Política

Ricardo Melchior: “Clavijo me defraudó bastante en mi etapa en la Autoridad Portuaria; ese año fue un martirio”

La primera parte de la entrevista a Ricardo Melchior, expresidente de la Autoridad Portuaria y del Cabildo de Tenerife, publicada en su edición de ayer por DIARIO DE AVISOS, tiene hoy continuidad con esta segunda entrega

Ricardo Melchior, en su etapa de presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife / DA
Ricardo Melchior, en su etapa de presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife / DA

 

La primera parte de la entrevista a Ricardo Melchior, expresidente de la Autoridad Portuaria y del Cabildo de Tenerife, publicada en su edición de ayer por DIARIO DE AVISOS, tiene hoy continuidad con esta segunda entrega. Tras una hora de conversación en su domicilio lagunero, Melchior, utilizando la expresión que recoge El Quijote, de Miguel de Cervantes, “no dejó títere con cabeza”. En esta segunda entrega se repescan alguna de las declaraciones más llamativas y se añade el resto de la conversación mantenida con este periódico. En primer lugar, confirmó su reciente fichaje por la Fundación Loro Parque como consejero asesor. A partir de ahí, no rehuyó las preguntas sobre su sucesor en el Cabildo, Carlos Alonso.
-¿Se arrepiente de haberle elegido?
“Vamos a no echar más leña al fuego, prefiero no decirlo porque le entregué el testigo con muchísima ilusión. Te acordarás de cómo le aupaba en todo y, el mismo día de tomar posesión, cambió radicalmente. Uno tiene derecho a cambiar de opinión, pero no esperaba un subidón de vanidad tan fuerte”.
-¿Nunca ha hablado con Carlos Alonso para acercar posturas?
“Claro, pero se queda callado. Ha dicho por ahí que yo le he dejado la Presidencia del Cabildo, pero que yo quería seguir siendo presidente. ¿No ves que eso es absurdo? Si hubiese querido seguir siendo el presidente, me hubiese quedado yo y no le hubiese puesto a él. Dijo que iba todo los días al Cabildo y eso no era así”.
-¿Tan mal dejó usted las arcas como para que tuviera que pagarse tanta deuda, como asegura Carlos Alonso?
“Ahí están los datos, y yo los tengo porque, aunque no tomé muchas precauciones al irme, las suficientes, sí. Ahí está el informe del cierre del ejercicio de 2013, mi último año, y fue impecable”.
-¿Qué balance hace usted de la gestión de Carlos Alonso?
“No me atrevo a decirlo. Me imagino que, como todas las cosas, habrá hecho cosas buenas y cosas no buenas. Lo bueno y lo no bueno para una persona puede ser distinto para otra persona. Hubiese hecho otras cosas, pero lo respeto”.
-¿Qué ha cambiado de la gestión del área de Deportes del Cabildo?
“Mi gestión se centraba en el deporte base. Con mi amigo Javier Pérez tenía las mayores peloteras porque le decía que no le daba un duro”.
-¿Está el Cabildo actualmente demasiado involucrado en la gestión de los equipos de élite, tanto del CD Tenerife como del Iberostar Tenerife?
“Nosotros hacíamos todo en todos los deportes. Los campeonatos escolares; fútbol en verde, acuérdate que llegamos a tener más campos de fútbol de césped artificial que todo Portugal junto, un país que ama ese deporte. No me acuerdo bien, pero fueron como 120 campos de fútbol y eso generó que el fútbol aumentase el número de licencias y han salido, desde entonces hasta la fecha, muchos jugadores que se formaron en esos campos fuera de la Isla, en equipos de primer nivel. Eso es deporte base. Deporte base también son las pistas de atletismo. En Tenerife había tres pistas de atletismo: Arona, la Universidad y La Manzanilla. Nosotros hicimos la de Tíncer, la de La Orotava, la de Los Realejos, Tegueste, eso también es deporte base. Nosotros construimos, conjuntamente con los ayuntamientos 10 o 12 piscinas; pabellones…”
