tercer grado (primera parte)

Román Rodríguez (NC): “El PSOE, Podemos y Nueva Canarias estamos en disposición de ser la proa del cambio político en esta tierra”

Médico de profesión y cirujano de la política -sus rajadas en el Parlamento son antológicas-, Román Rodríguez está curado en salud
FOTO: FRAN PALLERO

Médico de profesión y cirujano de la política -sus rajadas en el Parlamento son antológicas-, Román Rodríguez está curado en salud. En esta entrevista múltiple, Tercer Grado de DIARIO DE AVISOS, hay lista de espera para hacer preguntas. Su diagnóstico de la situación de Canarias no es alarmista. Pone puntos a las comas. Tiene presente el precedente de presidente (1999-2003), así que receta la medicina de la experiencia y planifica un cambio en el tratamiento con una operación electoral sin anestesia.

-La irrupción de Vox en la escena política ha descolocado a mucha gente y cuestiona la fiabilidad de los análisis demoscópicos. ¿Cuál es su opinión al respecto y cuál cree que será su incidencia en Canarias?
“Hay que reconocer que las ideas de la extrema derecha, con perfiles poco democráticos, xenófobos, excluyentes, ultranacionalistas, campan a sus anchas en el mundo entero. Donald Trump es un buen ejemplo, en el primer país del mundo, lo es Jair Bolsonaro en Brasil, lo es el Frente Nacional desde hace treinta años en Francia [en marzo de 2018 pasó a llamarse Reagrupamiento Nacional], el Amanecer Dorado en Grecia… Hay pocos territorios de la Unión Europea donde no exista una expresión asimilable a lo que hoy representa Vox. Por lo tanto, es un fenómeno global con orígenes diversos”.

-¡Que son…!
“Primero, que los sistemas democráticos tradicionales no están dando las respuestas a lo que una parte de la ciudadanía reclama y que se refugia en posiciones extremas y populistas. Tiene mucho que ver con esto la crisis económica, que ha hecho mucho daño y ha generado un caldo de cultivo. Es evidente también que los movimientos migratorios alimentan este cóctel. En el caso español hay un ingrediente añadido, el proceso separatista en Cataluña”.

-¿Era esperable, entonces?
“Sí. Lo que no era esperable es la normalización inmediata que han hecho otros partidos. En Europa, en los países más estructurados, como Alemania y Francia, siempre ha habido una convergencia entre los partidos democráticos para aislar a la extrema derecha. Aquí se le ha incorporado a la normalidad en el primer minuto”.

-¿En Canarias?
“Los cuarenta años de democracia han puesto en evidencia que los modos de comportamiento socio-electoral de la sociedad española se trasladan a Canarias. La historia está llena de ejemplos. La UCD barrió y en algunos municipios sacó el 90% de los votos. El otro día, algunas encuestas colocaban a estos [Vox] entre el 8% y el 12%. Si esa tendencia se consolida, se trasladará a Canarias y la extrema derecha tendrá representación institucional dentro de cuatro meses. Mi impresión es que lo hará en las áreas metropolitanas de las dos islas más pobladas”.

-¿Cuánto ha influido la estrategia de la desinformación, eso que llaman fake news?
“Mucho. En una gran proporción, esos movimientos se alimentan de noticias falsas y de estrategias organizadas. El impacto en las elecciones presidenciales norteamericanas [las que ganó Trump] está contrastado. Parece que incluso en la crisis institucional de Cataluña”.

-¿Qué regulación cabría?
“Una muy fina, para no quebrar la libertad de expresión. Son las noticias falsas, pero también los argumentos simplificados, tratar de tocar solo los sentimientos, las bajas pasiones”.

-¿Existe algo de eso en la reacción del Ejecutivo canario ante el Gobierno central?
“Las cifras del Gobierno de Canarias en relación a esta supuesta confrontación están manipuladas. En el Parlamento yo he preguntado y nadie se atreve a verbalizar lo que transmiten a los medios de comunicación. De 700 millones de euros han pasado a 600, a 480 y a 300 y pico. Después pusieron 4.900 millones, 1.900 del Estatuto. ¿De dónde sale ese dinero si el Estatuto no cuantifica políticas. El REF, tampoco. Clavijo y Coalición utilizan el poder institucional para su estrategia electoral. Estaban creando un frente contra los Presupuestos Generales del Estado de 2019 antes de que se conociera el proyecto de ley. El documento que han hecho circular es un panfleto insostenible, lo cual no quita que haya que acometer cambios sensibles. Estamos de acuerdo en la política fiscal (ingresar más para mejorar los servicios públicos) y en la orientación social”.

