrera profesional que le ha llevado a la cúspide de un sector tan exigente como es el de la televisión en el coloso americano, de la mano de cadenas como CNN, Univisión y Telemundo. Tras semejante éxito, le llegó el reconocimiento en su tierra, donde ha sido la pregonera de las Fiestas de Mayo chicharreras de este año o jurado en el Carnaval capitalino. Ahora, poco más de un año después de su regreso a la Isla, María Rozman se incorpora al Grupo PLATÓ DEL ATLÁNTICO donde, entre otros menesteres, ofrecerá cada domingo en DIARIO DE AVISOS la privilegiada visión que esta isleña atesora sobre la política internacional.

-¿Qué supone para alguien con su experiencia profesional, que ha llegado a entrevistar al presidente de EE. UU. (Barack Obama, en dos ocasiones), su incorporación al Grupo PLATÓ DEL ATLÁNTICO y, claro, a DIARIO DE AVISOS?

“Estoy muy agradecida y muy contenta de poder incorporarme a PLATÓ DEL ATLÁNTICO. Poder colaborar con DIARIO DE AVISOS es para mí muy importante. Guardo un gran respeto a la prensa escrita por mi tradición familiar, ya que mis antepasados tenían prensa aquí. Es un sueño estar en mi tierra y trabajar en un periódico como DIARIO DE AVISOS, además con profesionales a los que admiro muchísimo y deseo ya empezar a trabajar con ellos. Es genial, insisto, hacer periodismo en mi tierra”.

-¿Qué nos puede adelantar sobre su colaboración en DIARIO DE AVISOS?

“Tendré una doble página los domingos en la que trataré sobre temas internacionales, haciendo énfasis en Estados Unidos y cómo lo que pasa allí nos afecta aquí. Desde que volví a Tenerife he notado que hay una tendencia más marcada a seguir los tópicos y modos de vida de EE. UU. Es un interés real por lo que ocurre allí a muchos niveles. Al fin y al cabo, la política y la economía estadounidense afectan considerablemente a Canarias dada nuestra pertenencia a la Unión Europea. Sobre esto trataremos en esas páginas del domingo, sobre cómo lo que pasa fuera nos afecta en el día a día”.

-Otro de sus desempeños en Plató del Atlántico será un video blog que se difundirá, además de con diariodeavisos.com, con elespañol.com.

“Así es, y también trataremos temas internacionales con esa presencia virtual, donde además se contará con la difusión de elespañol.com, un diario digital con un crecimiento enorme que está por encima de los 32 millones de usuarios únicos. Una gran oportunidad también para trabajar con un equipo de excelentes profesionales a nivel nacional e internacional”.

-Más allá de otros proyectos aún por concretar para la televisión, siempre de la mano de Plató del Atlántico, parte de la ventaja que le ofrece una visión privilegiada, propia de quien cuenta con las dos perspectivas, dado que usted es canaria por los cuatro costados, pero tiene mucha experiencia en un ámbito profesional tan exigente como la televisión estadounidense.

“Claro. Soy canaria y soy española, pero pude integrarme en ese tejido estadounidense, no solo en los medios sino también en la sociedad de allí. Fueron veinte años en los que viví en diferentes lugares [Denver, Chicago, Washington…] y he podido observar las diferencias y las similitudes. En ocasiones, al hablar con amigos de aquí detecto prejuicios sobre Estados Unidos que responden al desconocimiento sobre el día a día de allí, y viceversa en cuanto a España, sobre todo si no se trata de Madrid, Barcelona o Andalucía. Puedo captar ambos conceptos con mi identidad española y mi identidad norteamericana”.

María Rozman, periodista y presentadora. | DA

-¿En EE. UU. se resume España en tópicos como los toros y el flamenco?

“(Sonríe) Exactamente. Incluso se trata de una cuestión idiomática. Si respondes que eres spanish, creen que eres de cualquier país donde se hable español. Al principio cometía ese error, y me preguntaban de qué país era en concreto, México, etc. Para empezar tienes que distinguir a España del mundo hispano en general, y luego está, sí, la postal que todos conocemos: los toros, Sanfermines, la tomatina…”.

-Al otro lado del espejo, no dejamos de ver a los estadounidenses como vaqueros o mafiosos, y así.

“(Sonríe de nuevo) Sí. Sin duda es por la imagen que obtenemos de las películas, y ahora de las redes sociales. En realidad, Estados Unidos es un país tan grande que es un continente. Es tan grande, y sus gentes tan variadas, que hacerse una idea de lo que es norteamericano sin caer en un cliché, es realmente difícil. Muchas veces no entendemos cómo son, pensamos que solo comen hamburguesas y mascan chicles… Todo depende de dónde estemos”.

-¿Qué diferencia ve entre el periodismo de aquí y de allí?

“Buena pregunta, y complicada de resumir. Por una parte, allí el de prensa está más volcado hacia lo digital, mientras que la radio es más exagerada que aquí, constantemente se juega más con los cambios de voz, buscando que la gente se involucre… Respecto a la televisión, allí es muy audiovisual, increíblemente audiovisual, y no importa que sean noticias u otro tipo de programas. Allí la televisión siempre es un espectáculo y, aunque estés dando las noticias, también tienes que entretener”.

