CULTURA

Indignación de cuatro tenores canarios de primer nivel mundial por sentirse olvidados en su tierra

Celso Albelo, Jorge de León, Airam Hernández y Francisco Corujo alzan la voz para denunciar su ausencia injustificada en la programación de Ópera de Tenerife del Cabildo

TENORES CANARIOS
Estos cuatro tenores canarios, ‘olvidados’ por Ópera de Tenerife, son figuras consagradas de talla internacional y desde hace años pasean el buen nombre de las Islas por todo el mundo.

Cuatro tenores canarios, situados en la élite mundial, Celso Albelo, Jorge de León, Airam Hernández y Francisco Corujo, explotaron ayer de “indignación”, tras conocer la nueva temporada de Ópera de Tenerife, del Cabildo Insular, que fue presentada el lunes por el presidente del Cabildo, Carlos Alonso; el director insular de Cultura, José Luis Rivero, y el intendente de Ópera de Tenerife, Alejandro Abrante. “Estamos molestos, realmente indignados, y no es un asunto personal de ninguno de nosotros. Pero está fuera de toda lógica que contando las Islas con una generación de intérpretes de primer nivel no estemos en esta temporada ni haya rastro de nosotros, que representamos en todo el mundo grandes óperas y en nuestra propia casa se nos ignore”, declaró ayer a DIARIO DE AVISOS Celso Albelo desde Lieja (Bélgica), donde había sido la estrella de una nueva producción de Anna Bolena (Donizetti), uno de los mejores tenores de la actualidad, que en 2017 fue Premio Taburiente de la Fundación DIARIO DE AVISOS.

Albelo es, sin duda, el gran sucesor de Alfredo Kraus, seguido de cerca por quienes comparten con él una vida de aviones y trotamundos, en permanente contacto, como se comprueba en ocasiones como esta, al habla con los cuatro, pues cada uno de ellos sabe dónde se encuentra ubicado el resto y enumeran teatros y óperas donde están triunfando de manera simultánea. En plena edad de oro de la ópera en las Islas, salta esta alarma: los tenores ponen el grito en el cielo, porque se les ningunea en su propio hogar.

Celso Albelo
Celso Albelo. / DA

La rebelión de los tenores no es una reacción puntual. “No hay derecho”, continuó señalando Albelo, “que Jorge de León, que es uno de los grandes en este momento, no haya pisado Ópera de Tenerife en años. Eso es impresentable”. La misma observación la hizo el conejero Francisco Corujo, momentos antes de iniciar el ensayo de El barberillo de Lavapiés en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. “Que Jorge, uno de los principales tenores del mundo, un paisano de Tenerife, que además es primo mío y algo de enfado familiar hay en lo que digo, no figure en el programa de Ópera de Tenerife, en su tierra, no es de recibo. Y lo mismo digo de Celso y de Airam”. Una vez desvelado el lunes el programa de óperas como Rigoletto (Verdi), Lucrezia Borgia (Donizetti), La traviata (Verdi) y otras obras, incluyendo la zarzuela La tabernera del puerto (Sorozábal), que serán ofrecidas esta temporada 2019-2020, la escuadra de tenores canarios, repartidos por distintas capitales del mundo, estalló de indignación y transmitió, en sus declaraciones a este periódico, su disgustada reacción, que no deja de resultar paradójica, por cuanto nunca antes Canarias contó con un plantel tan brillante de primeras figuras del bel canto, y tampoco se recuerda una ocasión como esta en que decidieran salir al paso de lo que consideran un “incomprensible” olvido o marginación. “Da auténtica magua no poder cantar en tu tierra, sin saber por qué, porque francamente no sé de quién es la culpa. Yo solo sé que no canto en Ópera de Tenerife desde 2011”, afirmó un desconsolado Jorge de León, que se encontraba en la tarde de ayer estudiando Otelo en Madrid, para una próxima actuación en Málaga. “Han dicho alguna vez que intentaron llegar a un acuerdo conmigo y no fue posible. Pero ¿quién no quiere cantar en su casa?”. De León apostilló que “no se trata de un problema económico, uno siempre se ajusta a las posibilidades de cada isla.” “Es injusto”, remarcó el tinerfeño, uno de los mejores tenores contemporáneos, “ver que un año más no apareces en el programa de ópera de tu isla. Está Yolanda Auyanet, y es un orgullo para todos, pero ese programa tenía el proyecto de nutrirse de voces de la tierra, y son las que escasean. No se entiende.”

