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Melchior: “Si yo hubiera agotado el mandato, Carlos Alonso no sale; hay gente que cambia, y en la vida hay que ser agradecido”

En su primera entrevista concedida a un medio de comunicación tras su cese en el organismo portuario, Ricardo Melchior asegura que ahora tendrá tiempo para atender a su familia, para cuidar a sus perros y pájaros y para escribir sus memorias
Ricardo Melchior
Ricardo Melchior
Ricardo Melchior Navarro, expresidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz. / Sergio Méndez

Acaba de culminar su etapa política. Su relevo en la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife lo lleva a disfrutar, de una vez por todas, de su jubilación después de más de 30 años en puestos de responsabilidad. En su primera entrevista concedida a un medio de comunicación tras su cese en el organismo portuario, Ricardo Melchior (18 de febrero de 1947) asegura que ahora tendrá tiempo para atender a su familia, para cuidar a sus perros y pájaros y para escribir sus memorias que, si cumple con el planning que tiene establecido, verán la luz estas Navidades. Las escribe a mano y a lápiz. En la charla con DIARIO DE AVISOS en su casa de La Laguna tranquiliza a sus adversarios y compañeros de partido: “Que no se preocupen”, dice, “solo contaré la verdad”. A sus 71 años aún se siente útil para aportar conocimiento y experiencia a su partido y se lamenta profundamente de la deriva de CC, “alejándose de los ciudadanos”. Por eso, da un tirón de orejas a los actuales dirigentes del partido porque, afirma, “están cometiendo muchos errores por no escuchar a aquellos que tienen experiencia y han trabajado durante años con mucho sacrificio “por esta tierra”. Afirma sentirse “muy decepcionado” por la actitud de aquellos a los que dio paso en política.

-Hace un par de semanas, usted participó en un almuerzo con históricos de ATI. Alcaldes que ganaron elecciones por mayoría absoluta. ¿Cómo deben interpretar esta reunión los actuales dirigentes de su partido?

“Sí, la foto que publicaron ustedes en DIARIO DE AVISOS tuvo mucho impacto. Recibí muchas llamadas y fíjese que fue un almuerzo que surgió de la forma más natural, después de un encuentro casual en una bodega. Pero todos coincidimos en una cosa: hay un descontento generalizado, porque los que llevamos más de 25 años en política sabemos que antes los partidos políticos eran muy selectivos a la hora de elegir a las personas. Había que tener unos avales, una preparación y una formación; hoy en día solo te basta con querer estar en el partido. Pero esto ocurre aquí y en el resto de Europa. No es un problema solo de Canarias. Por ello, los que entran en un partido son, como dijo el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, unos aprovechategui. Y esto tiene que cambiar, porque ¿qué es lo que ocurre?, que a los mayores ni caso. Y en Canarias se nos ha perdido el respeto totalmente, fíjese que en ningún órgano de decisión de CC estamos los que contribuimos de forma decisiva a que Coalición esté donde esté y haya ganado con mayoría absoluta en la mayoría de los municipios de la Isla. Todos los que están ahí ahora son personas sin ninguna experiencia, que no han demostrado prácticamente nada, y estos son los que negocian los convenios y los pactos. Y todo esto hace que muchas veces se cometan verdaderas barbaridades. Barbaridades que duelen mucho a aquellas personas que han luchado durante mucho tiempo, con muchas ganas y con mucho sacrificio por nuestra tierra”.

-¿Se sienten abandonados o, mejor dicho, no utilizados en el buen sentido de la palabra?

“No solo eso, es que hay muchas decisiones en las que se ha metido la pata, y si en esos órganos de decisión hubieran estado una, dos o tres personas con experiencia no se hubieran cometido estos errores. Se lo aseguro”.

-¿Cuales?

“Bueno [sonríe] vamos a dejarlo ahí. Yo lo que quiero transmitir es que es inexplicable que personas con experiencia no estén en los órganos de decisión de los partidos, porque siempre, en todas las sociedades que han avanzado a lo largo de la historia, desde la Grecia antigua hasta la actualidad, el consejo de las personas con experiencia ha pesado. Lo único que decimos es: ¡escúchennos!, porque se están cometiendo muchísimos errores. Y esto no ocurre solo en mi partido, también en otros”.

