Tribunales

Juzgan a dos guardias civiles por presuntas torturas en el sur de Tenerife

La Fiscalía, que pide un total de cinco años de cárcel para cada uno, considera probado que los agentes redujeron brutalmente a un belga de 62 años de edad y le pegaron puñetazos en la cabeza

La vista tendrá lugar el próximo lunes en la Audiencia Provincial tinerfeña. DA

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife tiene previsto celebrar el próximo lunes un juicio en el que se acusa a dos guardias civiles de la presunta comisión de los delitos de tortura y detención ilegal de los que habría sido víctima un ciudadano belga, en unos hechos que acaecieron en septiembre de 2014 en una urbanización de Costa del Silencio.

Por hechos que considera probados, la Fiscalía pide para los dos guardias civiles un total de cinco años de prisión a cada uno, dos por el delito de torturas y tres por el de detención ilegal. Además, la acusación particular, ejercida por el aludido ciudadano belga, acusa también a los guardias por un presunto delito de falsedad documental.

Según la versión del Ministerio Público, mientras uno de los guardias solicitaba la documentación a la víctima en la puerta de su domicilio, al otro “le disgustó” que la mujer del belga sacaba fotos con una tablet desde el interior de su vivienda, por lo que “procedieron a arrebatarle la tablet, entrando para ello en su vivienda uno de los guardias”, mientras que el otro impedía al belga “el acceso a su propia vivienda”, para a continuación “arrastrarle de un brazo y arrojarlo al suelo, procediendo ambos acusados, con absoluto abuso de su cargo y con intención de castigarle por su reacción, a reducirlo brutalmente, colocándose sobre él mientras uno le inmovilizaba retorciéndole la pierna y el otro le propinaba puñetazos en su cabeza”. Tras semejante trato, fue conducido a dependencias policiales, donde pasó la noche en el calabozo y fue liberado al día siguiente por la autoridad judicial.

Cuando sucedieron estos hechos, el belga tenía 62 años.