familia e infancia

Contar y cantar a bebés para favorecer su disposición lectora

Cuento y canto a bebés que no son míos pero lo son un poco. Y lo hago para que sus padres y madres les cuenten y canten

Todas las semanas cuento y canto a bebés que no son míos. Vienen de 15 en 15. Vienen con sus padres y madres. A veces tías o abuelas, incluso, una vez, una bisabuela.

Les invito a formar parte de un ritual de afecto en torno a la palabra dicha y cantada.

Cuento y canto a bebés que no son míos pero lo son un poco. Y lo hago para que sus padres y madres les cuenten y canten. Para recordarles lo que les contaban o cantaban, para que tengan en cuenta que los bebés leen desde que están en la barriga, que no necesitan aprender las letras para entender el orden, los inicios, los finales, las estructuras narrativas, la intriga, el misterio, el humor.

Dijo Beatriz Sanjuán que el primer libro del bebé es la voz del adulto. Así lo demuestran cuando leen nuestros gestos, nuestro tono, nuestros ritmos y silencios. Las primeras lecturas son corporales, nacen de las experiencias sensoriales que les acercamos y que les cuentan el mundo.

Mi trabajo consiste en eso, o al menos lo intenta: en proporcionarles experiencias sensitivas relacionadas con la tradición oral y la literatura infantil.

Evelyn Torres escribió que el valor de la palabra está relacionado con la capacidad de sentir. La formación de una actitud lectora tiene que ver con la experiencia humana; no se trata de crear hábitos, sino de habitar el gusto por entrar al mundo imaginario al que nos lleva el acto de leer.

Como narradora y mediadora de la lectura pongo énfasis en el hábito del deseo, del placer, de los afectos. La niña escucha lo que le cuentan sobre el mundo  y sobre sí misma desde el cariño, y así se ve definida en las palabras y gestos de quien la quiere y la protege. Por eso hemos de hablarles, de contarles lo que hacemos y lo que les pasa. Por eso jugamos a los cinco lobitos y les cantamos los arrullos, las nanas, las canciones tradicionales que recordamos: porque la palabra les traerá la cultura a la que pertenecen de la mano de quien les alimenta.

Esa palabra viene también acompañada de libros de diferentes formas y texturas: tela, plástico, cartón, con solapas o desplegables. Páginas que tocar y que escuchar, textos sencillos que brindan imágenes y que representan el mundo que habitan.

Este abril quiero dedicarlo a los bebés y sus familias, a los Bebecuentos: sesiones en las que los libros, los poemas, la música y los objetos cobran un sentido global en torno a un tema concreto. Con la sesión “NanaLuna” recorreré las Bibliotecas de las islas también este mes llevándolos a la noche, a las nanas, a juegos de luces y sombras y sobre todo al tacto, a la risa y al ritmo acogidos por los cuerpos de su madre o de su padre.

SED DE LIBROS

En esta sección compartiremos álbumes ilustrados, novelas o libros de poesía infantil que puedes encontrar en librerías o bibliotecas para compartir en familia. Este mes, especial para bebés.

RETAHÍLA. ANNETTE TAMARKIN. Editorial Combel

Retahíla es un libro acordeón con una imagen sobre fondo blanco en cada página y con solapas que se levantan para descubrir pequeñas sorpresas escondidas tras esos objetos o animales. Al finalizar la primera cara del acordeón, pasamos a la siguiente dando vuelta al libro. Estupendo para manipular especialmente niños/as a partir de 2 años.

POCO A POCO. XAVIER DENEUX. Editorial Combel

En esta deliciosa propuesta estética de Xavier Deneux, se nos cuenta la historia de un pequeño pájaro desde que nace hasta que echa a volar. La aventura de crecer se puede tocar en troquelados a modo de puzle que podemos ir conformando en cada página. La textura de los troquelados y la clara diferenciación entre forma y fondo lo hacen perfecto para observar y manipular.

COLORES. Estrella Ortiz y Paloma Valdivia. Editorial Amanuta

Amarillo, el canto del señor grillo. Rojo, la fresa con petirrojos. Azul, los loros del abedul. Así, Estrella Ortiz con sus rimas y Paloma con sus evocadoras ilustraciones nos hacen observar, leer y, por supuesto, cantar, identificando los colores.

In English

THE HAPPY LITTLE YELOW BOX. David A. Carter. Ed. Little Simon

Es un libro altamente interactivo cuya protagonist es una caja amarilla muy amistosa que viaja a través de conceptos muy cercanos para los más pequeños: arriba y abajo, cerca y lejos… Introduce conceptos de colores, formas y números a través de fantásticas solapas y desplegables.