-Bueno, hemos tenido en todas las portadas de los medios de comunicación la foto de Aznar y Felipe González juntos, reivindicando el papel de la Constitución. Expresidentes del Gobierno que también reivindican su papel y ofrecen su experiencia. Usted habló antes de la calidad de los políticos. ¿Eso ya no existe, no? Usted va ahora al Parlamento de Canarias y puede horrorizarse de los debates, supongo. Ya no son aquellos con el nivel y contenido de Jerónimo Saavedra, José Carlos Mauricio, González Vieitez, Fernando Fernández…

“Y con respeto. Eso es algo que se ha perdido. Hoy en día no se busca el consenso, sino el enfrentamiento, el insulto… Y esto es algo que se ha incentivado en Canarias. Falta respeto y sosiego en la toma de decisiones y, sobre todo, generosidad. Si los ciudadanos quisieran confrontación, elegirían a boxeadores. La palabra hoy en día no vale nada y esto es una pérdida importante para la democracia. Además, hace que cada vez sea menos atractiva la política para personas con capacidad. Y estas personas son muy necesarias en los partidos”.

-Habla usted de generosidad. ¿Cómo ve que ahora, 40 años después, se abran viejas heridas de la guerra cuando políticos como Fraga, ministro de Franco, o Santiago Carrillo se sentaron juntos para construir la Transición?

“Mire, yo solo le digo una cosa. La primera vez que fui a votar en el año 1977, lloré, porque era un momento histórico. Nadie entraba en política por dinero. No se preguntaba cuánto se iba a cobrar. En política no puedes aspirar a ganar dinero. Fíjese usted quiénes constituyeron Europa: Winston Churchill, Charles de Gaulle, Adenauer… todos jefes de Estado con más de 80 años”.

-Con este panorama, ¿cómo ve a su partido para las elecciones de 2019? Después de varias décadas gobernando, ¿CC se enfrenta a la hora de la verdad y está a un paso de la oposición?

“Le reconozco que me preocupa mucho la situación actual del partido. Me da mucha tristeza como está, pero es que tienen que corregir muchas cosas”.

-¿Desde la oposición?

“No necesariamente. Se pueden corregir gobernando también, lo que pasa es que tienes que tener la humildad suficiente como para reconocer que te has equivocado. Porque cuando uno mete la pata lo que hay que hacer es sacarla, no incidir y meter la otra también”.

-¿Cuáles han sido los errores de su partido en los últimos años? ¿La falta de cercanía? Ustedes no había romería ni asociación de vecinos a la que no acudieran…

“Mire, lo primero que hay que hacer es escuchar a la gente y no a través de la radio, sino en persona. Yo no me iba de vacaciones hasta que no recibía a todo el mundo que me había pedido una cita. Esto se ha perdido. CC ya no escucha a la gente. A mí me daría vergüenza hacer una campaña electoral en un pueblo al que no he ido durante los cuatro años anteriores. Hoy eso da igual. Se creen que con salir en la prensa todos los días y en las radios es suficiente. Y no es así, porque, mire, si yo te he pedido más de 10 reuniones y no me recibes, ya puedes aparecer 20 veces en la radio que no sirve para nada. No se puede gobernar a golpe de encuestas, porque, si yo hubiera gobernado así cuando estuve en el Cabildo, no habría hecho ni el tranvía ni Bodegas Insulares ni el ITER”.

-¿Qué ocurrió con el tranvía hasta Los Rodeos y con el tren del Sur, sus grandes apuestas?

“Pues no lo sé. Supongo que al haber gente que se opone se apartó. Yo entiendo que es caro, pero si consigues que te lo paguen, no. Y le aseguro que seis meses antes de yo irme del Cabildo me fui a una reunión al Banco Europeo de Inversiones con Carlos Alonso y de ahí salimos con 1.500 millones para el tren. Es verdad que faltaba el otro 50% que también lo negociamos con el Estado, pero eso estaba prácticamente cerrado. Renuncié al Cabildo y estaba convencido de que el proyecto iba a seguir adelante, sobre todo, por la importancia de este proyecto para el empleo y la economía de la Isla, pero no fue así. Tenga en cuenta que de los 3.000 millones que costaba el tren, 2.000 millones se iban a pagar en mano de obra en los cinco años que iba a durar el proyecto. Con la tasa de paro que teníamos en esa época, imagínese lo bien que hubiera venido. Aunque el tren no hubiera servido para nada, el paro se hubiera reducido el 12%. Es lógico que haya gente en contra, pero uno tiene que gobernar por el interés general”.

-¿Y por qué se paró?

“A mí no me lo pregunte. Creo que es un proyecto que genera dudas y voces en contra, y hay miedo. Esto ocurre cuando se gobierna basándose en las encuestas”.

-¿Cuáles cree que han sido los aciertos y desaciertos del Gobierno de Canarias?