-El partido que gobierna en Canarias ha dicho que no pactaría con Vox…
“¡No me lo creo! Las derechas van a tener como mínimo cinco opciones políticas en el Parlamento. Sin estos por supuesto que no suman”.

-¿La derecha necesitaría cinco o seis partidos?
“Sí, Coalición Canaria, Partido Popular, Ciudadanos, Vox, la Agrupación Socialista Gomera y Agrupación Herreña Independiente, en función de si se va o se queda, tendrían que unirse para, en su caso, juntar 36 diputados [la mayoría absoluta es de 70 escaños]. No será fácil, pero tampoco descartable. Además de que son muchos ingredientes para un potaje, confluyen dos importantes contradicciones adicionales: Ciudadanos estaría pactando con un partido supuestamente nacionalista como CC y, muy probablemente, dadas sus reglas de no hacerlo con imputados, incurriría en esto último, aunque no sé qué pasará con la causa del señor Clavijo en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Y [Albert] Rivera seguro que subordinará cualquier asunto a su propia estrategia de poder, porque las autonómicas son anteriores a las generales. Luego está Vox, que sería un elemento distorsionador. Bueno… Con Coalición Canaria, los burros vuelan”.

-El auge de Vox ha coincidido con el declive de Podemos, cuyas tensiones internas se han manifestado en instituciones donde cogobierna, como el Cabildo de Gran Canaria y en Lanzarote. ¿Qué futuro se vislumbra en esa dirección?
“Digamos que la crítica situación de la sociedad española -especialmente, el impacto de la crisis y el mal reparto de las cargas- propician la aparición de nuevos espacios políticos. Para mí, es fácil concluir que el fenómeno de Podemos se articula por el descontento, la rebeldía de un sector de la sociedad española, y que se ha consolidado razonablemente. Aquí, el conflicto más gordo lo tienen en Lanzarote. Los datos que manejo indican que Podemos resiste en Canarias. Habrá que medir las consecuencias de la ruptura de Íñigo Errejón”.

FOTO: FRAN PALLERO

-¿Qué posibilidades hay de conformar una alternativa al actual Gobierno regional?
“Las mayorías del 26 de mayo no se decidirán por siete diputados ni por cinco ni por cuatro ni por tres, sino por uno o dos. Estamos hablando de un proceso histórico y se pueden generar condiciones para el cambio político. No olvidemos que el PSOE, Podemos y Nueva Canarias suman 70.000 votos más que el PP, Coalición y ASG. Lo que da la victoria al bloque conservador es el régimen electoral. De ahí que algunos hayamos insistido y peleado para abrir una brecha en un sistema que tenía 37 años. Eso significa que los diez escaños nuevos (9 se adjudicarán por criterios estrictamente proporcionales a través de la lista regional y uno en Fuerteventura) contribuirán a una mejor distribución. Van a influir mucho en esa posibilidad de mayorías alternativas. De lo que no me cabe la menor duda es de que habrá más votos progresistas que conservadores. Por eso, se van a revolver con todos los instrumentos, métodos y procedimientos que sean necesarios, porque hay un riesgo de pérdida del poder”.

-En ese horizonte fragmentado, ¿qué líneas rojas trazarían?
“Antes que nada, vamos a luchar por el cambio de verdad: una mayoría alternativa que nos saque de la crisis”.

-¿En la que no esté Coalición Canaria?
“Desde luego. Para hacernos una idea: en el año 2001, la renta per cápita media de Canarias en España era del 97,7%. El 2019 lo cerraremos por debajo del 80%. No solo no nos acercamos, sino que nos alejamos. Y esa riqueza a menos se reparte de manera más injusta que en ningún otro territorio de España, porque esos 45.000 millones del producto interior bruto tienen un añadido que pone a Canarias en una situación penosa. No hay ni un solo registro que nos sitúe bien en parámetros socio-económicos y los servicios públicos son peores. Esta sociedad está quebrada porque hemos padecido malos gobiernos. En algunos momentos se entendían determinados retrocesos, pero hoy en día tenemos un trato presupuestario de justicia, hemos recuperado en capacidad de gasto corriente e inversiones casi 1.700 millones de euros en relación al Presupuesto de 2016 y eso no se ha notado”.

-¿Pactaría con el PP?
“Difícilmente, porque el PP comparte las políticas que nos han traído hasta aquí. Las claves deben ser el programa y el modelo. Cada votación comprometida la ha salvado el Partido Popular. Es la muletilla de la otra derecha. Este Gobierno ha hecho política para los de siempre”.