-El Club Deportivo Tenerife estaba en un gran momento deportivo en la década de los 90, ¿destinaba mucho dinero el Cabildo de la época al equipo blanquiazul?
“A lo que destinábamos poco dinero, con gran cabreo de mi amigo Javier Pérez, era al CD Tenerife. Solo lo necesario. Le dije a Javier Pérez que cuando hiciera política de cantera, le apoyaría. Mientras tanto, “no te apoyo para que te gastes no sé cuántos millones en fichar a no sé quién. Porque no puedo, ni quiero”, y lo que teníamos que hacer era política de cantera. Javier siempre me decía lo mismo: “Fulano de tal me costó 700 millones de pesetas, si tú me das los 700 millones de pesetas, yo hago política de cantera”.
-¿Por qué no fraguó su fichaje por la Agrupación Socialista de Tenerife (ASTF)?
“Creo que Casimiro, hoy por hoy, es de los políticos más destacados que hay en Canarias y de los que más necesita esta tierra. Casimiro sabe que yo pienso así y me pidió ayuda para que liderara la ASTF. Le dije: “Mira, si se llamase Agrupación Tinerfeña, no es que yo tenga nada contra los socialistas, de hecho, en mis años mozos fui socialista, pero no tiene sentido que yo haga un cambio de chaqueta así. Si le quitas la s…”, y me dijo que ya no podía. Casimiro es un líder y me encanta verlo donde está”.
-¿Qué valoración hace de la sentencia de Las Teresitas?
“Para poder opinar, tienes que conocer el tema a fondo y yo no lo conozco a fondo. Hay muchas cosas que no sé si fueron de una manera o de otra. Pero lo que sí sé es que conozco a Miguel Zerolo desde hace 40 años, más o menos, y nunca jamás le oí o insinuó cualquier tipo de variación en flujos de dinero, nunca. Prueba de ello es que no sé cuánto tiempo lleva el tema de Las Teresitas, 17 o 18 años, y jamás se le ha podido demostrar que haya cogido un dinero de un sitio o de otro o al bolsillo. Creo que CC no se ha portado bien con él, sinceramente, y esa es una de las cosas que a mí me han dolido”.
-¿Le apoyó el partido en la gestión de la Autoridad Portuaria?
“Creo que el partido sí, pero determinados componentes del partido, no, al revés. Hay muchos celos. De hecho, me apoyaban siempre los de los otros partidos, y los que no eran políticos también me apoyaban sin problema de ningún tipo”.
-Su salida de la Autoridad Portuaria fue extraña. Al final, tanto la de Las Palmas como la de Tenerife se las dieron al PP…
“Les dieron las autoridades portuarias porque, aunque a mí me lo habían negado, parece ser que había un pacto de no sé qué entre José Miguel Barragán y María Australia Navarro, donde decían que CC lo había incumplido. Luego, si no querían moción de censura en La Laguna, el PP pidió las autoridades portuarias. Creo que fue así, porque a mí nunca me han dicho el motivo.”
-¿Le defraudó Fernando Clavijo en ese momento?
“Creo que bastante, porque estuve un año que fue un martirio.”
-¿Cuándo publicará sus memorias?
“En breve. Las divido en cuatro etapas fundamentales, mi infancia y mi juventud, mis universidades, formé parte de la plantilla del Náutico que estuvo en Primera, el atletismo… Ese sería el primer capítulo. Quizá, esta parte le interesará a poca gente, pero esa es una parte importante para mí”.
-También está su etapa profesional.
“Mi primer trabajo fue de director de Capsa (Compañía Auxiliar del Puerto), que para mí fue una lección extraordinaria desde todos los puntos de vista. Primero, porque eran tiempos muy convulsos. Me acuerdo que estuve cuatro años exactos en la empresa y solo tuve un día de vacaciones. No porque no me los dejasen coger, yo era el director, sino que cuando terminaba un conflicto empezaba otro. Incluso ese día de vacaciones me fui con mi mujer a La Gomera y, nada más llegar al Parador, sin deshacer las maletas, me llamaron y tuve que volver”.