“Creo que se ha desatendido mucho a Tenerife y aquí nadie protesta. El Gobierno tiene que estar por buscar el equilibrio y ahí, el Ejecutivo hace aguas”.

-¿Por ejemplo?

“¿Cuántos vuelos de la compañía aérea canaria tienen su base en Gran Canaria y cuántos en Tenerife? La proporción es casi de 30 a 1, y esto el Gobierno no lo puede consentir. La Casa de África es casi de Gran Canaria. La abrió el Gobierno de Canarias y su obligación es crear una plataforma conjunta. En Tenerife la única que trabaja en el tema de las relaciones con África es Delia Herrera”.

Ricardo Melchior Navarro
Ricardo Melchior Navarro, expresidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz. / Sergio Méndez

-Usted siempre ha sido uno de los políticos más valorados, ¿cree que lo han jubilado demasiado pronto y que aún podría aportar mucho mas?

“He sido el político más votado en la historia de Canarias. Siempre he estado 15 puntos por encima de la valoración del partido. Pero, mire, yo no lo hago por eso, sino es que me da mucha tristeza que hayamos subido peldaños y ahora estemos parados mientras otros suben. Estamos perdiendo muchas oportunidades porque se han nombrado a muchas personas incompetentes en muchos puestos, por lo que fuera, por el equilibrio interinsular o por lo que sea. Pero le digo una cosa, esto no es un problema solo de CC, sino de todos los partidos. Me preguntaba usted si aún me quedan cosas por aportar. Entienda que eso es muy difícil que lo diga yo, porque experiencia tengo e ilusión me sobra, pero eso no depende de mí”.

-Hace unas semanas dijo que el actual presidente del Cabildo, Carlos Alonso (CC), había sido un buen vicepresidente del Cabildo, pero no el mejor, ¿a qué se refería?

“El Cabildo de Tenerife siempre ha tenido grandes vicepresidentes: Diego Vega, Paco del Rey, José Manuel Bermúdez…, personas que trabajaron mañana, tarde y noche. Carlos creo que fue un buen vicepresidente, y por eso yo lo propuse como presidente. Si yo hubiera agotado el mandato, Carlos no sale, seguro, por eso le dije que demostrara a los ciudadanos que también es un buen presidente y le di paso. Es la primera vez que un presidente electo renuncia para darle la plaza a su vicepresidente”.

-¿Siente que le ha defraudado, teniendo en cuenta que fue su descubridor?

“Bueno, nunca nos damos suficientemente cuenta. Cuando se rompió el pacto del Gobierno de Canarias y él estaba de director general de Agricultura con el PP, me lo traje al Cabildo porque necesitaba una visión económica para poner en marcha el tranvía. Empezó sin afiliarse y a trabajar como técnico. Yo estaba convencido por sus conocimientos en idiomas y su preparación que podría ser un buen presidente, por eso lo nombré, pero hay mucha gente que cambia. Tu vanidad se dispara. Mire, Otto von Bismarck, en sus memorias dijo: “El valor de un político es su inteligencia menos su vanidad”; es decir, si tú tienes inteligencia 8 y vanidad 1, vales 7; pero si tu vanidad sube a 8, al final vales 0. Este es el gran problema, no en este caso, sino en muchos otros. En esta vida hay que ser agradecido y por eso te duele. Carlos Alonso llegó a la presidencia del Cabildo sin pasar por la elección de los órganos y sin pasar por unas elecciones y a las siguientes bajó más del 30% mis resultados. Pero confié. Estaba convencido de que iba a ser un buen presidente, si no, le repito, no lo hubiera nombrado”.

-¿Qué le pide?

“Yo no pido nada. Lo que sí me duele es que si una escalera tiene 90 escalones y tú has subido 50 con mucho esfuerzo, ahora bajemos a 25. El Cabildo ha perdido en estos años a muchos funcionarios de enorme valor de los que nos sentíamos orgullosos, tanto yo como el propio Adán Martín. Y se han ido”.

-¿A qué se refería cuando dijo que lo que más le duele es que se inventen cosas?

“Mire, se han hecho cosas francamente feas a nivel personal. Pero con este tema quiero tener toda la seguridad de que no me han engañado y me han contado la verdad. Aunque tengo 9 de los 10 puntos seguros; voy a esperar a tener los 10 porque, como usted sabe, han sido acusaciones muy fuertes”.

-La pasada semana organizó usted un acto sin precedentes al dar la bienvenida a su sucesor, Pedro Suárez, a quien usted conoce muy bien y con el que también trabajó en el Cabildo.