-El PSOE también ha gobernado con CC…
“Claro, pero yo comprendo las etapas de la política. De lo que se trata es de visualizar que los elementos esenciales para el progreso están en quiebra. Sin embargo, disponemos de un buen Estatuto de Autonomía y de un Régimen Económico y Fiscal que hemos transformado gracias a las matemáticas parlamentarias en Madrid. Hemos recuperado 600 millones en financiación autonómica al desvincularla de los recursos fiscales del REF, hemos recuperado convenios aunque algunos [Fernando Clavijo] firmen a la baja”.

-¿Y Ciudadanos?
“Yo todavía no tengo bien identificada la expresión organizada de Ciudadanos en Canarias, no hay una interlocución con sus estructuras. No obstante, las líneas rojas estarán en el programa, la decencia, la transparencia y la democracia”.

-¿Se está consolidando la idea de que Nueva Canarias y el PSOE sean la proa de un cambio?
“Creo que la dirección efectiva del PSOE canario y la de Podemos y de Nueva Canarias estamos en disposición de concretar y ser la proa de ese cambio político en nuestra tierra si las fuerzas suman lo suficiente tras las elecciones del 26 de mayo”.

-Más allá de la guerra de cifras, ¿cómo están la relaciones entre la Administración autonómica y la general del Estado?
“Nunca en los cuarenta años de democracia ninguno de los partidos que ha ocupado el poder estatal interpretó y atendió bien la singularidad de Canarias. Hubo algún destello, ramalazo, pero nuestras singularidades siempre fueron conquistadas frente a la incomprensión. Yo creo que no importa que mande el PP, el PSOE o la Liga Comunista Revolucionaria. Tengo la certeza de que los poderes que articulan el Estado, la meseta, suelen interpretar mal nuestras cosas. ¡Demasiados tópicos, simplificaciones, sobre nuestra tierra! Es verdad que uno interpreta la vida en función de cómo ha vivido la propia. Esto de coger aviones, en la Península suele ser para ir de vacaciones y aquí se hace para trabajar o para ir al médico o al notario. Siempre ha habido una importante incomprensión de nuestras singularidades. Los momentos de mayor respeto a nuestras singularidades son cuando fuerzas políticas propias han determinado mayorías. Cuando se necesitaba de la posición de partidos canarios, Madrid cambia de sensibilidad. El último ejemplo es el más claro: el trato de [Mariano] Rajoy, con quien mantengo una buena relación personal, fue infame en los años 2012, 13, 14, 15 y 16. ¡Peor imposible! En 2017 y 18 se recupera en gran medida un trato justo. La razón no es el amor a Canarias, sino el voto 176. Cierto es que, cuando te sientas con Rajoy y le explicas las cosas se entiende. Y con Soraya [Sáenz de Santamaría]. Lo del 75% no lo entendían. Lo que pasa es que, para explicar los problemas de Canarias, te los tienes que saber. En fin, la poca sensibilidad es secular. Y creo que el Gobierno socialista tiene algo de esto. Es poco razonable que algunas de las conquistas del Presupuesto de 2017 no se hayan articulado ya. Es verdad que ya quedan menos cosas. Los 30 millones contra la pobreza ha anunciado [Cristina] Valido [la consejera de Políticas Sociales] que están conseguidos, pero costó”.

-¿Enmendarán los Presupuestos?
“Los 8 millones para el agua del riego agrícola no se han librado para repartir entre los productores. Los costes del agua en Canarias son dos o tres veces superiores a los de la Península. Esta incomprensión ha existido y ahora, en el Presupuesto en tramitación, se han olvidado del dinero para el agua, para la pobreza, para el plan de infraestructuras y, por lo tanto, nosotros vamos a enmendar el proyecto para que se corrijan los olvidos. Sí están los 600 millones de la financiación autonómica que hemos conseguido y los convenios, que habían sido descapitalizados. Bien es verdad que, en aquella reunión [el 25 de octubre de 2018] en la Moncloa, de la que salió enamorado, Clavijo aceptó firmar a ocho años los 1.200 millones de euros que iban para seis años. Renunció de facto a 400 millones, porque ya no son 200 al año”.

-¿Qué aduce él?
“Que lo engañaron. Sí, vale, pero ahora no podemos reclamar 200 millones de 2018, porque él firmó 60. Ni 200 millones en 2019, porque firmó 60. Uno de los elementos que nos colocaban un poquito por debajo de la media de inversión son los 140 millones de carreteras a los que renunció. Se equivocó”.

-¿La política se aprovecha de la incultura?
“No sería tan tajante, pero la falta de criterio, de oportunidades y el déficit de formación facilitan que entren como una tralla mensajes elementales. ¡Hay cada programa de televisión! Siempre he defendido los medios de comunicación audiovisuales de titularidad pública, porque no están guiados por las cuentas de resultados. Y su fin social es información veraz, plural y contenidos no comerciales. Hemos asistido a una discusión sobre la reforma de la ley de Radiotelevisión Canaria [aprobada en el Parlamento el 20 de diciembre con los votos de CC-PNC, PP y ASG]. Nosotros defendimos lo que se está haciendo en RTVE, que el Consejo Rector sea seleccionado profesionalmente, y perdimos”.