-¿No está el periodismo más centrado allí en la persona que aquí, como un método para llegar mejor al espectador o lector?

“Sí. La persona está en el centro de la información. Para conseguir esa conexión con el lector, el oyente o el televidente, es imprescindible que la historia tenga un rostro. Porque así se pueden identificar con esa historia. Normalmente se parte de la historia de alguien en particular y, a partir de ahí, se construye la noticia. Allí, la noticia impersonal no llega al público norteamericano”.

-Aunque siempre encontró tiempo para volar a Tenerife, ahora lleva poco más de un año viviendo de nuevo aquí. ¿Qué ha cambiado, aparte del tranvía?

“(Ríe) ¡Es verdad, el tranvía! En serio, sobre infraestructuras sí se ven cambios, en algunas hay una clara mejoría, en otras digamos que, bueno, esperemos que acaben mejorando. Sobre la gente, seguimos siendo iguales, la mayoría de las veces para bien y otras no tanto, pero es lo que hay y así somos. Sí se nota que viajamos más, que salimos más, y que por eso empezamos a apreciar mejor lo que aquí tenemos. Porque cuando sales fuera te das cuenta de que aquí hay mucho y muy importante. En eso seguimos en desarrollo, en darnos cuenta de lo que valemos realmente”.

-¿El canario crece cuando viaja?

“Todo lo que sea salir y conocer otras culturas amplía las miras y nos hace crecer como personas. Viajar siempre ayuda. Es importante salir, claro que sí, pero también volver con esa experiencia que se adquiere”.

María Rozman, periodista y presentadora. | Fran Pallero

-Tres Emmy, entrevistas con el presidente de los EE. UU. ¿Se imaginaba algo así cuando empezaba?

“Cuando empezaba no tenía la menor idea de los cambios y las experiencias que con el tiempo he ido acumulando. Para nada. Recuerdo una entrevista que me hizo usted para DIARIO DE AVISOS, que por cierto fue la primera que me hicieron en mi tierra, en la que le decía que, cuando paseaba por las ramblas de Santa Cruz, nunca imaginé que acabaría sentándome con el hombre más poderoso del planeta. Para una chicharrera, la idea de sentarse en la Casa Blanca para entrevistar al presidente era inimaginable, pero las oportunidades se fueron presentando, con el miedo que dan esos saltos y le garantizo que he pasado mucho miedo, pero he ido aprovechando esas oportunidades y aquí estamos. No me arrepiento y ahí está esa experiencia, pero ya tenía ganas de volver, es la verdad”.

-Aprovechando esa doble perspectiva, está invitada para participar en la cuarta edición del Hispanic Council, un think tank independiente de altísimo nivel que promueve las relaciones entre la comunidad hispana de Estados Unidos y España.

“Es verdad. Me acaba de llegar la invitación, y me hace mucha ilusión. Tienen sede en Madrid y Nueva Jersey, y su misión es crear esos vínculos entre España y Estados Unidos, y mejorarlos. Me entrevistaron a raíz del Emmy que ganamos con la historia de Bernardo de Gálvez [General español que fue clave en la Guerra de Independencia de EE. UU.] y me preguntaron sobre temas como el futuro del idioma español en Estados Unidos y otros asuntos similares. ¿Otros invitados? Sé que el foro, que se celebra en Madrid, será cerrado por el embajador de EE. UU. en España, Richard Duke Bucham, pero suele haber presencia institucional. Por ejemplo, del Ministerio de Asuntos Exteriores”.

-Ha ganado tres Emmy con tres temas bien distintos: sobre las pandillas salvadoreñas, el boxeo y la citada historia sobre Gálvez. Si se lo pido, ¿se queda con uno?

“Cada uno tiene su importancia, y el de Gálvez ha tenido un notable impacto en Estados Unidos, incluso la Universidad de Florida se ha hecho eco para incluirlo en sus temarios. Que se hable más de España en Estados Unidos gracias a un trabajo mío me enorgullece, lógicamente. La historia del boxeador, una historia como esa, de superación, y más para alguien que le gusta tanto el deporte como a mí, también es de mi agrado, claro. Pero si tuviera que escoger una me quedo con la de las pandillas salvadoreñas, una noticia pura y dura”.

-¿Qué tipo de periodismo podemos esperar ahora de María Rozman en sus trabajos para Plató del Atlántico?

“Siendo temas de internacional, será la crónica de lo que está pasando, centrada en la semana, para trasladar al ciudadano de a pie de forma clara esos temas que no siempre son sencillos, y ver cómo nos afecta aquí. Obviamente, tras veinte años allí, sin duda se notará la influencia de ese periodismo norteamericano del que hablábamos antes”.

La chicharrera que entrevistó al más poderoso del planeta

Se crió en Tío Pino, paseaba por las ramblas y cogía la guagua para ir a Las Teresitas y se desmelenaba en los Carnavales. Desde ahí llegó a la Casa Blanca para entrevistar al presidente Obama. Ahora vuelve, de la mano de PLATÓ y el DIARIO.