SANTA CRUZ

Antonio Luis García Marí: pasión por la odontología y vocación por la solidaridad

El joven dentista tinerfeño utiliza sus habilidades psicológicas para ayudar a los pacientes a superar sus miedos, y busca tiempo libre para colaborar en proyectos de cooperación humanitaria con países del tercer mundo, como Nepal, adonde prevé viajar como voluntario

El tinerfeño García Marí está a la vanguardia en odontología. Sergio Méndez

El joven doctor Antonio Luis García Marí es uno de los odontólogos tinerfeños que se han ganado a pulso ser un referente en el archipiélago canario en este comienzo del siglo XXI, como emprendedor de una carrera profesional especializada en la salud de las personas. Pese a su juventud (39 años), posee un largo e importante currículum, que completa con una gran vocación y un espíritu solidario. En esta última faceta sobresale por su dedicación voluntaria en iniciativas del Tercer Mundo en América, África y Asia.

García Marí lleva ya a sus espaldas una brillante carrera dedicada al mundo de la ciencia de la salud, al diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades del aparato estomatognático, el cual incluye, además de los dientes, las encías, el tejido periodontal, el maxilar superior, el maxilar inferior y la articulación temporomandibular. Es por ello que las principales enfermedades de las que se ocupa la odontología son la caries dental, la maloclusión y la enfermedad periodontal.

Una vez licenciado en Odontología por la Universidad de Murcia (1997-2002), el primer proyecto del joven doctor fue abrir su primera clínica en Santa Cruz de Tenerife. Años más tarde, con otro proyecto ambicioso, inauguró una segunda clínica dental en San Sebastián de La Gomera; no sin antes especializarse en Periodoncia en la Universidad Maimónides, en Argentina, durante tres años.

Así, y sin cesar en el esfuerzo de estar al día en los conocimientos de su profesión, Antonio Luis García Marí viaja cada año a distintos lugares de Europa para formarse en nuevas técnicas, con el objetivo de ofrecer la mejor calidad asistencial odontológica a sus pacientes. Entre esas técnicas, el Centro Estético Dental que dirige este ilusionado y entusiasta médico es de los pocos que hacen la técnica de barreras oclusivas, que consiste en la regeneración de órganos y tejidos. Este tipo de barrera está indicado para cuando no hay dientes ni hueso suficiente para poner un implante dental o prótesis dental. Por lo tanto, lo que se desea es lograr la formación de hueso para poder poner después implantes dentales para la rehabilitación oral del paciente.

En lo que respecta al miedo que algunos pacientes tienen a la hora de acudir a una clínica dental, Antonio Luis García Marí también realiza un papel muy importante, ya que, con habilidad y de forma psicológica, ayuda al paciente a superar sus miedos dándole información, seguridad y confianza.

Ni que decir tiene que este brillante odontólogo tinerfeño cuenta con un excelente equipo humano y profesional, preparado con la mejor y más innovadora formación en todo aquello que acontece en el mundo de la ciencia de la odontología.

Formación permanente

A lo largo de los últimos años, Antonio Luis García Marí se ha enriquecido y actualizado en numerosos congresos y cursos en conocimientos odontológicos, siendo experto en implantación y prótesis implantológica (Universidad de Sevilla 2012-2013); Máster Mirip de Periodoncia (2003-2004), profesor coordinador colaborador del Máster en Implantología de la Provincia de Santa Cruz. Así, un brillante recorrido de numerosos títulos y diplomas de conocimientos importantes de actualidad en el mundo de la ciencia de la odontología, es el aval profesional y académico de este excelente médico chicharrero.

Ayuda humanitaria

En lo que respecta al lado humano, Antonio Luis García Marí se considera una persona humilde, trabajadora y solidaria. Tanto es así, que este odontólogo tinerfeño se muestra solidario con los países del tercer mundo, los más necesitados, ofreciendo ayuda humanitaria con la donación y envío de material quirúrgico que sirva para aliviar las enfermedades bucales. Una labor humanitaria que ya realizó en su momento con Cuba.

De la misma manera, está siempre dispuesto a ofrecer alternativas que impliquen la colaboración solidaria de otros compañeros de profesión como voluntarios para ir a Nepal con ayuda humanitaria y sanitaria para las aldeas rurales, principalmente, y también en la colaboración para enviar medicinas a Venezuela.