Desde Dallas, en Estados Unidos, donde interviene en la ópera Falstaff, de Verdi, el tenor tinerfeño Airam Hernández (que acaba de protagonizar la ópera Caruso a Cuba, de Micha Hamel, en Ámsterdam) se suma al desconcierto de sus compañeros. “Todo es un poco raro. Y lo hemos hablado. Yo debo decir que a mí me ofrecieron hacer Lucrezia y no pude. No tengo queja. Pero debo decir que no se entiende que Celso no esté en Rigoletto, cuando han contratado a una figura de la talla del gran barítono italiano Leo Nucci. Lo natural es que Celso sea el tenor que comparta escena con él. Eso es lo lógico”. Hernández subrayó el elenco de cantantes con que cuentan las Islas, además de los cuatro tenores aquí citados, y mencionó nombres como los de Davinia Rodríguez, Raquel Lojendio, José Concepción, Juan Antonio Sanabria, Auyanet o Badel Albelo, entre otros. “Nosotros cuatro estamos haciendo una carrera internacional y nos encontramos habitualmente en distintas capitales del mundo, pero en España, y en Canarias en concreto por desgracia, a menudo se olvidan de sus propios cantantes”.

Airam Hernández
Airam Hernández. / DA

En el círculo de estos grandes tenores se evita hablar mal de otros intérpretes. Pero quienes conocen el mundillo y valoran a cada uno de ellos se preguntan por la presencia de algunas voces que en las últimas ediciones de las temporadas de Ópera de Tenerife se prodigan en los roles de tenor sin tener la talla de los canarios ni por asomo. En esta oportunidad, la omisión es particularmente notable en el caso de Rigoletto, como queda dicho, ópera para la que tanto Celso Albelo como Francisco Corujo y Airam Hernández reúnen las máximas condiciones. Todos coinciden en que Albelo, en cuanto a Rigoletto, es una “clamorosa ausencia”. Airam Hernández valoró el prestigio que los gestores insulares han dado al Auditorio como un coliseo en auge creciente, y admitiendo no sentirse excluido, no dudó en suscribir el malestar de sus compañeros.

“A mí me causa verdadero sonrojo que me llame alguien importante al que han contratado para la temporada y me diga que se viene a mi isla y da por sentado que vamos a cantar juntos, avisándome para que no haya problemas de fechas. Y que tenga que decirle, perdona, es que a mí no me han llamado. Duele porque es en tu propia casa.” Celso Albelo no da crédito a que lo manipulen usando su nombre para hacer creer que figura en el cartel de la temporada cuando no es así. “A mí me parece bien que llamen a quien quieran, pero no me gusta que mientan”. Esto último lo afirma Albelo en relación con alguna ópera de esta temporada, en la que deslizaron su nombre como un fijo para captar a otros intérpretes, “siendo completamente falso que me hubieran ofrecido nada de nada”. “No es cuestión de dinero”, aclara el gran tenor tinerfeño, “porque yo he cantado, cuando ha hecho falta, gratis.”

Francisco Corujo. / DA
Francisco Corujo. / DA

“No me siento apartado, canto, por suerte, en muchos teatros, y tengo trabajo hasta 2023. No, no es un problema personal mío. Estoy pensando en Jorge, ausente por completo de Ópera de Tenerife, y en Airam y en Pancho Corujo, enormes voces, que no hay derecho que no se les tenga el respeto y consideración que se merecen”.
Albelo, visiblemente molesto, se reivindicó como “un canario, un tinerfeño y un lagunero que llevo a mi tierra como un estandarte a todas partes.”

Jorge de León se declara, a su vez, “un embajador cultural de mi tierra”. Lo dice recién llegado de Nueva York, para cantar en el Metropolitan con Plácido Domingo (Aida), camino de Hamburgo para actuar en Manon Lescaut, y de Las Palmas de Gran Canaria, donde ofrecerá un concierto el 5 de abril en el Auditorio Alfredo Kraus. “Yo pongo todas las facilidades, pero no consigo cantar en Tenerife. En Las Palmas no ha habido problema para cuadrar una fecha y meterla en la agenda. Canto en muchos sitios, pero me gustaría hacerlo también en mi isla, donde oyen hablar de mí, pero no me oyen y me preguntan qué hay que hacer para que cante allí”.

Jorge de León
Jorge de León. / DA

De León abrirá la temporada del Liceo de Barcelona el 7 de octubre con Turandot. Esa misma temporada pasarán por el Liceo otros dos paisanos, Celso Albelo y Airam Hernández. Antes de Semana Santa cantará Tosca en Berlín. “No somos sospechosos”, afirma Francisco Corujo. “¿Por qué hacemos este llamamiento de protesta? Porque tenemos una gran indignación”. El joven tenor canario considera que, “por desgracia, la cultura suele ser caciquil y nadie protesta. Por eso alzamos la voz. No se puede seguir con reinos de Taifas. Vivimos de esto y queremos que se nos tenga en cuenta en nuestra propia tierra.”