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El fiscal ofrece la alternativa de las lesiones por si el jurado no aprecia como asesinato la muerte de Toledo

En las conclusiones definitivas de la Fiscalía se mantiene la solicitud de 31 años de prisión para cada acusado, pero ahora se incluye como segunda opción una rebaja hasta los 14 años
La entrega del objeto del veredicto tendrá lugar el próximo lunes. Fran Pallero

La Fiscalía se cubre las espaldas en el juicio por la violenta muerte de Raimundo Toledo, acaecida en diciembre de 2015. Para ello ha incluido en sus conclusiones definitivas una alternativa al delito de asesinato como son las lesiones agravadas, lo que implica, lógicamente, una opción para una sustancial rebaja en su solicitud de penas para los tres encausados.

Dicho con otras palabras, el fiscal asignado al caso sigue considerando probado que Sandra, Alexander y Diego Claudio secuestraron y asesinaron al empresario tinerfeño, y en consecuencia pide un total de 31 años de prisión para cada uno de ellos.

Pero si el tribunal de jurado popular no aprecia ninguna de las circunstancias constitutivas del delito de asesinato (que son la alevosía, el ensañamiento, actuar por precio o recompensa o hacerlo para ocultar o facilitar otro delito), ofrece como alternativa el delito de lesiones agravadas, lo que implica que el total de penas sería de 14 años de cárcel cada uno.

Esa fue la principal novedad en la jornada que ayer puso punto y final a la vista oral celebrada por este procedimiento, que ahora queda pendiente de la entrega del llamado objeto del veredicto (una suerte de test) por parte de la magistrada ponente de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife al jurado, lo que tendrá lugar el próximo lunes. Si todo transcurre con normalidad, ese mismo día por la tarde (o, como mucho, el martes) se dictará el veredicto y, unas semanas después, la magistrada hará lo propio con la sentencia que se derive de la decisión del jurado, que en todo caso tendrá que ser motivada.

En cuanto al resto de las partes, los letrados Antonio González Casanova y Candelaria Robayna, que ejercen como la acusación particular que defiende los intereses de la familia de la víctima, mantienen como única alternativa esos 31 años de prisión para cada uno de los tres acusados, y que se desglosan de la siguiente manera: detención ilegal (5 años), asesinato (22 años) y robo de uso de vhículo a motor (4 años).

Por su parte, los abogados de Sandra y Alexander (ambos de nacionalidad cubana) niegan cualquier implicación en el crimen de Toledo y, en consecuencia, solicitan la absolución de sus defendidos, mientras que el letrado de Diego Claudio (australiano de origen argentino) solo reconoce haber cometido un delito de detención ilegal, por la que acepta una pena de 4 años de cárcel.

El relato

Como recordará el lector, las acusaciones sostienen que fue Sandra la que organizó, presuntamente, el secuestro y asesinato de Toledo, movida por el dinero que correspondería a su pareja, Carlos, un sobrino del empresario ajeno a toda esta historia. Para llevar a cabo sus planes, Sandra habría implicado a su amante oculto, Alexander, quien a su vez reclutó a Diego Claudio. Los dos varones habrían secuestrado en Santa Cruz a Toledo, cuyo cadáver apareció a la mañana siguiente en un vehículo incendiado junto a la Montaña de La Centinela.

Resta añadir que los forenses han confirmado que Toledo murió como consecuencia de una brutal paliza que incluyó “intensos golpes” y que se produjo previamente al incendio del vehículo donde finalmente fue hallado su cuerpo sin vida.

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