la palma

Yamilet Pérez, dos años después de desaparecer su padre: “Queremos hallarlo para darle una sepultura digna”

La familia ha contratado a un investigador privado para tratar de esclarecer los hechos y dar con su paradero
Imagen de la hija y su padre

Hace unos días, el pasado 31 de abril, se cumplían dos años de la desaparición de Pedro Pérez Martín. Un tijarafero que entonces tenía 46 años y del que no se ha vuelto a saber nada desde entonces para desesperación y angustia de sus familiares, que a pesar del paso del tiempo no han desistido en su búsqueda.

Es difícil hacerse a la idea de que en una isla que tiene una superficie de 708 kilómetros cuadrados, con alrededor de 80.000 habitantes, alguien pueda desaparecer de un día para otro como si la tierra se lo hubiera tragado. Este es el caso de Pedro Pérez Martín, como el del joven Alejandro Martín Pérez, del que informamos recientemente en este periódico y que en mayo cumplirá también dos años de su desaparición.

Una realidad que quedaría oculta si no es por el empeño de los familiares en tratar de averiguar el paradero de sus seres queridos contra viento y marea y el apoyo y visibilidad que el ofrecen entidades como SOS Desaparecidos.

A pesar del tiempo transcurrido, la familia no ha arrojado la toalla y sigue empeñada en localizarlo. Eso sí, la esperanza de que aún siga con vida la han perdido, tanto por el tiempo que ha pasado como por las propias circunstancias de la desaparición. “Con vida no esperamos encontrarlo a estas alturas pero sí queremos, por lo menos, hallarlo para darle una sepultura digna”, nos confesó una de sus dos hijas, Yamilet Pérez Armas. Esta joven, de 23 años, tiene claro que esta situación “no me parece digna ni para mi padre, ni para cualquier otra persona”.

En cuanto al caso, lamentan que la Guardia Civil lo haya dado por cerrado y cesado la investigación sobre el paradero de su padre. “Nosotros creemos que se pudo haber hecho mucho más”, comenta desconsolada esta joven.

De hecho, la familia no se ha quedado quieta y ha recurrido a un experto criminólogo de Tenerife para continuar con la investigación y tratar de encontrar el paradero de su padre y, por supuesto, esclarecer lo ocurrido. “Era la única opción que nos quedaba porque ni la Guardia Civil ni la Policía Judicial estaban por la labor de seguir buscando”. La joven nos cuenta que pese a que desde la investigación policial “nos daban a entender” que fue una desaparición voluntaria, el criminólogo “nos dice que no, que no fue cosa de él”.

“Vamos a mover cielo y tierra para seguir buscándolo”, subrayó Yamilet Pérez, quien insiste que el investigador que ha contratado la familia defiende que no se trata de una “desaparición voluntaria” la de su padre. “No fue cosa de él”. Entiende que la investigación policial se centró en la posibilidad de que fuera una desaparición voluntaria por la esquizofrenia que tenía diagnosticada su padre.

Sin embargo, el criminólogo apunta en sentido contrario. “Tal y como se encontraron sus cosas en la casa (vivía en la zona de La Punta), había hecho una compra, se duchó y fue a trabajar. Teniendo en cuenta todo eso, no fue voluntario, sino que algo pasó ahí”.

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