-¿La cultura se cultiva en Canarias con naturalidad?
“La cultura canaria sale adelante gracias a la gente que vive de ello y se dedica a eso; los creadores… Es desigual, ¡eh! Hay instituciones más comprometidas que otras. La estructura competencial se ha residenciado básicamente en los ámbitos insulares. Pongo de ejemplo el Cabildo de Gran Canaria. Después de las obras públicas, el alquitrán y esas cosas, los dos grandes aparatos del organismo son deportes y cultura. En mi época [vicepresidente, de 2007 a 2011] elaboramos varios estudios sobre el impacto de la cultura en la economía. El peso específico sorprendía, porque superaba con creces a sectores muy apreciados, como el primario”.

-¿Su vinculación personal?
“Participo en la cultura todo lo que puedo. Confieso que mi pareja se ocupa más de eso que yo y tira de mí. Si no me involucro con la intensidad y la frecuencia que quisiera es porque la actividad política me atrapa los fines de semana. Hemos tenido un problemilla estos días y me decía una de mis hijas…”.

-¿Cuántas hijas tiene?
“Marina, de 18 años, que estudia ingeniería, y Elena, de 25”.

-¿A qué se dedica?
“Se prepara las oposiciones a la judicatura”.

-¿Para juez o fiscal?
“Para ser fiscal. Y mi hijo Héctor, para inspector de Hacienda. Ella sacó de nota media un 9,40 y pico. Acabó y empezó a estudiar. ¡Diez horas diarias! Descansa un día a la semana y quince al año. Su objetivo es octubre de este año. Esta me decía: “Papá, la política no vale la pena”. De manera que, desgraciadamente, en esa parte de la vida personal [la cultura y el ocio] me sacrifico”.

-Hay un dato demoledor: el 42% de los canarios no lee. Somos la segunda comunidad por la cola. Sin embargo, estamos interesados en promocionar los videojuegos en las aulas…
“Quien está obligado en democracia a dinamizar las deficiencias de esta sociedad son los poderes públicos. Tenemos un problema histórico, estructural. Nuestros padres, madres y abuelos en la inmensa mayoría eran gente sin formación. Los primeros que estudiamos en mi familia somos nosotros. El primer titulado universitario de mi familia soy yo. Cuando el Gobierno está más ocupado en los videojuegos, que no niego como una actividad económica y lúdica, ¿qué lectura sacamos?

FOTO: FRAN PALLERO

-La librería La Isla, en Tenerife, ha pasado página…
“Mi hermano mayor vive en Cataluña desde el año ochenta. Es un hombre culto, intelectual, que escribe poesía, novela gris (no llega a negra). Estuvimos el otro día en una librería que languidece. Las históricas esas en las que conseguías el documento que era imposible, a veces de estraperlo, desaparecen por el avance tecnológico y porque los hábitos son escasos. Las librerías son museos. Y él hacía la presentación de un libro allí”.

-¿Cómo se llama?
“Tomás. Era de la CNT. De joven, yo militaba en la izquierda canaria y él era anarquista. Se va a Cataluña a la búsqueda de las reminiscencia del anarquismo. Luego conoció a una canaria y se casó con ella. Tienen cinco hijos”.

-¿A qué se dedica?
“Él era enseñante, pero se ha dedicado al cine. Fue profesor de guion en una escuela de cine privada de Barcelona durante mucho tiempo. Y escribe poesía, guiones, musicales… ¡Me vuelve loco! Ya se ha jubilado de la docencia y está en esa fase del regreso a su tierra”.

-¿Es soberanista?
“No, en absoluto. Tomás es un internacionalista. No cree en eso de las fronteras, un tipo de la vieja guardia”.

-¿Se puede ayudar a la empresa privada, a las librerías a sobrevivir?
“¿Por qué no? Una parte importante de la política industrial, turística… El sector primario está muy ayudado. Si no, desaparecería. El transporte de mercancías está subvencionado al 100%. Lo hemos logrado nosotros [NC, en los Presupuestos del Estado]”.

-Venezuela. ¿Qué escenario se abre?
“Dramático. ¡Una enorme preocupación e inquietud! Mi esperanza es que esto se encauce democráticamente. Estados Unidos está implicado a su manera y Europa debería desempeñar su papel. Mi opinión es que las cosas en Venezuela están mal y que se deben resolver en las urnas con mediación, pero no intervención, internacional”.

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