-Luego comenzó en Unelco.
“Sí, recibí una llamada del que era presidente de Unelco, Eduardo de la Cruz Alarcó, porque yo siempre estaba batallando con el tema de las energías renovables, de hecho, fui de las primeras personas que ha hablado en España de energías renovables, en Europa seríamos 30 o 40. Le escribí incluso al entonces presidente del Cabildo, José Miguel Galván Bello; le escribí al director de Sodican, en aquella época, Manolo Hermoso. La verdad es que todos lo recibían muy bien, pero luego no hacían nada”.
-Recuerdo que estuvo en la creación del proyecto de Gorona del Viento.
“Lo presentamos ante la Unión Europea en enero de 1996, me parece, y fue el único proyecto que obtuvo todos los puntos, de los 12 países de la Unión Europea, pero no avanzaba y estaba todo aprobado, casi todo financiado. Entonces, acudí al presidente de Endesa, que era la madre de Unelco, un hombre muy hábil, ya fallecido, que se llamaba Feliciano Fuster, del que casi dependía yo directamente. Los responsables de Unelco no pintaban nada y, además, no les gusta las energías renovables. Con lo cual, se cabreaban, pero qué iba a hacer, donde manda capitán no manda marinero”.
-¿Qué le parece a usted el acuerdo con el Ministerio de Defensa sobre los cuarteles de El Cristo, Las Canteras y La Cuesta?
“Recuerdo que en el año 2007, cuando salió la sentencia del Supremo en la que el Ministerio de Defensa tenía que devolver los terrenos de Hoya Fría a la familia Rodríguez López, prácticamente, al día siguiente o a los pocos días, me llama un representante de la familia, que era don Conrado Rodríguez López. Me dijo que harían lo que quiera el Cabildo de Tenerife o el Ayuntamiento de Santa Cruz. Nosotros estamos dispuestos a venderle al precio que ustedes digan, una cosa razonable y en los plazos que ustedes quieran”.
-¿Qué le pidieron?
“Fíjate que la familia Rodríguez López, en la historia tinerfeña y, sobre todo, en la zona de Santa Cruz, tiene una historia importantísima. Es la familia que cedió los terrenos para construir el Estadio Heliodoro Rodríguez López, fue la que hizo la Casa Cuna, además, donó a Aspronte el edificio grande que está frente a La Salle. Ha sido una familia, realmente, mecenas y generosa en todo esto y, una vez más, lo querían demostrar. “Nosotros sabemos lo importante para la expansión de Santa Cruz que suponen esos terrenos y, por lo tanto, tengamos como aliados para todo lo que ustedes quieran”. Así, más o menos, fue la expresión.
-¿Cómo fue la negociación?
Me puse en marcha, pues íbamos a comenzar una negociación larga e importante con el Ministerio de Defensa. Las propiedades del Ministerio de Defensa en Tenerife eran, fundamentalmente, Hoya Fría, el cuartel del Cristo, el cuartel de Las Canteras y los tres cuarteles de La Cuesta. Los tres estaban situados en zonas muy importantes para distintas utilidades. La del Cristo, estaba claro y ahí estaba Ana Oramas, que lo quería para La Laguna y luchó por ello. El de Las Canteras para mí era muy importante, independientemente de que es un territorio grande, pues podría servir para dependencias sociosanitarias, lugar de residencia de mayores, pero también es un importante para la conectividad de nuestro territorio”
-Con lo cual, ¿el acuerdo que se alcanzó es malo para Tenerife?
“Eso entiendo yo. Primero, porque queda fuera todo lo demás, el del Cristo, el de Las Canteras que está vacío y, encima, el Cabildo tiene que pagar y eternizan a los militares en Hoya Fría, que será el centro de Santa Cruz, pudiendo tenerlo en el otro lugar (Fasnia). Cuando el actual presidente del Cabildo decide que no intervenga nadie más sino él y el Ministerio de Defensa, creo que ahí ha ganado, si lo pasamos al símil futbolístico, el Ministerio de Defensa dos a cero”.