“Es cierto que a Pedro lo conozco y lo aprecio mucho, y por eso me he puesto a su disposición para ayudarlo en lo que crea. Yo tengo claro que desde que entré en política hoy estás aquí y mañana no, y que si hoy entras por una puerta sabes que mañana puedes salir. No sabes cuándo, pero sabes que vas a salir. Puedes salir sonriendo y alegre o enfadado, pero no puedes decir que no lo sabías. Y por eso entiendo que, cuando uno entrega el testigo, se tiene que hacer con caballerosidad y respeto, porque lo importante no es quién es el presidente del Puerto de Tenerife, sino que este avance, genere puestos de trabajo y se desarrolle”.

-¿Qué le quedó por hacer?

“Hombre, muchas cosas. Me hubiera gustado dejar ya en marcha el puerto de Granadilla con la regasificadora, que inexplicablemente esta parada porque creo que hay mucha presión en Gran Canaria para que no se haga”.

-Tuvo problemas con el anterior director del Puerto, José Rafael Díaz, y aún sigue con denuncias…

“El exdirector fue cesado con todos los votos favorables de los consejeros, salvo una abstención. Los representantes de Puertos del Estado, del Gobierno de Canarias, de los ayuntamientos y de los cabildos insulares, así como los representantes sindicales y empresarios votaron su cese. Mintió en los juzgados y en todas sus intervenciones. Su gestión fue muy negativa y perjudicial para la Autoridad Portuaria. Toda la comunidad portuaria celebró su cese. Desde entonces no ha aparecido por el organismo, hace casi cinco meses”.

-¿Cómo ve el futuro de Tenerife?

“No soy muy original diciendo que un territorio actualmente tiene que ser competitivo, porque si no te van a pisotear. Para ello hacen falta tres cosas: que tus productos sean de calidad, por tanto, guerra a las chapuzas; innovación tecnológica, donde últimamente estamos dormidos, y, por último, eficiencia, y esta va relacionada con la formación. En esto tenemos que hacer un gran esfuerzo”.

-Está escribiendo sus memorias, ¿cree que hay gente nerviosa por lo que pueda contar?

“Sí, claro. La hay, porque hay muchos que han cometido ruindades. En todas las memorias se escriben cosas positivas y negativas. El que está en las partes negativas se pone nervioso. Lo que le aseguro es que la intención no es meter el dedo en el ojo a nadie, sino contar la verdad. No voy a decir mentiras. Tendrá unas 300 páginas y saldrá antes de las Navidades. Será antes de las elecciones, pero no estaba pensado así. Hay muchos que me han dicho que espere a después, pero las presentaré cuando las acabe”.

-¿Qué puede adelantarnos? ¿Nos contará su experiencia con Clinton?

“Se criticó mucho la visita, pero el expresidente colocó a Tenerife en el centro mundial. Es una persona muy amable y cercana. Tras la visita me invitó personalmente a su primera iniciativa global en Nueva York. Había más de 100 jefes de Estado y empresarios y grandes financieros. Después estábamos cuatro o cinco que no éramos nada. Recuerdo que estaba Zapatero, pero se fue porque como no sabía ingles… Durante el discurso mencionó a Canarias como territorio extraordinario como plataforma de paz para la ayuda a África. Al día siguente, cuando subía en el ascensor con tres personas que después entendí que eran grandes financieros, les dijo: “¡Este es mi amigo senador por Tenerife, si les pide dinero, désenlo!”. A esa conferencia me llevé a Carlos Alonso, y mira”.

Se retira uno de los políticos mejor valorados de Canarias

Ricardo Melchior Navarro comenzó su carrera política trabajando en lo que más le gusta: las energías renovables y defensa del medio ambiente. Es uno de los fundadores de ATI-CC y de los políticos mejor valorados de Canarias. En las encuestas siempre salía 15 puntos por encima del partido. Para Coalición Canaria (CC), siempre fue un valor a tener en cuenta y un caballo ganador. Habla alemán e ingles de forma fluida y su preparación y formación no es cuestionable. Su trayectoria política transcurrió en el Cabildo de Tenerife, donde trabajó codo con codo con Adán Martín. Tiene el orgullo de conocer a nueve premios Nobel de la Paz. Su casa, en La Laguna, está llena de recuerdos y fotografías con Clinton, Malala, Shimon Peres, y hasta el propio jefe del Sinn Féin, Gerry Adams. Durante los años que estuvo en el Cabildo, llegaba el primero y presume de atender a todo aquel que le pedía cita, algo que, dice, su partido ha perdido. Tras una vida dedicada a la política, abandona la primera línea, para dedicarse a su familia y a escribir sus memorias, que están poniendo nerviosos a muchos compañeros de partido.

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